Así es como Alyssa logró perder 140 libras (y come papas fritas)
Alyssa Figaro perdió 140 libras y, si bien el camino no ha sido nada fácil, ella asegura sentirse feliz y confirma que cada uno de los sacrificios valió la pena.
Hoy, Alyssa es una mujer "fit" pero no siempre fue así, pues asegura que desde niña había sufrido de sobrepeso, a pesar de que sus papás siempre han estado involucrados en el mundo de los deportes.
Pero un buen día Alyssa decidió que había llegado el momento de decir "hasta aquí" y hacer un cambio en su vida. Pesaba en aquel entonces 285 libras y reconoce que le daba pena salir a la calle. La gota que derramó el vaso llegó en octubre de 2014, cuando fue a una fiesta y llegó a sentirse tan avergonzada de su imagen que simplemente se dio media vuelta y se marchó. "Me sentía muy incómoda con mi cuerpo, mi apariencia. ¡Todas las demás chicas eran delgadas y estaban en forma!", dice en su Instagram.
Cuenta que, justo al día siguiente de eso, se acercó al gimnasio donde su mamá trabaja y pidió ayuda. Desde entonces, ella ha estado realizando entrenamientos cinco veces por semana. La joven dice que al principio le costó mucho porque llegar a un gimnasio donde todos están "fit" la hacía sentir más mal y por eso recurrió al entrenador del local. Desde entonces, él la apoya y le brinda consejos.
¡Pero no crea que Alyssa se ha muerto de hambre en el camino! Ella ha establecido cambios pero nunca se ha privado de sus comidas favoritas. Lo primero que hizo fue comenzar a comer más alimentos crudos y naturales: frutas, vegetales, verduras. Sin embargo, nunca se apegó a una dieta en particular. Un año después de iniciar el proceso, Alyssa había perdido 105 libras. Su secreto, según dice, fue combinar 35 minutos de ejercicio cardiovascular como caminar en la banda, hacer bicicleta o correr con 45 minutos de ejercicios con pesas.
Dos años después, Alyssa había perdido un total de 140 libras y se mantiene delgada, hasta el día de hoy y luce una figura estilizada y muy en forma. Ahora, come de todo con moderación, desde carbohidratos como papas fritas o pan blanco hasta postres. Eso sí, siempre busca incorporar a su dieta proteínas magras, vegetales y verduras frescas. "Soy humana… si un día quiero comer papas fritas con salsa de queso lo hago. Eso sí, lo hago con moderación y al día siguiente sigo con mi régimen normal", dice.
Y es que la moderación ha sido la clave para ella. Eso le ha permitido disfrutar desde helados hasta cerveza, pero ella se da esas licencias una vez a la semana. El resto de la semana come con moderación y siguiendo las reglas que ella misma se impuso.
¿El consejo de ella para otros que quieran perder peso?
"Busquen a una persona que los inspire. Mi inspiración fue mi propia voz interior que me decía que yo sí podía. Después el entrenador del gimnasio se convirtió en un gran apoyo. Nunca dejen de exigirse ni de avanzar en sus metas. Solo cuando logré salir de mi zona de confort conseguí los resultados que deseaba".










