Reforma aprobada en el Congreso promete atacar competencia desleal y proteger a consumidores

Plenario Legislativo. (Archivo/CRH).
El Plenario Legislativo aprobó en segundo debate una reforma a la Ley del Sistema Nacional para la Calidad.
La iniciativa, en cuya redacción participaron el Ministerio de Economía, Industria y Comercio (MEIC), así como otros ministerios, el sector productivo y los miembros del Sistema Nacional de la Calidad (SNC), pretende garantizar la salud y seguridad de los consumidores, así como la competitividad de las empresas formales.
También facilita los mecanismos para que las empresas demuestren el cumplimiento de altos estándares de calidad y posibilitarle al Estado mejorar la labor de vigilancia de mercado, por medio de la coordinación institucional y el establecimiento de alianzas con el sector privado, de acuerdo con las recomendaciones de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para el control e inspección de productos.
Adicionalmente, permitirá realizar verificaciones de cumplimiento en los puertos de ingreso de productos o en las plantas de producción y bodegas, lo que ayudará a evitar la colocación en el mercado de productos que no cumplan con la calidad establecida en el reglamento técnico.
"Ahora tenemos un gran instrumento, más fuerte y efectivo, para defender a la gente, a los consumidores. Con esta ley, se da un duro golpe a la competencia desleal de quienes no cumplen las reglas y se refuerza nuestro Sistema Nacional para la Calidad, lo que asegura productos de calidad y evita la venta de cosas que podrían hacernos daño", expresó Francisco Gamboa, ministro de Economía, Industria y Comercio.
Los principales contenidos de la reforma aprobada son los siguientes:
- Vigilancia de mercado. El MEIC tendrá la obligación de asegurarse de que se cumplan todos los requisitos establecidos en los reglamentos técnicos. Además, para proteger a los consumidores, tendrá la potestad de detener la venta o retirar del mercado los productos que no cumplan con los estándares de calidad o etiquetado. Por ejemplo, los juguetes que no incluyan instrucciones de seguridad, los materiales de construcción o las llantas que no se ajusten a lo que se establece en los reglamentos técnicos, entre otros productos.
- Participación del sector privado en la vigilancia del mercado. Podrá utilizar organismos acreditados para verificar lo que está pasando en el mercado. En colaboración con las autoridades, puede tomar medidas para asegurarse que todo esté en orden, ya sea para regularse por sí mismos o para darle a las autoridades información importante sobre posibles problemas con los productos.
- Compras del Estado. Deberán ser de calidad para usar bien los recursos públicos. Esta reforma refuerza elementos de la Ley de Contratación Administrativa. También se dispone que las instituciones deben ayudar a las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) locales brindándoles información sobre lo que se requiere y cómo demostrar que cumplen con eso.
- Retiro de productos. A partir de ahora, además de las medidas preventivas que tome el MEIC, también se van a recoger productos defectuosos que podrían ser peligrosos para la salud o la seguridad del consumidor.