Íñigo Errejón ante la justicia: el caso por presunta agresión sexual explicado
Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:
- Íñigo Errejón irá a juicio por un presunto delito de agresión sexual tras una denuncia presentada en octubre de 2024, a raíz de hechos ocurridos en 2021.
- El juez considera coherente el testimonio de la denunciante y decidió abrir juicio oral pese a que la Fiscalía pidió archivar el caso por falta de pruebas concluyentes sobre la ausencia de consentimiento.
- El proceso tiene un fuerte impacto político y simbólico, al poner en cuestión el discurso feminista de la izquierda española y la aplicación de la ley del "solo sí es sí".
El caso de Íñigo Errejón, una de las figuras intelectuales y políticas más visibles de la izquierda española, sigue sacudiendo el escenario político del país europeo. Lo que empezó con testimonios anónimos en redes sociales derivó en una causa judicial que sentará al exfundador de Podemos y ex portavoz parlamentario de Sumar ante un tribunal.
El proceso examina un presunto delito de agresión sexual, pero también pone a prueba la coherencia de los discursos feministas en las instituciones y la aplicación de las leyes sobre el consentimiento.
¿Cuál es el origen de la denuncia y cómo llegó a la justicia?
El caso estalló el 21 de octubre de 2024. Ese día, la periodista Cristina Fallarás publicó en Instagram un testimonio anónimo que señalaba a un político como "maltratador psicológico" y lo acusaba de imponer prácticas sexuales humillantes. El texto no incluía nombres, pero el debate en redes sociales y en el ámbito político apuntó pronto a Errejón.
Tres días después, el 24 de octubre, el dirigente difundió una carta en la que anunció su dimisión de todos los cargos y su retirada de la política. En el texto habló de una contradicción entre "el personaje y la persona". Horas más tarde, la actriz y presentadora Elisa Mouliaá presentó una denuncia ante la Policía. Fue la primera mujer en acusarlo formalmente, con nombre y apellidos, por hechos ocurridos en 2021.
¿Qué ocurrió, según la denuncia, en 2021 con Íñigo Errejón?
De acuerdo con el relato de la denunciante, los hechos se produjeron una noche de finales de setiembre u octubre de 2021, tras la presentación de un libro de Errejón. Mouliaá indicó que, después de cerca de un año de contacto por redes sociales, aceptó tomar una cerveza con él y luego lo invitó a una fiesta en casa de unos amigos.
La actriz describió un cambio de actitud del político hacia un comportamiento "dominante". Según su versión, durante el trayecto en coche él le impuso tres reglas: no alejarse, regresar en un minuto si lo hacía y darle un beso esa noche. La situación se agravó, siempre según la acusación, en el ascensor y en una habitación de la vivienda. Allí, Errejón habría cerrado el picaporte, realizó tocamientos sin consentimiento y mostró sus genitales.
Mouliaá afirmó que se sintió "paralizada" y "bloqueada" por la situación y por la personalidad pública del entonces influyente dirigente.
¿En qué punto se encuentra el proceso judicial?
El juez Adolfo Carretero dictó el auto de apertura de juicio oral contra Íñigo Errejón por un presunto delito de agresión sexual o abuso sexual continuado. La Fiscalía pidió en un inicio el archivo de la causa por falta de pruebas suficientes sobre la ausencia de consentimiento. El magistrado decidió seguir adelante con base en los escritos de la acusación particular y de la acusación popular.
El juez fijó una fianza de 30.000 euros para cubrir posibles responsabilidades civiles. También citó a Errejón para el 15 de enero, con el fin de notificarle formalmente la apertura del juicio. La fase de instrucción se prolongó durante meses e incluyó declaraciones de testigos, informes periciales y el análisis de conversaciones entre ambos.
¿Qué sostienen la acusación y la defensa?
El magistrado considera que la declaración de Elisa Mouliaá constituye el "principal indicio probatorio". En su resolución la califica de coherente en lo esencial, sin contradicciones insalvables. También justifica el retraso en la denuncia, un elemento que el Tribunal Supremo permite valorar sin equipararlo a falsedad. El juez atribuye esa demora a un bloqueo emocional y al impacto de la relevancia pública de Errejón.
El exdirigente niega las acusaciones y sostiene que existió consentimiento en todo momento. Describe el encuentro como una situación de coqueteo entre dos personas que se apartan para besarse. Su defensa afirma que el relato de la denunciante es inventado y que las pruebas desvirtúan su versión. Además, Errejón presentó una querella por calumnias contra Mouliaá, a quien acusa de presionar a testigos y de buscar un beneficio económico.
¿Por qué este caso trasciende el ámbito judicial?
El proceso provocó un fuerte impacto político. Afecta a uno de los principales ideólogos de la nueva izquierda española y a partidos como Sumar y Más Madrid, que sitúan el feminismo en el centro de su discurso. La controversia creció al conocerse que estas formaciones habían recibido alertas o denuncias anónimas previas sobre el comportamiento del político.
El caso también se inscribe en la aplicación de la ley del "solo sí es sí", que coloca el consentimiento en el eje de los delitos sexuales. La acusación popular, ejercida por la asociación Adive, solicita además que se valore como agravante el cargo público de "enorme relevancia y poder" que Errejón ejercía en el momento de los hechos.
