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Punto por punto: ¿Qué plantea el documento con el que el PP busca acercarse a Vox en España?

Por Gustavo Arias | 25 de Feb. 2026 | 5:01 am

Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:

  • En el sistema parlamentario español no se elige directamente al presidente del Gobierno: los ciudadanos votan a los diputados y es el Congreso quien inviste al jefe del Ejecutivo. Hoy gobierna Pedro Sánchez, pero el Partido Popular de Alberto Núñez Feijóo impulsa un "Documento marco" que allana el terreno para un eventual pacto con Vox con la mirada puesta en 2027.
  • El texto endurece el discurso en inmigración, seguridad y "batalla cultural", asume posturas más cercanas a Vox en familia, educación y violencia, y cuestiona la agenda climática europea en defensa del campo y la industria.
  • A cambio de ampliar su base a la derecha, el PP intenta fijar como línea roja el respeto a la Constitución y la Corona, en un equilibrio delicado entre atraer a Vox y no perder al votante moderado.

Para comprender el actual ajedrez político en España conviene partir de una diferencia clave con sistemas presidencialistas como el de Costa Rica: en el país europeo no se elige directamente al presidente del Gobierno. En el sistema parlamentario español, los ciudadanos votan a los diputados y son estos quienes, mediante mayorías en el Congreso, invisten al jefe del Ejecutivo.

Hoy gobierna una coalición de izquierdas encabezada por Pedro Sánchez. Pero el principal partido de oposición, el Partido Popular (PP), liderado por Alberto Núñez Feijóo, prepara el terreno para intentar sacarlo del poder en las próximas elecciones generales previstas para 2027.

Los sondeos coinciden en un punto: el PP difícilmente alcanzaría la mayoría absoluta en solitario. Eso lo obliga a mirar hacia Vox, la formación situada a su derecha y encabezada por Santiago Abascal. En ese contexto surge el llamado "Documento marco", un texto concebido para orientar pactos autonómicos —como los que se negocian en regiones como Extremadura o Aragón— pero que, en la práctica, funciona como ensayo general de un eventual acuerdo nacional.

Estos son sus ejes centrales y las implicaciones políticas que arrastran.

Las reglas del juego: lealtad constitucional e institucional

El documento abre fijando una línea roja: cualquier acuerdo debe basarse en el respeto a la unidad nacional, la Constitución y el Estado de Derecho. También insiste en la defensa de las instituciones del Estado, incluida la Jefatura del Estado, en referencia a la Corona.

Con este punto, el PP intenta proyectar moderación y estabilidad ante su electorado de centro. El mensaje es claro: un pacto con Vox no implicaría una ruptura del marco institucional. Sin embargo, la formulación genera tensiones. Abascal llegó a reprochar que el PP parecía querer "domar" a su partido. Feijóo, por su parte, ha mantenido un tono más conciliador, consciente de que necesita esos votos para gobernar.

Endurecimiento frente a la inmigración y la seguridad

Uno de los giros más visibles hacia las posiciones de Vox aparece en materia migratoria. El texto sostiene que "España ha perdido el control de su política migratoria" y califica de "intolerables" los niveles de inmigración irregular.

El PP rechaza regularizaciones masivas y exige expulsiones de extranjeros que cometan delitos graves o reincidan en la delincuencia. Además, vincula inmigración irregular con deterioro de la convivencia y presión sobre los servicios públicos, y propone reforzar la coordinación policial y endurecer las respuestas penales.

Se trata de un movimiento estratégico. La inmigración ha sido una de las banderas de Vox, y el PP busca cerrar la fuga de votos hacia su derecha adoptando un discurso más firme sin romper completamente con su perfil tradicional.

La batalla cultural: familia, educación y violencia

En el terreno social, el documento entra en uno de los debates más polarizados del país. El PP sitúa la natalidad y la familia como ejes prioritarios, defiende el derecho de los padres a decidir sobre la formación moral de sus hijos y promete evitar lo que denomina "adoctrinamiento ideológico" en las aulas.

En políticas de igualdad, el texto introduce matices relevantes: propone prohibir el uso del burka y el niqab en espacios públicos como defensa de la libertad de la mujer, pero diluye el enfoque específico de la violencia de género al comprometerse a combatir "todas las violencias", ya sean machistas, domésticas, terroristas o de cualquier otra índole.

Este apartado refleja una clara sintonía con Vox en la llamada "batalla cultural". A cambio, el PP asume el riesgo de recibir críticas desde sectores progresistas y de incomodar a votantes moderados que respaldan el consenso actual en materia de igualdad.

Freno a las políticas verdes y defensa del campo

Otro eje central es el cuestionamiento de la actual agenda climática europea. El PP sostiene que determinadas políticas ambientales "destruyen empleo, encarecen la energía y expulsan a la industria". En respuesta, propone incluir la energía nuclear en el mix energético y oponerse a prohibiciones que afecten a sectores productivos.

El documento también lanza un mensaje directo a agricultores y ganaderos, prometiendo defenderlos frente a la sobrerregulación y la competencia desleal.

Aquí la coincidencia con Vox es prácticamente total. El malestar en el mundo rural por las exigencias de la transición ecológica es un caldo de cultivo que la derecha radical explota con éxito. El PP intenta capitalizar ese descontento y consolidar un frente común en zonas agrícolas e industriales.

Economía y vivienda: impuestos bajos y tolerancia cero contra la ocupación

En el plano económico, el PP califica la gestión del actual gobierno como un "infierno fiscal" y promete rebajas de impuestos para familias, trabajadores y empresas. Reivindica menos burocracia y un entorno favorable a la inversión.

En vivienda, rechaza el intervencionismo estatal y apuesta por aumentar la oferta, agilizar trámites y aplicar "tolerancia cero" contra la ocupación ilegal de inmuebles —el fenómeno conocido popularmente como "okupa"— mediante desalojos rápidos y la anulación del empadronamiento de quienes ocupen viviendas ilegalmente.

Este es probablemente el terreno de menor fricción entre ambas formaciones. Defensa de la propiedad privada, bajadas de impuestos y simplificación administrativa son pilares clásicos del ideario conservador y constituyen una base sólida para un eventual acuerdo de gobierno.

Un preludio de coalición

Más que un simple documento para pactos regionales, el texto funciona como hoja de ruta de una posible coalición nacional entre el PP y Vox. Marca límites institucionales, pero también incorpora buena parte del lenguaje y las prioridades de la derecha radical.

El equilibrio que intenta construir Feijóo es delicado: atraer a Vox sin perder al votante moderado. De lograrlo, podría cambiar el rumbo político de España en 2027. De no hacerlo, el "Documento marco" quedará como un ensayo fallido en un tablero cada vez más polarizado.

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