58% de estudiantes de U públicas provienen de hogares adinerados
La equidad en el acceso no mejorá desde 2012

Desde el 2012 el ingreso anual es liderado por los estratos altos. Imagen con fines ilustrativos.
El 57, 8% de los estudiantes que están matriculados en algún centro de enseñanza superior pública provienen de dos de los estratos con ingresos más altos en el país, mientras que únicamente un 7,2% proviene de los hogares más pobres.
Los datos anteriores provienen de una investigación realizada por la Academia de Centroamérica en cuanto al impacto y costos en la educación superior.
De acuerdo con Miguel Loría, analista y economista, quien participó en el estudio, no se trata de que las universidades privilegien el ingreso de personas con mayor ingreso económico, sino que al no existir las mismas condiciones educativas para todos se presenta un desequilibrio en la admisión.
"Se trata de situaciones que no tienen que ver con las universidades estatales sino de las condiciones con las que los estudiantes se presentan a hacer los exámenes de admisión. Esto también se revela en indicadores como las pruebas Pisa que no han salido bien en matemáticas, también en las deficiencias que señalan los profesores en la parte de redacción y ortografía", dijo el analista.
Sin embargo esta inequidad en el acceso no es algo nuevo. Según dicho estudio desde 2012 el promedio anual de admisiones ha estado liderado por este estrato social.
¿En qué fallan los estudiantes de colegios públicos?
Una de las principales hipótesis que plantea la investigación está relacionada con el fracaso de la educación secundaria para lograr que se gradúen los estudiantes de los hogares más pobres del país.
Loría indicó que esto puede deberse a que algunos estudiantes acarrean deficiencias desde la primaria, lo que les impide ganar el examen de ingreso. Algo que no pasa en los centros privados.

Estudiantes de colegios privados están mejor preparados para los exámenes de admisión (Foto ilustrativa, TEC).
"Cuando llegan a hacer un examen de admisión encuentran dificultades porque no tienen el entrenamiento suficiente en matemáticas, razonamiento, compresión de lectura y redacción" manifestó.
Ante este panorama los estudiantes que no aprueban el examen de admisión optan por cursar una carrera en una de las 54 universidades privadas del país, ya sea financiada por recursos familiares, becas, préstamos de la Comisión Nacional de Préstamos para Educación (Conape) o ligando el estudio con un trabajo, lo que muchas veces termina por excluirlos de las aulas.
El estudio propone que los entes competentes realicen las investigaciones necesarias que permita en los próximos años, alcanzar el equilibrio en el acceso de jóvenes de todos los estratos sociales.