(Fotos) ¡Auxilio! Se muere la Gran Barrera de Coral de Australia
Galerías de fotos muestran como era antes...y como se muere poco a poco
(AFP) La Gran Barrera de Coral australiana sufrió este año la mayor muerte de corales jamás observada, despertando temores sobre el futuro de esta joya natural inscrita en el patrimonio de la Humanidad, anunciaron científicos hoy.
El delicado ecosistema, que se extiende sobre una superficie de 2.300 kilómetros de largo –el mayor del mundo–, vivió su peor episodio de blanqueo a causa del calentamiento de la temperatura del agua entre marzo y abril.
La zona norte de la Gran Barrera, la más inaccesible, fue la más afectada.
En un área de 700 kilómetros en el norte de la Gran Barrera, dos tercios de los corales murieron en los últimos ocho o nueve meses.
"La mayoría de las pérdidas de 2016 ocurrieron en la parte más septentrional, la más intacta, de la Gran Barrera", dijo Terry Hugues, director del Centro. "Esta región sólo había sufrido daños menores en los dos anteriores episodios de blanqueo en 1998 y en el año 2000, pero esta vez resultó gravemente afectada".
Más al sur, en las zonas central y meridional, incluida las áreas turísticas de Cairns y las islas Whitsunday, los daños fueron muy inferiores, ya que no estuvieron tan expuestas al calor.
El blanqueo es un fenómeno de debilitamiento provocado por condicionales anormales como el incremento de la temperatura del agua. En situaciones de estrés, los corales expulsan las algas simbióticas que les dan su color y sus nutrientes.
Así era de bella
Los arrecifes pueden recuperarse si se enfría el agua, pero acaban muriendo si el fenómeno persiste.
Los defensores del medioambiente, que culpan los gases de efecto invernadero del calentamiento global, volvieron a exigir el fin de la explotación de las minas de carbón.
Shani Tager, de la ONG Greenpeace Australia. dijo que "un plan creíble para proteger el arrecife debe empezar por el calentamiento global y la prohibición de nuevas minas".
Canberra asegura que jamás hizo tantos esfuerzos para proteger la Gran Barrera, que también sufre las consecuencias de los vertidos agrícolas y la proliferación de estrellas de mar que destruyen los corales.
"La buena noticia es que los dos tercios meridionales del arrecife sólo tuvieron daños menores", dijo Andrew Baird, que realizó las investigaciones submarinas de octubre y noviembre. "Una media del 6% de los corales blanqueados de la región central murieron en 2016, y sólo el 1% en el sur. Los corales recobraron sus colores vivos y esos arrecifes están en buen estado".














