La influenza H3N2, perteneciente al tipo A, presenta actualmente un comportamiento más agresivo debido a una mutación que ha dado origen a la llamada variante del subtipo K, una glicoproteína que vuelve al virus más invasivo. Así lo explicó el médico general Julio Villalta Villalta, quien alertó sobre la rapidez con la que evolucionan los síntomas y la importancia de no bajar la guardia ante esta enfermedad.
Según detalló el especialista, a diferencia de otras variantes del mismo tipo de influenza, esta mutación provoca que el cuadro clínico se instaure de forma acelerada, con una evolución que puede manifestarse en tan solo 24 horas. Entre los síntomas principales destacan una tos persistente que puede extenderse hasta por dos semanas y fiebres altas de 38 grados o más.
Aunque el cuadro se acompaña de manifestaciones similares a otras gripes —como dolor de cuerpo, congestión nasal, dolor de garganta, lagrimeo y dolor de cabeza—, Villalta subrayó que la combinación de fiebre elevada y tos prolongada, junto con la rapidez en la aparición de los síntomas, marca una diferencia importante con respecto a otras variantes.
El especialista insistió en que se debe prestar especial atención a los pacientes con condiciones crónicas o que pertenecen a grupos de riesgo, como los adultos mayores de 65 años, los niños menores de 5 años y las personas con asma, diabetes, enfermedades cardíacas o algún grado de inmunosupresión.
En estos casos, o cuando los síntomas no mejoran con los tratamientos convencionales, es fundamental que la persona reconsulte.
"Si la tos persiste por más de dos semanas o la fiebre no cede, se debe buscar valoración médica", enfatizó Villalta.
Medidas para reducir el contagio
Para disminuir la propagación del virus, el médico recomendó retomar medidas similares a las aplicadas durante la pandemia de COVID-19, como evitar aglomeraciones, mantener un lavado de manos constante, aplicar los protocolos de estornudo y conservar la distancia en lugares públicos.
Asimismo, recalcó la importancia de la vacunación. Aunque las vacunas actuales no son completamente específicas para esta mutación, sí comparten características que ayudan a que el cuadro clínico no sea tan severo.
"Mantener los esquemas de vacunación no siempre evita la infección, pero sí puede impedir que la enfermedad se complique", explicó.
Villalta también hizo un llamado a la responsabilidad individual, especialmente en época de vacaciones, cuando aumenta el contacto con otras personas. Si alguien presenta síntomas respiratorios o digestivos, lo más recomendable es abstenerse de asistir a lugares concurridos para evitar propagar el virus.
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El especialista aconsejó que las personas con enfermedades crónicas no descuiden sus tratamientos, ya que esto las vuelve más susceptibles a infecciones como la influenza H3N2. Además, reiteró el uso de cubrebocas en caso de presentar síntomas respiratorios, así como el aislamiento y el mantenimiento de las medidas de higiene.
Villalta insistió en no automedicarse y en consultar si los síntomas no mejoran con el tratamiento sintomático inicial. Finalmente, señaló que este virus se comporta como una gripe estacional, pero de forma más agresiva debido a la variante del subtipo K.
No obstante, aclaró que, por el momento, no existe una alerta sanitaria. Según el último informe del Ministerio de Salud, se reportan alrededor de 45 casos relacionados con este tipo de influenza.