¡Le salió competencia al estafador de Tinder! Mujer seducía empresarios para robarles

(CRHoy.com/Medios internacionales) Simon Leviev, conocido como el ‘Estafador de Tinder' tiene una competencia latina. Se trata de Consuelo Rivero, una boliviana que se hacía pasar por abogada, seducía empresarios y les robaba millones, todo a través de la aplicación de citas Tinder.
Su caso es el más sonado ahora mismo en Perú, donde ya se conocen decenas de empresarios víctimas de las artimañas utilizadas por la estafadora.
Según una publicación del medio sudamericano, Cuarto Poder, la mujer aparecía en su perfil como abogada de la Universidad San Marcos y coordinadora del área legal del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en América Latina y el Caribe (PNUD).
De esa manera y con su belleza física, enamoraba a los hombres a los que contactaba. La primera víctima fue un administrador de empresas, experto en marketing y profesor de postgrado en una reconocida universidad en Lima.
"Pensé que era una persona que quería contactar conmigo para fines profesionales y es por Zoom que en menos de una semana esta persona me enamora (…) Me dijo que trabajaba en un organismo internacional", contó Julio Chirinos.
Chirinos cayó seducido por la mujer de 40 años, con la que inició una relación. Al poco tiempo ya lo estaba convenciendo de comprar una propiedad en Bolivia.
"Al cabo de un par de semanas ya estuve compartiendo los gastos de la inversión de un lote de 500 metros cuadrados al norte de Santa Cruz, valorizado en unos 150 mil dólares, cuotas de 800 dólares. La plata se la daba a Consuelo", añadió.
No contenta con eso, la falsa abogada hizo al administrador comprar un departamento con una cuota inicial de 12 mil dólares y posteriormente 1.500 dólares mensuales.
Sin embargo, Chirinos se enteró de que la mujer mantenía relaciones con otros hombres, al tiempo en el que estaba en relación con él.
"Ella utilizaba Tinder para poder prospectar personas con altos ingresos económicos", afirmó a la prensa.
A través de esa red social dio con un hombre identificado como Germán Caballero, un empresario dedicado a la agricultura. La pesadilla para este hombre, inició con un ‘match' y una cena pagada por la propia Rivero.
"Yo la conozco por Tinder. Ella capta a las personas -me imagino- por Tinder. Me invitó a la Huaca Pucllana a cenar. Ella me invitó, pagó todo, me sorprendió. Ella trabajaba en la PNUD de abogada. A mí me cayó muy bien, una persona madura que trabajaba, independiente".
Con este caso, la estafadora fue más allá y le aseguró a su entonces pareja que se encontraba embarazada, momento en el que le compartió una ecografía. Sin embargo, un error en el cálculo de las fechas hizo que el empresario sospechara.
"Gracias a Dios, yo tengo un amigo que es ecógrafo y le digo cuántas semanas tiene esto y me dice entre 10 a 12 semanas. Entonces, la llamo y le digo: ‘oye, nunca más me vuelvas a llamar, no quiero saber nada más de ti (…) esto no es mío'", citó el hombre.
Recientemente, han salido a la luz más casos que relación a Rivero con esa forma de operar, por lo que la Fiscalía de Santa Cruz, Bolivia, inició una investigación contra ella.
"Ella está siendo investigada por estafa agravada, se encuentra activo el delito por el cual ha sido acusada y será sometida a un juicio oral por un juzgado de sentencia en Santa Cruz", declaró el fiscal de Distrito, Róger Mariaca, en entrevista con el programa Cuarto Poder.
El funcionario detalló que cuando existen víctimas múltiples -como en este caso- se dice estafa agravada, por lo que la pena va de tres a 10 años de cárcel, y ese es el proceso penal que ahora ella tiene activo en Santa Cruz y por el cual será juzgada.