Hija de Glenda Peraza terminó en emergencias durante su viaje soñado a Europa
La hija de la reconocida presentadora Glenda Peraza, Kiany Berry, más conocida como Kiki, relató cómo terminó en emergencias en medio de lo que describió como su viaje soñado a Europa.
A través de una publicación en sus redes sociales, Berry compartió varias imágenes en las que se le observa recorriendo distintos espacios de España, específicamente Madrid. Sin embargo, también incluyó fotografías en las que aparece con una vía intravenosa en la mano mientras permanece sentada en una silla de hospital.
Las imágenes estuvieron acompañadas de un extenso mensaje en el que detalló lo retador que resultó para ella un viaje que había esperado durante mucho tiempo. Sin embargo, no explicó qué fue lo que le ocurrió.
Me encantaría poder explicar lo retador que ha sido este viaje para mí. Siempre soñé con conocer Europa y Diosito sabe cuánto trabajo para poder pagarme mis cosas y cumplir mis sueños. Este viaje me hacía muchísima ilusión, no solo por lo que significaba para mí, sino porque lo iba a vivir al lado de mi mejor amiga y su familia, mencionó Berry en primera instancia.
La joven contó que se enfermó como nunca antes y que, incluso, tuvo que acudir en dos ocasiones a emergencias, luego de pasar más de cinco días con un fuerte dolor físico, lo que la limitó para continuar con el itinerario que había planeado. La también creadora de contenido señaló que durante algunos días se cuestionó el motivo de lo ocurrido; sin embargo, con el paso del tiempo logró comprender la situación. "Con el tiempo, mientras me iba recuperando, entendí el propósito", expresó.
Además, destacó el apoyo incondicional de sus primas, quienes la cuidaron y acompañaron en todo momento. "Lograron que el dolor físico se apagara y que volviera a sentirme feliz, en paz y segura, algo que ninguna medicina jamás podría hacer", afirmó.
No tuve la experiencia que muchos tienen cuando vienen a España. Pero creo, de corazón, que viví una experiencia mucho más enriquecedora. Viví Madrid desde lo que no se puede planear ni comprar: amor y familia. Este viaje no fue como lo imaginé, pero sí fue exactamente el que mi corazón necesitaba. A veces la vida nos frena para regalarnos algo aún más grande. Madrid quedará para siempre en mi corazón, porque ahí están cuatro de las personas que Dios me permitió llamar familia y por las que estaré eternamente agradecida, concluyó Berry.












