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México tendrá jornada laboral de 40 horas semanales: Así será el proceso

Por Gustavo Arias | 14 de Feb. 2026 | 4:47 am

Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:

  • El Senado de México aprobó una reforma al artículo 123 de la Constitución que reducirá gradualmente la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales entre 2026 y 2030, tras más de un siglo con el mismo esquema de ocho horas diarias y seis días de trabajo por uno de descanso.
  • Aunque la meta son 40 horas, la ley no garantiza dos días obligatorios de descanso: podrán distribuirse en seis días, y además se amplía el límite de horas extra de nueve a 12 por semana.
  • El oficialismo defiende la medida como una apuesta por productividad y bienestar, la oposición advierte que la aplicación gradual y la mayor flexibilidad pueden diluir su impacto real en la vida familiar y en el empleo.

Durante más de un siglo, la estructura del trabajo en México se mantuvo casi intacta en la Constitución: jornada máxima de ocho horas diarias y seis días de trabajo por uno de descanso.

Ese esquema está a punto de cambiar. El Senado aprobó una reforma al artículo 123 constitucional que promete modificar la vida de millones de trabajadores.

El oficialismo presenta la reforma como una "primavera laboral" y un acto de justicia histórica. La oposición y varios colectivos la califican de "justicia a medias" por la aplicación gradual y por aspectos técnicos que limitan su efecto inmediato.

Un adiós gradual a las 48 horas en México

El cambio central reduce el tope legal de 48 a 40 horas semanales. La disminución no rige de inmediato.

El 2026 funcionará como año de adecuación y mantendrá el límite en 48 horas. En 2027 bajará a 46. Luego descenderá dos horas por año hasta llegar a 40 en 2030.

El esquema busca evitar un impacto brusco en la economía y dar margen de ajuste a las empresas, en especial a las pequeñas y medianas. También retrasa el beneficio pleno para la fuerza laboral durante casi cinco años.

La polémica de los días de descanso: ¿5×2 o 6×1?

Uno de los puntos más debatidos es la distribución de la jornada. Aunque la meta son 40 horas, el texto conserva la frase: "por cada seis días de trabajo deberá disfrutarse al menos un día de descanso".

La reforma no garantiza de forma explícita dos días obligatorios de descanso. Ajusta la carga horaria total, pero no modifica la estructura semanal.

Legisladores de Movimiento Ciudadano intentaron incluir una reserva para asegurar dos días libres. El Senado rechazó la propuesta.

Con la redacción vigente, las 40 horas podrán distribuirse en seis días con jornadas más cortas. No existe obligación de concentrarlas en cinco días laborales. Para varios colectivos, esto reduce el impacto en la recuperación física y en la vida familiar.

Horas extra: más flexibilidad y nuevas dudas

La reforma también amplía el límite de horas extra de nueve a 12 por semana. El pago se mantiene al doble del salario ordinario. Si se supera ese tope, el pago será triple.

El oficialismo sostiene que la medida permite a quienes lo deseen aumentar sus ingresos de forma regulada. Sindicatos y oposición advierten un riesgo distinto. Las empresas podrían recurrir a más horas extra en lugar de contratar personal o mejorar procesos.

El texto prohíbe cualquier tipo de horas extra para personas menores de 18 años.

Productividad y salud en el centro del debate

El cambio responde a una nueva visión sobre productividad. México figura entre los países con más horas trabajadas al año, con unas 2.100. Aun así, ese esfuerzo no se traduce en mejores resultados económicos.

La reforma apuesta por reducir el "presencialismo" y priorizar eficiencia y bienestar. Sus defensores afirman que más tiempo de descanso mejora la salud física y mental, reduce el desgaste y eleva el rendimiento.

La iniciativa plantea que la calidad del trabajo pesa más que la cantidad de horas frente a un escritorio o en una fábrica.

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