29 personas de comunidad LGBTI sufrieron agresiones
18 de tipo verbal, 7 físicas y 4 intentos de daños físicos
En el último mes la Defensoría de los Habitantes ha hecho un llamado vehemente a la calma y la tolerancia, a dejar de lado los discursos discriminatorios y a evitar la violencia en los espacios públicos.
"La Defensoría de los Habitantes de la República, llama, una vez más, a la población a poner fin a las manifestaciones de odio y de discriminación que han imperado y siguen imperando con ocasión de la campaña electoral; y hace un llamado vehemente, al sentir democrático del ser costarricense, para librar los mensajes políticos de todo sesgo discriminatorio, contrario a la democracia y a los valores más básicos de derechos humanos que han nutrido la historia nacional", fue el mensaje más reciente de la institución.
Esto se dio luego de varias manifestaciones, especialmente en redes sociales, contra personas de la comunidad Lesbiana, Gay, Bisexual, Transexual e Intersexual (LGBTI).
Pero las amenazas no se quedaron en las redes. Michelle Jones, vocera del Frente por los Derechos Igualitarios (FDI), explicó que desde el 4 y hasta el miércoles 28 de febrero, registraron 29 agresiones contra alguna persona de la comunidad. 18 fueron verbales, 7 físicas y 4 fueron intentos de daño físico. Estas situaciones se presentaron en un bar, en los buses, en las calles y hubo una en una casa.
Las agresiones físicas fueron 3 en San José, 2 en Guanacaste, 1 en Heredia y otra en Alajuela.
¿Hay miedo?
Larissa Arroyo, asesora jurídica en el FDI, explicó que hay un espectro en las formas de discriminación y de violencia hacia personas gais, lesbianas, bisexuales, trans e intersexuales.
"Ese espectro tiene manifestaciones que pueden ser discursos de odio, como los hemos tenido con el candidato presidencial Fabricio Alvarado, pero también ciertas represalias. Por ejemplo, en la familia, cuando se deben ir a un evento familiar y ya sea que no se pueda llevar a la pareja o que se hagan comentarios sobre la orientación sexual", explicó Arroyo.
Recalcó que si bien algunas pueden alegar que eso es "poca cosa", la familia es importante para todas las personas. "Y aquellas que somos LGTBI lo que quisiéramos siempre es ser amados, respetados y que podamos contar con una familia que nos apoye en todos nuestros proyectos, de manera tal que esa discriminación ya sea por invisibilizar la orientación sexual de una persona o la identidad de género, tiene consecuencias funestas a nivel emocional", aseguró Arroyo.
Herramientas legales
La abogada explicó que las personas deben saber que hay mecanismos legales para proteger sus derechos y su integridad.
Uno de ellos son las denuncias que se pueden poner ante la Defensoría de los Habitantes, que atiende especialmente, aquellas relacionadas con situaciones de discriminación en las instituciones públicas o por empleados públicos.
"No podemos pensar que no se puede hacer nada (…) Si un empleador no contrata a una persona por ser gay, la despide por ser lesbiana o la maltrata por ser bisexual, se puede poner la denuncia directamente ante el Ministerio de trabajo y ante la Defensoría. Es decir, no es poca cosa, no se puede hacer lo que le da la gana", enfatizó la abogada. Las agresiones físicas se pueden denunciar a nivel penal para que se haga la investigación.
