Mundo insólito – ¿Fieles o infieles?

Joe, Vicki, Valerie y Alina Darger
(CRHoy.com) – La misma pregunta se puede formular de distinta manera: ¿papagayo o bonobo?
Esa ave, al igual que los cisnes blancos, son de una pareja para siempre. Los bonobos, en cambio, son polígamos de cabo a rabo y, por si fuera poco, lo son entre individuos del mismo sexo.
¿Y los humanos?
Para algunos investigadores, tener varias esposas, amantes, concubinas o como se llamen, es malo. Malísimo.
Lo dejó entrever un estudio de la Universidad de British Columbia (Canadá) publicado en la revista Philosophical Transactions of the Royal Society en 2012.
Según ese trabajo, debido a la competición intrasexual la poligamia fomenta la pobreza y la desigualdad de género.
Y también dispara la violencia, como robos, asaltos, fraudes, secuestros y asesinatos.
En cambio, las parejas monógamas son más efectivas a nivel evolutivo sobre todo para la crianza de los hijos que gozan de mayor protección.
Además, en la monogamia una distribución más equitativa de las mujeres reduce la competición masculina y, en consecuencia, sus efectos sociales nocivos.
No obstante, otros estudios confirman lo contrario. El Atlas etnográfico de George Murdock analiza a más de 862 sociedades de las que el 80% de ellas son polígamas.
A juicio del investigador Manuel Lucas Matheu, reconocido sexólogo español, la monogamia no es un rasgo del ser humano. Culpa a la cultura occidental de haber contaminado a muchísimas otras al extender la monogamia por el mundo.
Sostiene que si no somos polígamos es sencillamente porque es muy caro mantener a varias mujeres al mismo tiempo, para no mencionar que separarse y divorciarse conlleva también un enorme gasto económico. Por eso, dice, solo los ricos pueden darse ese lujo.
Ricos y poderosos como los reyes hindúes, los emperadores japoneses, los persas y los faraones egipcios quienes tenían en sus suntuosos harenes una esposa oficial y toda una pléyade de mujeres secundarias para asegurar su descendencia y el destino de sus fortunas.
Sin ir tan atrás, Joe Darger, quien vive en Salt Lake County, en Utah, EUA, presume de sus tres esposas -Vicki, Valerie y Aline- y 24 hijos no sin problemas por ser la poligamia un delito castigado con penas de cárcel.
Se debe, en parte, a que el 90% de los estadounidenses considera que la poligamia está mal a nivel moral.
Entretanto, las clases pobres tienen que resignarse a la monogamia, cuando no a la soltería total debido a lo caro que resulta mantener una casa.
Igual ocurre con algunos animales que son monógamos no porque les plazca sino porque carecen de los recursos ecológicos para tener a múltiples parejas.
Es el caso de las cigüeñas que por demandar mucha energía cada año durante las migraciones no pueden darse el lujo de estarse apareando una y otra vez con otras parejas.
Un tercer estudio publicado en la revista Biology Letters señala a dos grupos: el que tiende a una relación a largo plazo y el que prefiere los encuentros casuales.
¿Algún culpable?
Se determinó que son los hombres los que precisamente buscan encuentros más variaditos y a corto plazo.
Sean ricos, o no.