¿Quiénes son los lefebvrianos? El grupo ultraconservador que desafía al papa León XIV

La Fraternidad Sacerdotal San Pío X volvió al centro de la polémica tras ordenar cuatro obispos sin autorización del papa León XIV. AFP
Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:
- Los lefebvrianos son un movimiento católico tradicionalista que rechaza varias de las reformas del Concilio Vaticano II, especialmente la misa en lenguas vernáculas, la libertad religiosa y el diálogo con otras confesiones.
- El conflicto con el Vaticano se remonta a 1988, cuando su fundador, Marcel Lefebvre, consagró cuatro obispos sin autorización papal, un acto que la Iglesia consideró cismático.
- La crisis volvió a agravarse tras la ordenación de cuatro nuevos obispos sin el consentimiento del papa León XIV, lo que llevó al Vaticano a declarar un nuevo cisma y aplicar excomuniones automáticas a los responsables.
El nombre de los lefebvrianos volvió a ocupar titulares luego de que el Vaticano confirmara una nueva división en el seno católico tras la ordenación de cuatro obispos sin la autorización del papa León XIV. La decisión profundiza una ruptura que se arrastra desde hace décadas y reaviva el debate sobre uno de los movimientos más conservadores del catolicismo.
Los lefebvrianos son los miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, una organización católica tradicionalista fundada en 1970 por el arzobispo francés Marcel Lefebvre.
La fraternidad surgió como respuesta a las reformas impulsadas por el Concilio Vaticano II (1962-1965), ya que su fundador consideraba que esos cambios alteraban aspectos fundamentales de la doctrina, la liturgia y la tradición de la Iglesia católica.
El movimiento recibe el nombre de "lefebvriano" en honor a Lefebvre.
¿Qué rechazan?
La principal diferencia entre los lefebvrianos y el Vaticano radica en su rechazo a varias de las reformas aprobadas durante el Concilio Vaticano II.
Entre sus principales posturas destaca la defensa de la misa tradicional en latín, conocida como rito tridentino, en oposición a la liturgia reformada de 1969, que permitió celebrar la eucaristía en las lenguas vernáculas.
También cuestionan el principio de libertad religiosa aprobado por el Concilio, el cual establece que toda persona tiene derecho a practicar su fe sin sufrir coacción o violencia. Además, sostienen que los Estados deberían reconocer a la Iglesia católica un papel privilegiado en la vida pública.
A ello se suma su rechazo al movimiento religioso que busca promover el entendimiento y al diálogo con otras religiones, al considerar que la Iglesia católica es la única depositaria de la verdad.
¿Por qué se enfrentan con el Vaticano?
El conflicto entre la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y la Santa Sede gira principalmente en torno a la autoridad del papa y a la interpretación de las reformas del Concilio Vaticano II.
Mientras los lefebvrianos sostienen que el Vaticano cedió al modernismo y se alejó de la tradición católica, la Iglesia considera que el grupo incurre en un acto de desobediencia al rechazar enseñanzas aprobadas por un concilio ecuménico y desconocer la autoridad del pontífice.
La ruptura más importante ocurrió en 1988, cuando Marcel Lefebvre consagró cuatro obispos sin la autorización del entonces papa Juan Pablo II. Como consecuencia, tanto el arzobispo como los nuevos obispos fueron excomulgados automáticamente por cometer un acto considerado cismático.
En 2009, el papa Benedicto XVI levantó la excomunión de los cuatro obispos con el propósito de abrir un camino hacia la reconciliación. Sin embargo, las diferencias doctrinales nunca fueron superadas y el diálogo quedó estancado.
¿Por qué vuelven a ser noticia?
La Fraternidad Sacerdotal San Pío X volvió al centro de la atención internacional luego de ordenar cuatro nuevos obispos en Écône, Suiza, sin el consentimiento del papa León XIV.
Antes de la ceremonia, la Santa Sede advirtió que esa decisión constituiría una ruptura de la unidad de la iglesia e instó a los dirigentes de la organización a desistir. No obstante, las ordenaciones se realizaron el 1.° de julio ante miles de fieles.
Tras el acto, el Vaticano declaró que se había consumado un nuevo cisma y confirmó la excomunión automática de los dos obispos que realizaron las consagraciones y de los cuatro nuevos prelados.
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe señaló que las ordenaciones representan una ruptura de la comunión eclesial y advirtió que quienes se adhieran formalmente al cisma también podrían incurrir en excomunión.
¿Por qué chocan con León XIV?
Desde el inicio de su pontificado, León XIV intentó evitar una nueva fractura dentro de la Iglesia.
Antes de las ordenaciones, el pontífice envió una carta a los dirigentes de la Fraternidad en la que les pidió suspender la ceremonia y retomar el diálogo con la Santa Sede.
Sin embargo, los líderes del movimiento rechazaron la solicitud y defendieron que la consagración de nuevos obispos era necesaria para garantizar la continuidad de la Fraternidad y preservar lo que consideran la auténtica tradición católica. Incluso aseguraron que estaban dispuestos a asumir las sanciones canónicas que pudieran derivarse de su decisión.
Con esta nueva ruptura, el conflicto entre el Vaticano y los lefebvrianos vuelve a convertirse en uno de los mayores desafíos internos para la Iglesia católica, al reabrir una división que comenzó hace casi cuatro décadas y que, hasta ahora, ningún pontífice ha logrado resolver de forma definitiva.