Tica que se ganó beca para ir a China terminó hospitalizada por una trombosis
Se mantiene medicada y siguiendo una serie de recomendaciones para superar este episodio.
Un viaje hasta el otro lado del mundo para disfrutar de una beca que se ganó, terminó en una hospitalización por una trombosis que le descubrieron en China.
Esta situación fue la que vivió Angie Morales, quien labora como asesora en la Asamblea Legislativa y que logró un puesto para una capacitación dirigida a funcionarios públicos que se llevó a cabo en Changzhou, ciudad ubicada cerca de Shanghái.
La travesía inició el pasado 14 de julio, fecha en la que salió en un vuelo por la noche con destino hacia París, donde iba a realizar una prolongada escala para luego partir hacia Beijing.
Nosotros nos fuimos el 14 de julio por la noche y teníamos que hacer una escala en París, donde teníamos que estar como unas 10 horas haciendo escala, además el vuelo desde aquí hasta París es de 11 horas.
Desde que llegué a París tenía un dolor en la pierna derecha, pero yo pensé que era muscular y cuando caminaba se me quitaba.
Luego tomamos el vuelo de París hasta Beijing que también es bastante largo, dura como unas 12 horas y yo seguí con la molestia, entonces cuando llegué a Beijing me tomé un analgésico porque tenía que hacer otra escala y tomar un vuelo más que era como de 2 horas y media.
Ya cuando llegué a la ciudad para la que íbamos, seguí con el dolor, pero como pensaba que era muscular, entonces seguí tomando analgésicos todos los días y como no mejoraba, entonces le dije a la organización, ellos me ofrecieron ir a un médico, contó Morales.
Atención médica en China
Debido a que la molestia no cesaba, la asesora legislativa le pidió a la organización que le ayudaran a conseguir atención médica, ante lo que el lunes 22 de julio fue a una cita para que la atendieran.
Según contó, el doctor que la recibió ni siquiera la inspeccionó y de primera entrada le hicieron un ultrasonido en su pierna derecha, con lo que rápidamente se percataron de que el dolor se debía a un coágulo que tenía.
El domingo me decidí a ir donde un médico, entonces el lunes a las 2:00 p.m. tenía una cita y me hicieron un ultrasonido y se dieron cuenta de que lo que tenía era una trombosis, añadió.
Por la gravedad de la situación, en el hospital le dijeron que tenía 2 opciones, una era permanecer en el centro médico o bien irse hacia el hotel en el que se hospedaba y permanecer ahí sin moverse entre 2 y 3 días.
Yo en un principio no quería ser hospitalizada porque uno no va a otro país a hospitalizarse.
Ellos me dijeron que tenía que estar inmovilizada entre 48 y 72 horas y tenía que estar anticoagulada, me dijeron que si quería estar en el hospital o irme al hotel, yo en un principio pensé en irme para el hotel, pero después entré en razón de que el coágulo se me podía ir a un pulmón, entonces decidí quedarme en el hospital, detalló.
Tras inclinarse por mantenerse bajo una observación más cercana en el hospital, la organización de la capacitación que estaba llevando le brindó una enfermera exclusiva para ella.
La organización pagó una enfermera para que estuviera conmigo 24/7, porque como yo no me podía mover, entonces ocupaba de alguien.
Desde que gané la beca, el gobierno chino nos había comunicado que cualquier situación médica o alguna enfermedad que nos diera allá en China ellos se comprometían a cubrir los gastos médicos, entonces ellos cubrieron todo, se hicieron cargo de todo y se portaron de maravilla, fueron excepcionales con la atención, señaló.
Viaje de regreso y cuidados
Tras varios días hospitalizada, Angie fue dada de alta el sábado 27 de julio, unos pocos días antes de la fecha programada para comenzar su regreso a Costa Rica.
Debido a esta situación, la asesora de la Asamblea tuvo que mantearse bajo valoración constante para definir si le daban autorización o no de viajar.
Sin embargo, debido a su buena evolución le dieron luz verde, eso sí, siempre y cuando siguiera toda una serie de cuidados y recomendaciones para evitar cualquier situación durante el trayecto.
Yo salí del hospital el 27 y mi viaje estaba programado para el 31 de julio, entonces los médicos me dijeron que dependía de cómo avanzaran los exámenes de sangre, por dicha al final me dieron permiso de viajar.
Me mandaron a usar media de compresión en las 2 piernas, pero la de la derecha no me la podía quitar en ningún momento y no podía olvidarme de los medicamentos en todo el viaje, porque duré más de 30 horas en llegar a Costa Rica, entre los vuelos y las escalas.
Aparte de los medicamentos me mandaron a caminar cada 2 horas, entonces tenía que caminar en los pasillos del avión.
No puedo estar mucho sentada, ni tan poco mucho de pie, puedo hacer una vida normal, nada más que cuidar el tema de la circulación, caminar cortas distancias, no puedo hacer ejercicio de alto impacto, tengo que cuidarme mucho de no cortarme y no puedo alzar cosas pesadas porque se me puede ir mucha sangre a la cabeza, contó.



