Esto es lo que sobrevivió al infierno que devoró Notre Dame
(AFP) La catedral de Notre Dame de París, parcialmente arrasada por un incendio el lunes, encierra reliquias veneradas por los católicos, un órgano de notables dimensiones y numerosas obras de arte.
En los saqueos y pillajes que tuvieron lugar durante la Revolución Francesa y durante los motines de 1831, esta joya del gótico perdió una parte de sus obras maestras. Su tesoro litúrgico, que era uno de los más ricos de Francia hasta que desapareció en 1789, se fue reconstruyendo poco a poco.
"Los colaboradores de Notre-Dame, los arquitectos del patrimonio edilicio de Francia, el personal del ministerio de Cultura, se movilizaron para orientar a los bomberos y mostrarles las obras que a todo precio a había que salvar", explicó el martes el secretario de Estado de Interior, Laurent Nuñez, en la radio RTL.
Reliquias
La réplica más valiosa que se conserva en Notre Dame es la Santa Corona, la que según los católicos portaba Jesús poco antes de su crucifixión. Está compuesta de un círculo de juncos aglutinados en haces y unidos por hilos de oro de un diámetro de 21 centímetros, en el que se encontraban las espinas", según la página web de la catedral.
Esta reliquia se "salvó" de las llamas el lunes, al igual que la túnica de San Luis, uno de los reyes más famosos de Francia, que también se conserva en la catedral, según su rector.
Además de la Santa Corona, Notre Dame conserva otras dos reliquias de la Pasión de Cristo: un pedazo de la Cruz y un clavo. No se sabe cuál es el estado de estos últimos dos.
Por otro lado, el gallo que coronaba la aguja que se derrumbó el lunes alojaba un ápice de la Corona de Espinas, una reliquia de San Dionisio y otra de Santa Genoveva. Esto, así como la aguja de 96 metros, desapareció.
El gran órgano
Notre Dame tiene tres órganos, pero el "gran órgano" es el que tiene cinco teclados, 109 juegos y casi 8,000 tubos. El gran órgano creció gradualmente hasta alcanzar su tamaño final en el siglo XVIII. Pasó por la Revolución sin sufrir daños, "sin duda gracias a la interpretación de la música patriótica", según el sitio de la catedral. Su última restauración se realizó en 2014.
No se sabe en qué estado quedó este ni los otros dos órganos de Notre-Dame después del incendio es desconocido. El ministro de Cultura dijo el martes por la mañana que el gran órgano "había sufrido daños pero no de manera catastrófica", y explicó que era demasiado pronto para hacer un diagnóstico completo.
Los rosetones
Los tres rosetones de Notre Dame de París, unos vitrales que representan las flores del paraíso, se construyeron en el siglo XIII y se renovaron en numerosas ocasiones. Los rosetones norte y sur, los más grandes, tienen un diámetro de 13 metros.
En ellos se representan profetas, santos, ángeles, reyes, escenas de la vida de los santos… En el centro de los tres rosetones se representa respectivamente a la Virgen, al Niño Jesús y al Cristo en Majestad.
Se desconoce de momento el estado actual de los rosetones, pero de momento se ha dicho que habrían sobrevivido al fuego.
Los doce apóstoles
Las monumentales estatuas de cobre de doce apóstoles y los cuatro evangelistas esán a salvo. Las mismas habían sido retiradas de la catedral hacía una semana.
Los "grands Mays"
Entre 1630 y 1707, la corporación de orfebres parisinos regaló cada 1 de mayo un cuadro a la catedral. De esos 76 "grands Mays", 13 se encuentran actualmente en las diferentes capillas de la nave.
En el muro oeste de la Capilla de San Guillermo cuelga uno de los cuadros más bellos de la catedral, "La Visitación", de Jean Jouvenet (1716), una obra maestra del siglo XVIII y vestigio del coro barroco de la catedral. Según el arzobispo de París, el obispo Chauvet, los "Grandes Mays" habrían sido evacuados durante el incendio.
La campana Bourdon
En la torre sur se encuentra la campana más grande de Notre Dame, llamada Bourdon. Repica en las grandes fiestas católicas y los grandes acontecimientos.
La Bourdon se fundió hace más de 300 años y fue bautizada Emmanuel por su padrino, Luis XIV. Pesa 13 toneladas y su badajo, la parte que golpea contra las paredes de la campana para producir el sonido, pesa 500 kilos.
En el siglo XX fue la que anunció a los parisinos la liberación de la capital del yugo nazi, el 24 de agosto de 1944. Esta enorme campaña sobrevivió.
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