Acusados de racismo por Enrique y Meghan, medios británicos hacen examen de conciencia
(AFP)- Las acusaciones de racismo formuladas por el príncipe Enrique y su esposa Meghan contra la prensa sensacionalista británica sacudieron a ese poderoso sector de los medios, provocando negación, reflexión y dimisiones.
Los llamamientos a la introspección se multiplican después de que el nieto de Isabel II y la exactriz estadounidense citaran los prejuicios y la hostilidad como razones para su retirada de la corona británica y su partida a Estados Unidos.
La Sociedad de Editores, que reúne a altos cargos de la prensa británica, reaccionó con fuerza. Su director, Ian Murray, replicó que la prensa británica "no es racista" y resulta "inaceptable que el duque y la duquesa hagan estas acusaciones sin proporcionar ninguna prueba".
Pero en una carta abierta, más de 250 periodistas, la mayoría de ellos pertenecientes a minorías, replicaron que esta "negativa a reconocer la existencia de sectarismo en la prensa británica es ridícula, hace un flaco favor a los periodistas de color y muestra una institución y una industria en negación".
Tras conceder una controvertida entrevista a la BBC, Murray presentó su dimisión el miércoles por la noche.
El día anterior había sido el polémico presentador de televisión Piers Morgan, un feroz crítico de Meghan desde hace tiempo, quien tuvo que abandonar su programa matutino en el canal privado ITV, tras acusarla de mentir.
"Si la gente quiere creer a Meghan Markle, está en todo su derecho", dijo Morgan a los periodistas el miércoles, negándose a pedir disculpas.
"Problema sistémico"
En opinión de Marcus Ryder, profesor de la Birmingham City University especializado en diversidad en los medios, estas dos dimisiones no son suficientes.
"Está ampliamente aceptado que el racismo es un problema sistémico, que requiere una solución sistémica", dice a la AFP.
En las columnas de los diarios sensacionalistas abiertamente hostiles a Meghan, no hubo muestras de arrepentimiento.
Daily Mail, Sun y Daily Express arremetieron contra Enrique y especialmente contra su esposa tildándolos de desleales a la reina Isabel II, acusándolos de codicia e hipocresía.
"El mundo es un lugar peligroso cuando sólo se acepta una versión de los hechos", escribió The Sun en su editorial del miércoles, defendiendo a Piers Morgan y lamentando la falta de cuestionamiento por parte de Oprah Winfrey durante su entrevista con la pareja.
Pero los críticos dicen que los tabloides tiñeron su cobertura sobre Enrique y Meghan, antes y después de su boda de 2018, de tonos racistas.
La Sociedad de Editores se distanció de Ian Murray y dijo que querer emprender una reflexión y "trabajar para ser parte de la solución".
"He hecho mi trabajo"
Los activistas y los periodistas de grupos minoritarios defienden que la "solución" debería pasar por corregir el hecho de que el 94% de los representantes de los medios de comunicación británicos sean blancos, frente al 87% de la población total, y muy mayoritariamente hombres.
Según un estudio de 2016 de la City University de Londres, el 0,4% de los periodistas británicos son musulmanes (frente a un 5% de la población) y el 0,2% son negros (frente a un 3% en términos generales).
El resultado es una escasa cobertura de los problemas que afectan a las poblaciones negra, musulmana y de otras minorías, aunque el movimiento Black Lives Matter y la pandemia de covid-19 hayan arrojado nueva luz sobre las graves consecuencias de los prejuicios.
"Todas las instituciones del Reino Unido están estudiando actualmente sus propias posiciones sobre las cuestiones claves en torno al racismo", subraya Katharine Viner, redactora jefa de The Guardian, el principal diario de izquierdas.
"Los medios tienen que hacer lo mismo. Tienen que ser más representativos", agregó.
Morgan, experiodista de CNN que se presenta como detractor de lo políticamente correcto, asegura que no le faltan propuestas de trabajo y cree que el apoyo del público le da la última palabra.
En un tuit triunfal, señaló que su programa matinal había superado al de la BBC por primera vez. "He hecho mi trabajo", tuiteó el presentador a sus 7,8 millones de seguidores el martes, justo después de su dimisión.
