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Protestas en la calle y cambios de fondo: ¿qué implica la reforma laboral de Milei?

Por Gustavo Arias | 13 de Feb. 2026 | 5:00 am

Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:

  • El Senado de Argentina aprobó la Ley de Modernización Laboral impulsada por Javier Milei, que flexibiliza la contratación, reduce indemnizaciones y redefine derechos históricos del trabajo, en medio de protestas y fuertes cuestionamientos sindicales.
  • La reforma baja el costo de los despidos, introduce un fondo opcional para empresas, habilita el banco de horas, flexibiliza vacaciones y limita el impacto de las huelgas al imponer servicios mínimos obligatorios.
  • Los trabajadores de plataformas como Uber quedan fuera de la relación laboral y se lanza un amplio blanqueo sin sanciones para empresas, una apuesta oficial para reducir la informalidad.

Tras una sesión de más de 14 horas, marcada por protestas en las calles, el Senado argentino aprobó la Ley de Modernización Laboral. La norma constituye el intento más ambicioso del gobierno de Javier Milei por alterar reglas del mercado de trabajo que rigieron durante décadas.

Con 42 votos a favor y 30 en contra, el oficialismo avanzó con un objetivo central: flexibilizar la contratación y reducir lo que el Ejecutivo define como la "industria del juicio". Para sus detractores, la reforma debilita de forma sustancial la protección del trabajador.

Indemnizaciones más bajas y un fondo de cese opcional

El cambio más sensible afecta las indemnizaciones por despido sin causa. Hasta ahora, el cálculo incluía conceptos como aguinaldo, bonos y premios habituales. La nueva ley excluye esos adicionales y fija la base solo en el salario mensual básico.

En la práctica, el monto final que recibe el trabajador al ser despedido se reduce de forma significativa.

Para las empresas, la reforma incorpora el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), un mecanismo optativo que funciona como un seguro. Los empleadores podrán aportar cada mes un porcentaje del salario —1% en grandes empresas y 2,5% en pymes— a una cuenta especial e inembargable.

El objetivo es anticipar el costo de eventuales despidos y evitar desembolsos abruptos. Si el fondo no cubre la indemnización legal, el empleador deberá pagar la diferencia. El Gobierno presenta el esquema como una forma de reducir la litigiosidad y el riesgo de quiebra, sobre todo en pequeñas empresas.

Banco de horas y vacaciones más flexibles en reforma laboral

La reforma introduce el sistema de "banco de horas". En lugar de pagar horas extra, empleador y trabajador podrán acordar acumularlas para compensarlas luego con días libres o jornadas reducidas.

El cambio apunta a dar mayor margen de maniobra a las empresas para adaptar horarios según picos de producción, sin elevar costos salariales. Para los sindicatos, el riesgo es la pérdida de un ingreso clave y una mayor discrecionalidad empresarial.

La reforma no modifica el tope legal de horas semanales, pero sí altera de forma relevante su distribución. El nuevo esquema permite extender la jornada diaria de ocho hasta 12 horas, siempre que se respete un descanso mínimo de 12 horas entre turnos y el límite semanal vigente.

Bajo esta lógica, un trabajador podría cumplir jornadas más extensas en determinados días y compensarlas luego con menos horas o días libres, sin que se activen recargos por horas extra si existe acuerdo bajo el sistema de "banco de horas". La ley también mantiene el descanso semanal de 35 horas.

Las vacaciones también cambian en favor de una mayor flexibilidad. La ley mantiene el derecho al descanso anual y la obligación de otorgar vacaciones en verano al menos una vez cada tres años. Sin embargo, autoriza dividir los días de descanso en varios periodos. Cada tramo deberá ser de al menos siete días corridos.

Paros con servicios mínimos obligatorios

La ley endurece las condiciones para ejercer el derecho de huelga. Amplía la lista de servicios considerados esenciales y fija niveles mínimos de funcionamiento durante los paros.

Educación, transporte, telecomunicaciones y aeronáutica comercial deberán garantizar el 75% de su personal activo incluso en caso de huelga. Otras actividades calificadas como de "importancia trascendental", como bancos, alimentación, exportaciones y transporte de mercaderías, deberán operar con al menos el 50%.

El efecto práctico es una reducción significativa de la capacidad sindical para paralizar sectores clave de la economía.

Las plataformas digitales quedan fuera de la relación laboral

La reforma define de forma explícita el estatus de repartidores y choferes de aplicaciones como Uber, Rappi o PedidosYa. La ley los considera prestadores independientes y no trabajadores en relación de dependencia.

Esto implica que los trabajadores de plataformas ya no podrán reclamar derechos propios de una relación laboral, como aguinaldo, vacaciones pagas o indemnización por despido. A cambio, la ley obliga a las empresas a habilitar la contratación de seguros de accidentes personales y a brindar información básica sobre cómo se asignan los viajes o pedidos.

El modelo consolida un esquema en el que el trabajador asume los riesgos y costos de su protección social.

Blanqueo laboral y perdón de deudas en reforma laboral

El último eje apunta al empleo informal, uno de los principales problemas estructurales del mercado laboral argentino. La ley habilita un amplio proceso de regularización sin multas ni sanciones penales para las empresas que declaren trabajadores no registrados.

El Estado condonaría hasta el 70% de las deudas de seguridad social y permitiría financiar el resto en cuotas. Además, ofrecería rebajas temporales en las cargas sociales para nuevas contrataciones de personas desempleadas o provenientes de la informalidad.

El Gobierno confía en que el incentivo reduzca el trabajo informal. Sus críticos dudan de que el alivio a las empresas se traduzca en mayor estabilidad y mejores condiciones para los trabajadores.

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