Los senderos de inspiración: Excelente antídoto contra el estrés
Su promotor dice que son una herramienta para explorar la energía que se mueve en nuestro interior.
Imagínese caminando por un laberinto marcado por piedras redondas de río… No se distraiga. Concéntrese. ¿Quiere viajar hacia su propio centro? ¿Desea liberar su energía? Haga silencio.
¿Sabía usted que uno de los remedios más efectivos contra el estrés y la ansiedad es la práctica de la meditación enfocada mediante caminatas por los denominados senderos de inspiración?
Los hay en muchos puntos de la geografía costarricense y su constructor es el arquitecto Ronald Esquivel.
La experiencia de las caminatas -según este estudioso de los misterios de la vida y la energía humana- "es una manera novedosa de explorar la energía que se mueve en nuestro interior".
Los 17 senderos construidos hasta hoy, y los 5 nuevos que serán inaugurados próximamente, se inspiran en laberintos de hace más de 4 mil años.
Pero los que diseña Esquivel se enmarcan en el concepto de la llamada Geometría Sagrada, que, a juicio de este quijote de la meditación enfocada, se basan en las formas, procesos y proporciones que utiliza la Naturaleza en su proceso de creación.
"Acá, a diferencia de los llamados laberintos clásicos, lo que queremos es salirnos del canasto y diseñar senderos originales", advierte. Hay más de 100 diseños.
Mientras nos tomamos un café en una acogedora soda del Barrio Roosevelt, en San Pedro de Montes de Oca, Esquivel relata entusiasmado que su esperanza es que el proyecto se convierta en una práctica masiva.
Los senderos de inspiración -dice- son un recurso muy barato y accesible, "que nos ayuda a obtener una vida de mayor calidad y un mejor estado de conciencia".
Los orígenes
Los laberintos clásicos existen desde hace aproximadamente 4.500 años y se han descubierto en España y Creta. Pero se han encontrado también en el Sudeste Asiático, en las tierras de los indios Hopi en Norteamérica y en India.
Perdieron vigencia por cientos de años pero resurgieron en los atrios de muchas iglesias católicas, siendo el más famoso, de los más de 6.000 que existen actualmente en el planeta, el de la catedral de Chartres, en Francia.
Esquivel llegó a apasionarse tanto por el tema que escribió el libro Labyrinth Design y es expositor del Labyrinth Society, organización internacional integrada por amantes del mundo de los laberintos.
Los beneficios
Da un sorbo a su capuchino, respira y expresa con convicción que las caminatas por los senderos de inspiración son excelentes tanto para reducir el estrés como para conectarnos con la esencia del ser.
"Ojalá todos pudiéramos recorrer un laberinto antes o después del trabajo para encontrar esa sensación de paz interna que tanto anhelamos", comenta.
El doctor Herbert Benson, catedrático de la Universidad de Harvard, estima, tras el estudio a fondo de la meditación enfocada, que este ejercicio ayuda a reducir la ansiedad, provocando una respuesta de relajación; reduce la presión sanguínea, los ritmos respiratorios y la incidencia de dolores crónicos; ayuda a controlar el insomnio, promueve el desarrollo creativo y reduce significativamente el estrés.
"Pero el mayor beneficio que un laberinto puede proveer es la oportunidad de conectar con la esencia del ser y eso solo puede ser evaluado como una experiencia a nivel personal", apunta el creador de los laberintos ticos.
Katherine Solano, psicóloga de la Universidad de Costa Rica (UCR) en la Sede de Occidente, afirma que "un sendero es una puerta que se abre para poder ver dentro de nosotros mismos y admirar aquello que normalmente ocultamos".
Pablo Miranda, orientador en esa misma sede universitaria, sostiene que "el sendero es el camino que te hace escuchar la voz del alma".
Proceso de construcción
Lo primero que hace Esquivel para construir un sendero es elegir una forma entre múltiples posibilidades: concéntrica, con dos centros con intersección de dos círculos o bien uno que simula un huevo sagrado, entre muchos más.
Luego delinea los surcos y colocan las piedras, preferiblemente de río que son las más redondeadas. A veces utiliza otros elementos como cactus, como en el laberinto localizado en el Parque Espiritual de Tamarindo, el más largo del mundo, con 3.175 metros lineales.
Su construcción debe hacerse en un punto accesible, pero a la vez alejado de entornos bulliciosos que podrían interferir con el propósito de meditación.
¿Dónde están?
Es muy fácil acceder a los senderos de inspiración. Entre los de acceso público existen dos en la Universidad EARTH, tres en la Universidad de Costa Rica, sede de Occidente, uno más en el Instituto Educativo Moderno, en Tres Ríos; otro en el Colegio Internacional Canadiense, otros dos en La Sabana y El Parque La Libertad de San Antonio de Desamparados y los dos que funcionan en los parques municipales de El Prado y La Nopalera, en Curridabat.
¡Para acceder a los senderos privados solamente hay que solicitar un permiso y listo!







