EEUU registra un 7% de inflación en 2021, la más alta desde 1982

(CRHoy.com) AFP.- Los precios al consumidor en Estados Unidos se dispararon 7,0% en 2021, la subida más alta desde 1982, una preocupación mayor para el presidente Joe Biden, quien prometió detener esta espiral.

En diciembre, sin embargo, la inflación se desaceleró en comparación con noviembre, al 0,5% frente al 0,8%, según el índice de precios al consumidor publicado este miércoles por el Departamento de Trabajo.

Estos incrementos ponen mayor presión sobre la Reserva Federal (FED) que vaticina un cambio de marcha en la política de tasas de interés.

El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Jerome Powell, estimó el martes que la alta inflación podría durar hasta mediados de año y señaló que la institución está lista para tomar medidas si perdura.

Si el empuje inflacionario continúa más allá de la mitad del 2022, "reaccionaremos en consecuencia", aseguró Powell durante una audiencia en el Senado, dando a entender que la Fed no dudaría en subir las tasas de interés de forma más agresiva.

"La vuelta a la normalidad llevará tiempo", advirtió sin embargo, en momentos en que las tasas están cerca de cero.

"Para asegurar una expansión sostenible, debemos tener estabilidad de precios", aseguró Powell a los legisladores durante una audiencia sobre su nominación para un segundo mandato al timón del banco central.

Los precios al consumidor en Estados Unidos subieron en noviembre para ubicarse en una cota sin precedentes en casi 40 años, de 6,8% en 12 meses.

Esa cifra está muy lejos del objetivo del 2% de la Fed considerado saludable para la economía. Los datos de diciembre se publicarán el miércoles.

Powell atribuyó la mayor parte del aumento de la inflación a un "desajuste" entre la oferta y la demanda causado por las disrupciones en la cadena de suministro.

Y enfatizó que recuperar la estabilidad de precios es prioritario para la Fed.

Powell sostuvo asimismo que terminar con el apoyo monetario excepcional a la economía estadounidense no tendría un impacto negativo en el mercado laboral, el otro parámetro prioritario para la Fed.