Costarricense liderará comité científico de Alzheimer para 21 países
La nueva presidencia científica de Alzheimer Iberoamérica contará con el impulso académico de la Universidad Latina de Costa Rica.

Costa Rica vuelve a posicionarse en el mapa científico regional tras asumir la presidencia del Comité Científico de Alzheimer Iberoamérica (AIB) para el periodo 2025-2029. Para esta ocasión, el neurólogo, geriatra y gerontólogo costarricense Norbel Román Garita resultó electo durante el XV Congreso Iberoamericano de Alzheimer, celebrado en Ibiza, España.
La elección se produce en un contexto particularmente sensible para la región; Centroamérica ha sido identificada como la zona con mayor prevalencia de demencias a nivel mundial. Mientras la tasa internacional ronda el 5,5 %, en los países centroamericanos se estima entre un 6,5 % y un 7 % de la población adulta mayor. En Costa Rica, estudios calculan que alrededor de 40.000 personas viven actualmente con algún tipo de demencia. Factores como el acelerado envejecimiento poblacional, la baja tasa de fecundidad, posibles exposiciones ambientales, cambios nutricionales y componentes genéticos figuran entre las hipótesis que se estudian para explicar la mayor incidencia regional de demencias.
Como parte de esta nueva etapa, la Universidad Latina de Costa Rica asumirá un rol estratégico como aliada académica del Comité Científico Iberoamericano, con el objetivo de robustecer la investigación, la formación profesional y el acompañamiento directo a cuidadores y familias desde el país hacia la región.
Costa Rica fue pionero en América Latina al impulsar un Plan Nacional de Alzheimer y ha liderado diversas iniciativas regionales en esta materia. Sin embargo, dicho plan venció en 2025 y se encuentra en proceso de actualización, lo que reabre el debate sobre la necesidad de fortalecer la política pública en torno a esta condición.
Román, con más de tres décadas de trayectoria en neurología, geriatría y neurociencias, liderará un comité científico integrado por especialistas de 21 países iberoamericanos. La meta, según explicó, es que el conocimiento trascienda los espacios académicos.
"Necesitamos que el conocimiento científico acompañe al cuidador en su sala, en su cocina, en su realidad diaria. No basta con investigar; hay que traducir la evidencia en apoyo concreto para las familias", afirmó el especialista.
Durante los próximos cinco años, la agenda contempla la creación de un repositorio digital regional dirigido a cuidadores, el desarrollo de una plataforma científica que permita a asociaciones acceder gratuitamente a expertos de alto nivel y la ejecución de investigaciones sobre envejecimiento exitoso en zonas de alta longevidad.
Uno de los ejes prioritarios será el estudio de personas que envejecen sin deterioro cognitivo. La premisa es clara: comprender los factores protectores puede resultar tan valioso como identificar los que desencadenan la enfermedad.
La Universidad Latina de Costa Rica respaldará la construcción del repositorio científico, el desarrollo de investigaciones de campo y la articulación entre la academia y la sociedad civil, con el propósito de consolidar un puente entre conocimiento, prevención y acción comunitaria.
"Para la Universidad Latina de Costa Rica, acompañar las acciones de la presidencia científica representa un compromiso con la investigación aplicada y con las familias que viven la demencia. La universidad debe estar presente en los grandes desafíos de salud pública del país y de la región", señaló Rosa Monge, rectora de la Universidad Latina de Costa Rica.
Por su parte, Román subrayó la responsabilidad que implica el nuevo cargo, indicando que ser referentes regionales implica responsabilidad y no se puede permitir que una prioridad mundial quede en pausa, enfatizando que la demencia no espera.
La presidencia costarricense en el Comité Científico de Alzheimer Iberoamérica representa no solo un reconocimiento profesional, sino también una oportunidad estratégica para fortalecer la prevención, mejorar la detección temprana y dignificar el rol de los miles de cuidadores que sostienen, en silencio, una de las condiciones de salud pública más desafiantes del siglo XXI.
Además, el apoyo de la Universidad Latina de Costa Rica es vital para este proceso, ya que contribuirá al trabajo que realice el doctor Román y potenciará la imagen del país en temas de salud.