Defensa de Bolsonaro niega uso de celular, prohibido en prisión domiciliaria en Brasil
La defensa de Jair Bolsonaro negó el lunes que el expresidente brasileño haya violado la prohibición de usar el celular en su prisión domiciliaria, una infracción que podría mandarlo de vuelta a la cárcel.
El tribunal supremo exigió explicaciones a los abogados del líder ultraderechista sobre la eventual violación de esa prohibición, luego de que uno de sus hijos dijera en un evento en EE. UU. que le estaba grabando un video.
Condenado a 27 años de prisión por golpismo, Bolsonaro pasó el viernes a cumplir la pena en su casa en Brasilia, tras una decisión judicial transitoria que lo eximió de volver a la cárcel luego de dos semanas hospitalizado por neumonía.
En su domicilio, Bolsonaro, de 71 años, tiene prohibido usar celular o cualquier medio de comunicación externa, incluso por medio de terceros.
El juez Alexandre de Moraes citó un comentario de Eduardo Bolsonaro, hijo del exmandatario, en una conferencia del movimiento conservador el sábado en Dallas, en la que dijo que filmaba el evento porque lo estaba "mostrando" a su padre, según un documento obtenido por la AFP.
El magistrado pidió "aclaraciones" sobre el comentario de Eduardo.
En su respuesta, los abogados dijeron que el expresidente ha respetado "de forma rigorosa, integral y permanente todas las condiciones fijadas" para el arresto domiciliario, "especialmente las prohibiciones relativas al uso de aparatos de comunicación".
La esposa de Bolsonaro, Michelle, por su parte, afirmó en Instagram que "no hubo recepción de ningún video" grabado en ese evento ni "exhibición de ese o cualquier otro material" a su marido.
En un video publicado en X, Eduardo Bolsonaro, exdiputado radicado desde hace un año en Estados Unidos, calificó de "absurda" la demanda de explicaciones del juez Moraes.
Un incumplimiento de las condiciones de la prisión domiciliaria, otorgada por 90 días prorrogables, podría llevar a Bolsonaro de nuevo al complejo penitenciario de Papuda en Brasilia, adonde fue llevado en enero.
La corte suprema condenó el año pasado al exmandatario por un intento de golpe de Estado en 2022, cuando buscó aferrarse al poder tras perder las elecciones ante el izquierdista Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro ya estuvo en arresto domiciliario, pero en noviembre fue encarcelado por tratar de quemar su tobillera electrónica con un soldador, lo que fue interpretado por la corte como un intento de fuga.
En los últimos meses, sus abogados habían pedido prisión domiciliaria "humanitaria" en varias oportunidades debido a los recurrentes problemas de salud del exmandatario, pero fueron negados.
En la conferencia estadounidense también participó Flávio Bolsonaro, otro hijo del expresidente y precandidato presidencial, quien pronunció un discurso elogioso de Donald Trump, y se mostró seguro de ganar los comicios de octubre contra Lula.
