Uber: 80% de los costarricenses usa apps de movilidad y pide regulación con más seguridad y transparencia

Las aplicaciones de movilidad ya son una herramienta habitual para la mayoría de los costarricenses. Así lo revela un estudio de movilidad urbana elaborado por CID Gallup, el cual concluye que ocho de cada diez personas han utilizado este tipo de plataformas y que existe una alta valoración de sus beneficios para la movilidad y la calidad de vida.
Según la investigación, el 80% de los costarricenses utiliza aplicaciones de movilidad, mientras que nueve de cada diez consideran que estas plataformas mejoran su calidad de vida y la de sus familias. Además, seis de cada diez creen que contribuyen a mejorar la movilidad en el país.
El estudio también refleja una percepción favorable hacia Uber. De acuerdo con los resultados, el 82% de los encuestados tiene una opinión positiva de la empresa, mientras que siete de cada diez afirman conocer a alguien que ha generado ingresos mediante plataformas de movilidad, lo que evidencia el impacto económico de este modelo.
Laura Santillán, gerente general de Uber para Costa Rica, Panamá y el Caribe, aseguró que los resultados muestran el papel que las plataformas desempeñan en la vida diaria de los costarricenses.
"El dato más contundente del estudio es que el 80% de los costarricenses utilizan o han utilizado plataformas en algún momento. Es un dato muy poderoso porque entendemos el alcance y el impacto económico que tienen las plataformas en el país", afirmó Santillán.
La ejecutiva añadió que los usuarios valoran aspectos como conocer el precio antes del viaje, identificar al conductor y contar con herramientas de seguridad durante el recorrido.
Taxi tradicional podría fortalecerse con la digitalización
La encuesta también exploró la percepción de los costarricenses sobre el servicio de taxi rojo. Tres de cada diez personas indicaron haber utilizado este medio de transporte durante el último año, principalmente abordándolo en paradas, hospitales u otros puntos establecidos.
Sin embargo, el principal hallazgo es que el 90% de los encuestados utilizaría un taxi si pudiera solicitarlo mediante una plataforma digital, al considerar que esta modalidad ofrecería mayor seguridad, permitiría conocer el costo del viaje con anticipación y saber quién realizará el recorrido.
Asimismo, cuatro de cada diez personas consideran que el servicio de taxi mejoraría con una mayor digitalización, mientras que el 60% identifica la incertidumbre sobre el precio final del viaje como el principal problema del servicio tradicional.
Santillán señaló que estos resultados respaldan la estrategia de integrar taxis a la plataforma de Uber.
"Vemos muchísimo valor en la integración de taxis dentro de plataformas. Nuestra intención es escuchar la voz del consumidor y responder a esa propuesta de incorporar también los taxis en plataformas", comentó la gerente general de Uber para la región.
Usuarios piden mayor participación en la regulación
El estudio también evaluó la percepción ciudadana sobre el proyecto de ley 23.736, actualmente en discusión en la Asamblea Legislativa; aunque siete de cada diez costarricenses han escuchado sobre la iniciativa, únicamente un 10% considera estar muy informado sobre su contenido. Además, el 60% cree que la opinión de los usuarios no ha sido tomada en cuenta durante la elaboración del proyecto.
De acuerdo con el texto legislativo, el propósito de este proyecto de ley es regular el servicio de transporte de personas en plataformas digitales y que se brinde de forma remunerada en el territorio nacional.
Entre las principales expectativas de los encuestados respecto a una futura regulación destacan el establecimiento de mayores medidas de seguridad, transparencia en las tarifas y la identificación de los conductores.
Además de presentar los resultados del estudio, Uber manifestó su preocupación por algunos artículos incluidos en el proyecto de ley.
La empresa advirtió que la propuesta de establecer una rentabilidad mínima bruta por kilómetro para los conductores podría traducirse en un aumento en las tarifas para los usuarios y, eventualmente, en menores ingresos para los socios colaboradores.
"La rentabilidad mínima podría llegar a significar precios excesivos o incrementos de precios para usuarios y menores ganancias para socios colaboradores", afirmó Santillán al respecto del tema.
La compañía también cuestionó la posibilidad de restringir el funcionamiento de las plataformas en el Aeropuerto Internacional Juan Santamaría, al considerar que una medida de este tipo limitaría la libertad de elección de los usuarios y tendría efectos negativos sobre el turismo.
Uber indicó que ha sostenido reuniones con representantes del Gobierno, diputados y la Cámara de Comercio para plantear sus observaciones y propuestas. La empresa insistió en la necesidad de abrir el diálogo con consumidores, conductores y otros sectores involucrados para revisar o eliminar los artículos que considera perjudiciales antes de la aprobación definitiva del proyecto.
Como conclusión, Santillán afirmó que los resultados del estudio reflejan una demanda ciudadana por un sistema de movilidad con más opciones, tecnología, transparencia y seguridad, elementos que, a su juicio, deberían orientar la regulación que actualmente analiza la Asamblea Legislativa.