Introducción:
Burga comenzó como un proyecto enfocado exclusivamente en entregas a domicilio, con una idea muy clara desde el inicio: hacer hamburguesas bien ejecutadas, sin exceso ni artificio. Ese enfoque centrado en el producto, el punto de la carne y el balance de sabores fue lo que le permitió construir una base sólida y dar el siguiente paso: abrir su primer local físico en Escazú.
La propuesta no cambió con el salto al salón. Burga sigue apostando por hamburguesas honestas, combinaciones bien pensadas y una carta que entiende que la clave no está en impresionar, sino en ser consistente. Acá no se intenta reinventar la hamburguesa, sino hacerla bien, una y otra vez.
Ambiente:
El local de Burga en Escazú tiene una identidad visual clara y bien asumida. Colores fuertes, patrones en blanco y negro, detalles en rojo y una estética que recuerda al diner americano reinterpretado con un enfoque moderno y urbano. Es un espacio que llama la atención sin sentirse forzado.
La mesa comunal al centro marca el tono del lugar: informal, social y sin rigidez, pensado para compartir, conversar y comer sin protocolos. La iluminación, el rótulo luminoso y el diseño abierto refuerzan una vibra joven y energética, donde todo acompaña el ritmo del servicio y del plato.
No es un lugar para largas sobremesas silenciosas, sino para disfrutar una buena hamburguesa en un ambiente activo, bien diseñado y coherente con la propuesta. Burga logra traducir su ADN de servicio a domicilio a un espacio físico con personalidad propia.
Qué pedir:
Cheese burga: La insignia de la casa. Doble carne Certified Angus Beef®, queso americano, cebolla grillada, pepinillos y salsa Burga. Todo en pan de papa Martin's. Simple y bien ejecutada.

Umami: Doble carne, queso americano, cebolla caramelizada, pepinillos y mayo trufada. Más intensa y profunda. Para paladares más atrevidos.

Golden applewood smoked bacon: Doble carne, queso americano, bacon ahumado, pepinillos y mayo especial con bacon bits. Potente y sin remordimientos.



