BCR reportó avances en sostenibilidad, inclusión financiera y financiamiento climático durante 2025
Así lo determinó la entidad en su Reporte de Sostenibilidad 2025.

El Informe de Sostenibilidad recoge la gestión de las operaciones e impactos, tanto financieros como no financieros del BCR.
El Conglomerado Financiero BCR reafirmó su apuesta por la sostenibilidad como parte central de su estrategia de negocio al presentar su Reporte de Sostenibilidad 2025, un documento elaborado bajo los estándares de la Iniciativa de Reporte Global (GRI) que reúne los principales resultados de la gestión ambiental, social y de gobernanza (ASG), así como el desempeño financiero y no financiero de la institución.
El informe evidencia los avances alcanzados durante el último año mediante el modelo Impulso Sostenible, una estrategia que integra criterios ambientales, sociales y de gobernanza en la toma de decisiones, con el objetivo de fortalecer una economía más inclusiva, resiliente y baja en emisiones de carbono.
El gerente general del BCR, Julio César Trejos, señaló que la sostenibilidad forma parte de la visión estratégica del conglomerado y guía la manera en que la institución genera valor para el país.
"En el Conglomerado Financiero Banco de Costa Rica consolidamos una convicción estratégica: la sostenibilidad no es un complemento del negocio, sino el eje que articula nuestra solidez financiera, la innovación y el compromiso con el desarrollo del país", afirmó Trejos.
Entre los principales resultados del 2025 destaca la colocación de ¢71.760 millones en proyectos orientados a la mitigación y adaptación al cambio climático, recursos destinados a respaldar iniciativas alineadas con el Plan Nacional de Descarbonización y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Asimismo, el banco destinó más de ¢3.449 millones en créditos para Vivienda Impulso Sostenible y ¢7.750 millones para Vehículo Impulso Sostenible, mientras que el financiamiento sostenible empresarial alcanzó ¢68.008 millones, equivalente al 14,86 % de las operaciones crediticias de este segmento.
En materia de gestión ambiental, el 90 % de los procesos de compras incorporó criterios ASG en la evaluación de ofertas y se capacitó a 169 colaboradores en compras sostenibles. Además, la institución obtuvo una calificación de 97,30 % en el Programa de Gestión Ambiental Institucional del Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE).
El reporte también resalta que más de 100.000 tarjetas Carey permanecen activas, iniciativa que permitió aportar 50.000 dólares a proyectos de conservación ambiental.

El BCR mantiene el compromiso con la generación de valor sostenible para clientes, colaboradores y la sociedad costarricense.
Durante 2025, el BCR también fortaleció su estrategia mediante alianzas con organismos internacionales para incorporar mejores prácticas en sostenibilidad y gestión de riesgos climáticos.
Entre ellas sobresalen la cooperación con la Agencia Francesa de Desarrollo, enfocada en integrar criterios ASG; la adhesión a los principios de banca responsable impulsados por UNEP FI; y el apoyo del Global Green Growth Institute, que respalda la implementación de estándares internacionales en riesgos climáticos, divulgación ASG, financiamiento sostenible y el desarrollo de instrumentos como los bonos temáticos.
La gerente de Sostenibilidad del BCR, Kattia Morales, afirmó que el reporte refleja el compromiso institucional con la transparencia y la generación de valor sostenible.
"Presentamos el Reporte de Sostenibilidad que refleja nuestra gestión y el compromiso del Conglomerado con la transparencia, la rendición de cuentas y la generación de valor sostenible para nuestros clientes, colaboradores y la sociedad costarricense", concluyó Morales.

El BCR recibió por parte del MINAE una calificación del 97.30% en aplicación del Programa de Gestión Ambiental Institucional. (Foto: BCR)
El informe también evidencia avances en inclusión financiera mediante el fortalecimiento de los Puntos Tucán, que cerraron el año con 3.530 comercios activos, donde se realizaron 8,4 millones de transacciones por un monto superior a ¢409.000 millones.
A través de los 118 Puntos País, el banco facilitó 12,3 millones de trámites relacionados con pasaportes, licencias, permisos de conducir, DIMEX y firma digital, entre otros servicios estatales.
Además, el programa Finanzas en Acción capacitó a más de 100 empresas y cerca de 3.000 personas en temas de ahorro, crédito, seguridad financiera y uso de canales digitales.
El BCR también reportó un incremento del 39 % en el financiamiento destinado a pequeñas y medianas empresas, al colocar ¢82.880 millones para capital de trabajo y crecimiento empresarial mediante créditos y microcréditos.
Asimismo, trasladó ¢12.517 millones en cargas parafiscales para apoyar a instituciones como la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), CONAPE y el fortalecimiento del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
Por medio de fideicomisos, la entidad indicó haber beneficiado a más de tres millones de personas mediante proyectos estratégicos de infraestructura pública. Además, alcanzó una cobertura del 90 % de las municipalidades del país con infraestructura tecnológica y financiera.
En materia de movilidad, el banco informó que fue un aliado clave para que 1.356 autobuses del Gran Área Metropolitana incorporaran el sistema de pago electrónico, beneficiando a aproximadamente 1,2 millones de usuarios y favoreciendo la modernización del transporte público.
También brindó acompañamiento a 52 instituciones públicas y privadas en la implementación del Programa L del Banco Central de Costa Rica para promover los pagos electrónicos, convirtiéndose en la entidad asesora con mayor cantidad de certificaciones obtenidas.
Los resultados presentados en el Reporte de Sostenibilidad 2025 reflejan la apuesta del BCR por consolidar un modelo de banca que combine crecimiento económico con responsabilidad ambiental y social.
A través de inversiones, alianzas estratégicas e iniciativas de inclusión financiera, la entidad busca fortalecer su aporte al desarrollo sostenible del país y responder a los desafíos económicos y climáticos de los próximos años.