UE promete una respuesta “firme” a las amenazas de Trump sobre Groenlandia
La Unión Europea prometió este martes una respuesta "firme" a las amenazas de Donald Trump sobre Groenlandia, a la espera de una reunión en Davos sobre el futuro de la isla ártica.
Desde que regresó a la Casa Blanca hace justo un año, Trump ha reiterado su deseo de tomar el control de ese territorio autónomo danés, alegando motivos de seguridad nacional, y afirmando que, de no hacerlo él, la ocuparían Rusia o China.
Para conseguirlo, amenazó con imponer aranceles a ocho países europeos —entre ellos Reino Unido, Francia y Alemania— que expresaron su firme oposición a su plan expansionista.
En su discurso durante el Foro Económico Mundial en la estación de esquí suiza, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, advirtió que Trump podría acabar sumiendo en una "espiral descendente" las relaciones entre la UE y Estados Unidos a raíz de ese asunto.
"Los aranceles propuestos son un error, especialmente entre aliados de larga data", dijo Von der Leyen.
"Sumirnos en una espiral descendente solo ayudará a los adversarios que ambos estamos determinados a mantener al margen del panorama estratégico. Así que nuestra respuesta será firme, unida y proporcionada", señaló.
En el marco de su campaña sobre Groenlandia, Trump publicó en su plataforma Truth Social un fotomontaje de sí mismo plantando una bandera en un paisaje rocoso y helado junto a un cartel que reza: "Groenlandia – Territorio de Estados Unidos. Est. 2026".
Trump, cuyo país envió una abultada delegación a Suiza, pronunciará un discurso el miércoles y participará en otros actos el jueves.
Además de Groenlandia, otros puntos críticos en la agenda incluyen las crisis en Gaza, Ucrania, Irán y Venezuela, semanas después de que Estados Unidos capturara y extrajera del país al ahora depuesto presidente Nicolás Maduro.
Del lado latinoamericano, estarán en Davos el presidente argentino Javier Milei, el panameño José Raúl Mulino y el ecuatoriano Daniel Noboa.
"Tenemos que conseguirlo"
Trump dijo el lunes que no creía que los líderes europeos fueran a "oponerse demasiado" a su deseo de comprar la vasta isla ártica, y declaró a periodistas: "Tenemos que conseguirlo".
Precisó también que había mantenido "una muy buena conversación telefónica sobre Groenlandia con Mark Rutte", el secretario general de la OTAN, y que se mantendrá una reunión en Davos con "las distintas partes".
Los líderes de la UE se reunirán el jueves en Bruselas para decidir cómo responder a la crisis de Groenlandia, una de las más graves para las relaciones transatlánticas en años.
Por su parte, el presidente francés, Emmanuel Macron, que abandonará el martes Davos sin ver a Trump, propuso al magnate celebrar una cumbre del G7 el jueves en París, a la que sugirió invitar también, "al margen de la reunión", a representantes daneses, ucranianos, sirios y rusos.
Las relaciones entre Trump y Macron se tensaron aún más el lunes, cuando el presidente estadounidense amenazó con aranceles del 200% al vino y al champán francés después de que Francia insinuara que no se sumaría a su "Consejo de la Paz".
Analistas comparan este consejo, creado para resolver conflictos internacionales, con una versión paga del Consejo de Seguridad de la ONU. Trump confirmó el lunes que el presidente ruso, Vladimir Putin, está entre los líderes invitados.
El jefe del gobierno alemán, Friedrich Merz, dijo que intentará reunirse con Trump el miércoles. Merz señaló que Alemania y otros países europeos coinciden en que "hay que evitar cualquier escalada en esta disputa en la medida de lo posible".
Por su parte, el Kremlin indicó que el enviado ruso Kirill Dmitriev prevé reunirse con miembros de la delegación estadounidense en Davos.
China critica la "ley de la jungla"
Este martes también intervino en el foro el vice primer ministro chino, He Lifeng, cuyo país se vio envuelto en una guerra comercial con la administración Trump.
"Unos pocos países selectos no deberían tener privilegios basados en su propio interés, y el mundo no puede volver a la ley de la jungla en la que los fuertes se aprovechan de los débiles", sostuvo He, sin mencionar a ningún país.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, que prometió trabajar para que su país sea menos dependiente de Estados Unidos, con quien también libra una guerra arancelaria, también pronunciará un discurso en Davos este martes.
El secretario general de la ONU, António Guterres, que suele acudir al foro, anuló su participación a causa de un "fuerte resfriado", anunció su oficina.
