Logo
Entretenimiento

Alejandro Sanz y la Filarmónica: el homenaje sinfónico en el Melico

En entrevista con CRHoy, el director Marvin Araya y el cantante español Fran Valenzuela hablan sobre “Corazón Partío”, el concierto dedicado a los grandes éxitos del cantautor madrileño.

Por Víctor Fernández G. | 10 de Mar. 2026 | 5:01 am

La Orquesta Filarmónica de Costa Rica es dirigida por el maestro Marvin Araya.

Durante muchos años, Alejandro Sanz ha sido uno de los nombres que el director Marvin Araya tenía anotados en su lista personal de conciertos pendientes con la Orquesta Filarmónica de Costa Rica. No era una idea improvisada: formaba parte de ese grupo de artistas cuya obra —sofisticada, emocional y llena de matices— parecía pedir a gritos una lectura sinfónica.

Ese proyecto finalmente toma forma en "Corazón Partío: Lo mejor de Alejandro Sanz", el espectáculo que la Filarmónica presentó el 7 y 8 de marzo en el Teatro Melico Salazar, con un recorrido por las canciones más emblemáticas del querido cantautor español.

Para interpretar ese repertorio, Araya invitó al cantante español Fran Valenzuela, quien ha construido en Europa un espectáculo dedicado a la música de Sanz y que ha brillado en formatos como Tu cara me suena y La Voz, lo que incluso le ha valido el reconocimiento público del propio Alejandro.

En conversación con CR Hoy, realizada por videollamada cuando Valenzuela ya se encontraba en Costa Rica en plena semana de ensayos con la orquesta, ambos hablaron sobre el origen del proyecto, la complejidad musical de llevar estas canciones al formato sinfónico y la vigencia de un repertorio que sigue marcando generaciones.

Maestro Araya, dentro del calendario de conciertos temáticos que ustedes suelen montar con la Filarmónica, ¿desde cuándo viene "cocinándose" este tributo a Alejandro Sanz? Uno podría decir que se explica solo, pero esto no se puede improvisar. ¿Cuál es el génesis?

Esto viene desde hace muchos años. Cuando empecé mi carrera con la orquesta, hace 23 años, en una entrevista me preguntaron cuál sería mi "carta al Niño", como si la orquesta pidiera deseos. Y yo dije que soñaba con hacer Andrea Bocelli, Laura Pausini y Fito Páez. Eso fue en mayo del 2003. Tenía muy claro ese cruce entre lo lírico —tipo Pavarotti o Bocelli— y el pop rock en español.

Cuando la Filarmónica cumplió 15 años, en el 2018, me preguntaron qué quería de regalo y ahí pedí Natalia Lafourcade, Pau Donés (Jarabe de Palo) y Alejandro Sanz. Hice a Natalia, hice a Pau, hice a Ricky Martin con la orquesta de mujeres, pero Alejandro seguía siendo una deuda.

Cuando estábamos planeando el tributo a Tool, Mike Figueroa —casado con una tica y que ha sido guitarrista de Alejandro Sanz— nos escribió porque quería venir a Costa Rica a tocar un par de piezas, pues a él y Alejandro les encanta Tool. Durante el concierto Alejandro estaba escuchando por teléfono mientras Mike tocaba con la Filarmónica. Ahí le dije a Mike que me encantaría hacer algo con Alejandro.

Por distintas razones eso no se concretó, así que decidí traer un cantante. Conocí a Fran Valenzuela por internet, gracias a Eduardo Aguirre y Danilo Guzmán. Lo contactamos y aceptó. Mike iba a venir también, pero al cambiar las fechas para el 7 y 8 de marzo ya no pudo.

Este concierto es como cerrar ese ciclo que tenía pendiente: Natalia, Pau y Alejandro Sanz. No pudimos hacerlo directamente con Alejandro, pero de alguna manera esto es acercarse. Ojalá algún día él quiera venir.

Y yo le decía a Fran que ojalá se lleve esta música a España, que abra puertas allá o en América Latina, porque hay muchas orquestas que disfrutarían tener un proyecto así.

Alejandro Sanz ha sido constante, vigente, fiel a su estilo. Musicalmente es muy interesante para los músicos: sofisticado, multifacético. Por eso quisimos hacerlo bien: hay tres guitarristas en el concierto, uno especial de flamenco, uno especial de guitarra eléctrica y otro especial de de guitarra acompañante, cinco coristas, arreglos complejos y cuatro meses de trabajo detrás.

Si me preguntás qué sigue, yo te diría que sueño con hacer algo con Bruno Mars. Y hace poco me dijeron que Peter Cetera podría venir a cantar a Costa Rica. Imaginate eso. Pero Alejandro Sanz seguía siendo mi deuda, y por eso este concierto tiene tanto significado.

Fran Valenzuela, cantante español que participa del concierto de la Orquesta Filarmónica en homenaje a Alejandro Sanz.

Fran, antes de hablar de su relación con Alejandro Sanz: ¿qué se siente estar en su vida normal en España y que de repente aparezcan mensajes desde Costa Rica invitándolo a cantar al otro lado del océano?

Al principio suena raro, como si fuese un engaño. Pero me escribieron Eduardo Aguirre y Danilo Guzmán, interesados en mi trabajo interpretando a Alejandro Sanz en España, y querían llevarlo hasta Costa Rica.

Yo había recibido propuestas de México o Colombia que no se concretaron, así que esta me pareció muy atractiva. Derivé todo a Evelyn, que además de ser mi mujer se encarga de las gestiones, y ella habló con Danilo y con Marvin para organizar todo: repertorio, logística y demás.

Muchas propuestas quedan en el aire, pero cuando ves que la oportunidad se acerca y que vas a cruzar el charco para trabajar con profesionales de este nivel, es un regalo.

Además, es mi primera vez fuera de España hacia Centroamérica para rendir homenaje a Alejandro Sanz, y también la primera vez que canto con una orquesta filarmónica en un proyecto así. Mi primera vez en Costa Rica… y eso no se olvida nunca.

Fran, para conformar el repertorio de un concierto así hay mucho de dónde escoger. ¿Cuál fue el criterio para elegir las canciones, especialmente pensando en el tratamiento orquestal?

Las canciones esenciales tienen que estar. Pero también hay temas que, por lo que significan en la vida de uno, se vuelven referentes.

Más que la selección puntual, importa la dirección del espectáculo. No sería coherente empezar con "Corazón Partío", por ejemplo. La idea es que el repertorio vaya creciendo.

Se empieza con algo más íntimo, como "Hoy que no estás", con una introducción preparada para la ocasión, y luego se recorren distintas etapas de la discografía de Alejandro. Hay canciones emblemáticas como "Y si fuera ella" o "Amiga mía", algunas dentro de un medley.

La dinámica va de lo íntimo a lo más enérgico: canciones casi al oído y luego temas con los que el público puede disfrutar y hasta bailar. La idea es que la gente que vaya al Melico Salazar el 7 y 8 de marzo se lleve un recuerdo especial.

¿Cómo se dio su encuentro con la música de Alejandro Sanz? ¿Lo buscó usted o la gente empezó a notar la similitud?

Yo trabajaba en bandas tocando salsa, merengue, bachata… había que ser muy versátil, sobre todo en verbenas y fiestas de pueblos en España.

Alejandro Sanz casi no se cantaba en esos contextos, porque su música es muy flamenca y a veces más íntima. Pero a mí me gustaba cantarlo en las pruebas de sonido, y eso empezó a llamar la atención de la gente y de mis compañeros.

Fran Valenzuela recibe el abrazo de Alejandro Sanz en el programa ‘La Voz España'.

Evelyn fue quien me propuso hacer un tributo. Yo al principio me negué porque le tenía muchísimo respeto a Alejandro Sanz, pero al final me convencieron y lo hicimos. Y fue una bendición.

Hace unos diez años escribimos a la oficina de Alejandro para pedir permiso para hacer el tributo y nos respondió su hermano, Jesús, diciendo que les parecía una maravilla.

El proyecto ya estaba armado antes de la televisión. Luego tuvo más visibilidad con programas como Tu cara me suena y La Voz España. En una de mis primeras apariciones Alejandro incluso escribió un mensaje en redes deseándome suerte.

Más adelante coincidimos en La Voz. Me reconoció y en pleno programa me dijo: "Cuéntales a los chicos cómo nos conocemos". Yo le expliqué que lo interpretaba y que tenía un espectáculo tributo a su carrera.

Alejandro Sanz ha tenido una trayectoria muy poco predecible: cada disco suena distinto, pero mantiene una identidad. Fran, ¿cómo valora usted esa evolución?

Fran Valenzuela: Desde el principio ha sido un artista muy innovador. Impactar con un primer disco ya es difícil, pero mantenerse vigente es lo realmente complicado, y él lo ha logrado.

Respeta la esencia del flamenco, que es de donde viene, pero se rodea de gente muy profesional y sabe reinventarse. Él mismo se considera más músico o guitarrista que cantante.

Parte de esa base sencilla —una guitarra, componer— y luego crea arreglos que suenan muy actuales. Podría repetir fórmulas como "Pisando fuerte", "La fuerza del corazón", "Mi soledad y yo" o "Corazón Partío", pero siempre busca caminos nuevos sin perder su identidad.

Maestro, usted mencionó tres guitarristas para el concierto. ¿Qué otras particularidades tiene la orquesta para este espectáculo?

Hay tres percusionistas, cinco coristas y una orquesta grande: diez primeros violines, siete segundos, cinco violas, cuatro chelos, tres contrabajos, dos trompetas, dos cornos, dos saxos, teclados, bajo eléctrico y las tres guitarras.

Además hay siete arreglistas trabajando, porque el repertorio incluye medleys complejos. Mantener ciertos ritmos con 50 músicos no es lo mismo que grabarlo en estudio con un click.

La voz también empuja la música. Ese sonido tan particular de Alejandro hace que la orquesta se mueva diferente. Cuando Fran empezó a cantar en los ensayos, todo tomó otra energía.

La Orquesta Filarmónica presenta conciertos temáticos a lo largo del año en el Melico Salazar.

Por ejemplo, en "Lo ves" hicimos un arreglo casi como concierto para piano, sin base rítmica. Ahí se ve la comunicación entre el cantante y la orquesta.

Y algo importante: yo no traigo imitadores. Fran no es un imitador, es un intérprete. No se siente copia, se siente interpretación. Eso es clave para que la música funcione.

Sin caer en spoilers, ¿qué se puede adelantar del resto de la temporada 2026 de la Filarmónica?

Vamos a traer a Eduardo Aguirre, que está cantando con un cuarteto en Canadá y haciendo cosas incluso en el Vaticano.

Para el Día de la Madre vamos a hacer algo distinto: Metallica, AC/DC y Guns N' Roses por la Filarmónica. Puede que vayan más roqueros que mamás, pero también hay muchas mamás rockeras.

Y quiero hacer un proyecto con música de Juan Gabriel, pero con cantantes que uno no espera cantando a Juan Gabriel.

Ese tipo de cruces, como Tony Bennett con Lady Gaga o versiones inesperadas como las que han hecho artistas con canciones de Bad Bunny, abren nuevas lecturas. Me interesa explorar ese tipo de ideas.

Volviendo a Fran: estamos muy contentos con el resultado. Siento que este proyecto incluso se lo podríamos enviar a Alejandro Sanz y decirle: "Aquí estamos, listos".

Comentarios
0 comentarios