Ventas masivas de petróleo antes de anuncio de Trump generan sospechas en Wall Street
Una ola de ventas en el mercado del petróleo minutos antes de un anuncio de Donald Trump el lunes desató sospechas entre operadores y responsables políticos, muchos de los cuales vieron indicios de uso de información privilegiada.
En el espacio de dos minutos, varios miles de productos financieros basados en el precio del petróleo cambiaron de manos el lunes hacia las 10:50 GMT, un volumen inusual frente a los pocos cientos que suelen negociarse en ese mismo lapso de tiempo.
Al mismo tiempo, los mismos actores apostaban masivamente por una subida de la Bolsa de Nueva York.
Apenas un cuarto de hora más tarde, Donald Trump daba cuenta, en un mensaje publicado en su red Truth Social, de conversaciones "productivas" con Irán.
Se trataba de un cambio de tono radical para el presidente estadounidense, que el sábado había dado 48 horas a la República Islámica para reabrir el estrecho de Ormuz, bajo amenaza de ataques contra sus infraestructuras energéticas.
El valor teórico de estos productos alcanzaba varios cientos de millones de dólares.
Según los cálculos para la AFP de un operador de mercado, estas transacciones podrían haber generado varias decenas de millones de dólares de beneficios gracias a la brusca caída de las cotizaciones del crudo y al salto de Wall Street que siguieron a la comunicación de Trump.
"Ver transacciones grandes como estas antes de un anuncio es un poco sospechoso", estima Michael Lynch, analista de petróleo en Strategic Energy & Economic Research.
"Es algo inusual. No se ve esto, a este nivel, en el mercado del petróleo", añadió.
"¿Quién ha sido? ¿Trump? ¿Un miembro de su familia? ¿Alguien de la Casa Blanca? Es una corrupción (…) alucinante", reaccionó el senador demócrata Chris Murphy en X.
Ningún elemento permite por el momento afirmar que Trump esté relacionado, de una u otra manera, con estas operaciones.
"Cualquier insinuación, sin pruebas, de que un miembro del gobierno haya llevado a cabo estos actos carece de fundamento y es irresponsable", comentó un portavoz de la Casa Blanca a varios medios.
Antecedentes
El episodio sembró aún más desconcierto por producirse tras otros dos casos con características parecidas en los últimos meses.
A principios de enero, un internauta ganó más de $400.000 tras apostar, a través de la plataforma de predicciones Polymarket, por el derrocamiento del presidente venezolano Nicolás Maduro unas horas antes de su captura.
Hace unas semanas, seis cuentas abiertas en Polymarket se embolsaron $1,2 millones tras apostar por un ataque estadounidense contra Irán el 28 de febrero, día del inicio de la ofensiva.
Según un análisis del sitio especializado Bubblemaps, las sumas se habían colocado apenas unas horas antes del inicio de los bombardeos.
"Este tipo de cosas lleva a la gente a preguntarse si su gobierno actúa en su interés o si intenta enriquecer a determinadas personas", según Jordan Libowitz, vicepresidente del observatorio ético Crew.
Esta serie de movimientos financieros se inscribe en un contexto más amplio, en el que congresistas demócratas y ONG han acusado a Trump de conflictos de interés desde el inicio de su segundo mandato el año pasado.
Su familia, en particular, ha obtenido varios cientos de millones de dólares de beneficios en criptomonedas, un mercado cuya desregulación ha impulsado el presidente.
Contactado, el CME, principal mercado mundial de productos financieros derivados, rehusó hacer comentarios.
En cuanto a la CFTC, el regulador de estos instrumentos financieros, no dio respuesta a las múltiples solicitudes de la AFP.
"Cuando uno realiza una transacción, hay detalles que deben proporcionarse" a las plataformas de intercambio, "de modo que no hay secreto", señala Mark Neuman, responsable de inversiones en Hero Asset Management.
El otro gran regulador de los mercados, la SEC, se negó a hacer comentarios.
"Alguien tiene que ser expuesto (…) por uso de información privilegiada", reclamó el republicano Jimmy Munson, candidato al Senado estatal de Minnesota.
"Si hubiera un regulador más estricto en este país, se encontraría" la identidad de los operadores, sostiene Mark Neuman.
"Pero parece que este gobierno es partidario de menos regulación. (…) Es realmente triste, porque la integridad de los mercados está hecha añicos", remató.
