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El reto de las alcaldías agrícolas

Por Agencia / Redacción | 29 de Ene. 2024 | 4:34 am

Martín Vargas, aspirante a alcalde de Turrubares, gentilmente me invitó a un día de recorrido por algunas comunidades de dicho cantón agrícola josefino, que está entre los de menor desarrollo humano del país.

La experiencia de caminar por diversas calles, de lastre la mayoría, y entrar en contacto casa a casa y cara a cara con la gente, me generó algunas reflexiones.   La primera es la humildad y calidez con que los habitantes viven y transmiten su amistad, sus problemas cotidianos, su trabajo y aspiraciones.     Siempre se ha dicho que existen dos Costa Ricas: la de las zonas urbanas de la GAM, y la de las zonas agrícolas, costeras y limítrofes.    Ese día volví a constatarlo.

En muchas comunidades las escuelas son unidocentes, con infraestructura muy básica.  Al graduarse, los muchachos enfrentan serias dificultades para continuar la segunda enseñanza, por la lejanía o ausencia de transporte público.     Supe de algunos que caminan una hora para llegar al primer pueblo donde hay servicio de bus, y de ahí al siguiente, donde finalmente hay colegio.  Perder el bus, significa duplicar la caminata, de madrugada en la ida o de noche al regreso, bajo el sol o lluvia.    Al no haber fuentes de trabajo, muchos jóvenes simplemente quedan en casa, en labores agrícolas de subsistencia, en el mejor de los casos.   Si bien algunas comunidades tienen caminos asfaltados, la mayoría del recorrido es de lastre, y en bastantes extensiones sin cunetas, lo que destruye las vías en invierno.   Muchas comunidades se perciben aisladas y sus jóvenes, sin oportunidad.      Lo mismo sucede con los servicios de salud.   Algunos poblados poseen un EBAIS pobremente equipado o atendido, y las clínicas son lejanas, ya sea por la distancia o por ausencia o insuficiente transporte público.  Esto último más que lo primero.

El servicio eléctrico está generalizado, y el suministro de agua es local, a través de asadas administradas comunalmente. No obstante, las señales para conexión a internet y telefonía móvil son deficientes en algunas comunidades, lo que acentúa el aislamiento.   Me hizo recordar el entorno de vida relatado por Fabián Dobles, en su novela El Sitio de las Abras.

Siendo un cantón netamente agrícola, y de baja densidad de población, los ingresos municipales son bajos comparados con la enorme lista de urgencias.    Este tipo de municipios son quizás los más llamados a un manejo cuidadoso, ordenado y eficiente de sus limitados recursos.   La organización comunal complementaria debería ser un factor clave, por ejemplo, asociaciones de desarrollo y cooperativismo de base.   También existen ONGs (organizaciones no gubernamentales) y fundaciones universitarias cuyo rango de acción está hoy, cómodamente, en la GAM. Es fundamental su descentralización para llevarlas a comunidades agrícolas, costeras y limítrofes, para que adiestren en aspectos técnicos, creación y administración de emprendimientos y pequeñas empresas agrícolas, semi industriales y turísticas, con criterio ambiental y de género, por ejemplo.  Entonces su valor agregado sería mayor.

También me motivó percibir una alta credibilidad en el sistema electoral, y en los valores de la democracia.    Si las municipalidades no logran satisfacer, al menos medianamente, las necesidades de sus comunidades, esa credibilidad puede irse diluyendo, lo que puede hacer derrumbar todo el andamiaje democrático.    Por ello, los aspirantes a cargos municipales deben evitar la promesa fácil, y más bien explicar sus planes de trabajo alineados con la realidad de las limitaciones presupuestarias que poseen, y alentando la organización comunal complementaria.  John F. Kennedy decía: "No pienses qué puede hacer tu país por ti. Piensa qué puedes hacer por tu país".

Ojalá que quienes resulten elegidos y aún más en municipios agrícolas, mantengan la rutina de recorrerlos casa por casa y cara a cara.   Es un proceso enriquecedor, una manera directa de conocer a sus comunidades y que estas tengan certeza de las limitaciones y cómo complementar con su propio esfuerzo, las iniciativas de los gobiernos locales.

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