“¡Somos un montón!”: Mexicanos forman la ola humana más grande del mundo

El 6 de junio de 2026, en la Ciudad de México, se congregaron personas antes de un intento de récord mundial Guinness por la ola mexicana más grande del mundo. (Foto de Carl de Souza / AFP)
Aún no dan las 9 de la mañana del sábado en Ciudad de México, y miles de personas ya bailan sones caribeños y calientan brazos y piernas para cumplir una misión: formar la ola humana más grande del mundo.
Se trata de un movimiento popularizado en los estadios de fútbol de México durante el mundial de 1986 para animar al equipo en la cancha, pero que resulta principalmente una experiencia festiva para la multitud que la realiza.
La convocatoria para batir esta marca, que será certificada por Guiness World Records, entusiasma a vecinos que sacrifican el descanso sabatino y acuden vestidos con camisetas de su selección, portando banderas y con entusiasmo contagioso.
Ubicada en primera fila de la multitud que busca cubrir dos kilómetros del emblemático Paseo de la Reforma para formar la ola, Sally Avilés confía en romper el récord.
"Yo digo que sí se va a batir: ya somos un montón y sí se puede, se va a lograr porque siempre lo hemos hecho, en cada partido, en cada estadio", dice emocionada esta creadora de contenido para redes de 31 años.
Además de los vecinos, animan el desafío mujeres maquilladas como calaveras y con lujosos vestidos -las famosas catrinas-, bailarines de danzas prehispánicas y hasta botargas de ajolotes, un anfibio endémico mexicano que el gobierno ha adoptado como símbolo de la ciudad.
La Sonora Santanera, una famosa orquesta tropical, ejecuta ritmos caribeños mientras el maestro de ceremonias guía cual director técnico el masivo movimiento.
"¡Atención!: bajamos nuestras rodillas, flexionamos y salimos lo más rápido que podemos a puntas. ¡Manos muy arriba!", grita el conductor.
A su voz, la primera fila se para con los brazos en alto y vuelve a arrodillarse mientras los de atrás repiten el movimiento de forma sucesiva hasta que toda la multitud oscila emulando el oleaje marino.
"No me podía perder ser parte de este maravilloso evento, demostrarle al mundo lo que es realmente México, el ambiente, el amor, la unión, la paz", dice Gloria Fragoso, empleada privada de 55 años, quien usa un colorido tocado tradicional.
"Somos un país que acoge, que brilla", añade Fragoso, para quien la ciudad está "más que lista" para acoger a quienes lleguen al Mundial.
Autoridades de Cultura informaron más tarde en redes que se batió el récord, sin ofrecer detalles sobre la nueva marca.