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Mundo insólito – Excentricidad sin límites

30 de May. 2021 | 7:14 am
Cena en el monte Huascarán

Cena en el monte Huascarán

(CRHoy.com) – Hay humanos para todo, pero cuanto más famosos, influyentes y poderosos, tanto más extravagantes en sus hábitos y costumbres.

Cena de altura. Nueve integrantes de un club de alpinismo australiano subieron con sillas, mesas, comida y vino a la cima del monte Huascarán, en Perú, a 6.768 metros, para celebrar la cena formal de mayor altura jamás celebrada en la historia.

Emperador afeminado. Marco Aurelio Antonino, mejor conocido como Heliogábalo, entró a Roma a bordo de un lujoso carro tirado por mujeres desnudas. Solía vestir con ropas femeninas y simulaba casarse con gladiadores. En sus banquetes presumía de no haber bebido nunca dos veces en el mismo vaso…Claro; todos de oro y plata.

Gobernando desde la silla eléctrica. Tras ser inaugurada la silla eléctrica con éxito en 1887, Menelik, emperador de Abisinia (Etiopía), mandó comprar tres unidades para darles el mejor uso posible con los "mal portados". Sin embargo, cuando recibió el encargo se dio cuenta de que en su país no existía aún la energía eléctrica. Tras el colerón con sus asesores por semejante pifia, convirtió las tres sillas en tronos imperiales.

Cama por casa. El rey Carlos XII de Suecia (1697-1718) transcurrió alrededor de diecisiete meses seguidos postrado en una cama tras ser vencido por el zar ruso Pedro el Grande. No obstante, eso no fue nada a la par del francés Raoul Duval quien, deprimido, no se levantó de la cama durante dieciocho años seguidos.

Tenía que ser un rey. Como además de lujos y riqueza a los reyes les sobraba tiempo, el de Inglaterra, Carlos II (1630-1685) lucía muy a menudo una peluca muy singular que se había mandado hacer con el bello púbico de sus cortesanas más bellas.

La hora más cara. El tiempo de Pep Guardiosa, el entrenador del Manchester City, es oro puro desde que hace gala de un reloj de pulsera valorado en 1.3 millones de euros. La marca, de Richard Mille, fue dedicada al tenista Rafa Nadal quien también luce el suyo en cada partido.