9 auditorías de la CCSS revelan carencias y trato deshumanizado en hospitales con embarazadas
Institución presentó estrategia para hacerle frente a la violencia obstétrica, pese a ya existir lineamientos

La Auditoría Interna de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) emitió al menos 9 informes, entre abril y mayo, que revelan relatos alarmantes de mujeres que sufrieron violencia obstétrica y serias deficiencias de infraestructura y personal en los hospitales de la CCSS.
Uno de los casos ocurrió en el hospital San Juan de Dios, donde una enfermera le dijo a una mujer embarazada "le gusta que la esté tactando".
Esto ocurrió en la Sala #5, donde el 80% de las pacientes encuestadas comentaron que esa funcionaria del personal de enfermería, en particular, les dio un trato inadecuado con el comentario anterior y estos:
Su pareja también se durmió cuando le estaba haciendo el bebé.
Vaya péinese, si me quiere hablar.
En mi turno tienen que estar peinadas y bañadas.
En la noche hay una enfermera muy grosera con todos, incluso con el personal. Hace comentarios despectivos sobre personas de Puriscal o dice gritando que no quiere ver a nadie sin calzones. Es del turno de las 10:00 p.m.
Son alérgicas a usar blumer.
Además del San Juan de Dios, otros hospitales analizados son:
- Hospital Nacional de las Mujeres Dr. Adolfo Carit Eva.
- Hospital Dr. Maximiliano Peralta Jiménez.
- Hospital México.
- Hospital Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia.
- Hospital de Guápiles.
- Hospital Dr. Tony Facio Castro.
- Hospital Monseñor Sanabria Martínez.
En el caso del hospital conocido como "La Carit", se determinaron varias falencias, como falta de un área de hospitalización exclusiva para la atención de las madres adolescentes y camillas, camas y colchones en mal estado que no se adaptan a las necesidades de las madres.
De igual manera, en los servicios de ginecología y obstetricia se hallaron limitaciones de espacio físico, iluminación natural y ventilación, principalmente en el área de postparto.
De hecho, este hospital tiene órdenes sanitarias de parte del Ministerio de Salud en diferentes recintos por aspectos de climatización. Sobre el tema de la climatización, algunas usuarias indicaron lo siguiente:
Se necesita más ventilación.
Los aires acondicionados casi no funcionan.
El calor es deprimente y hay poco espacio.
También, la Sala de Labor y Partos no cumple con los requerimientos técnicos normativos en temas de espacio físico, iluminación y acceso. Por otro lado, para los acompañantes de las madres no hay sillas, por lo que deben sentarse en las gradas usadas para subir y bajar de las camas.
Estos aspectos incumplen con lo establecido en el Manual Metodológico para el Desarrollo Arquitectónico de los Servicios de Obstetricia que es de acatamiento obligatorio.
Por ejemplo, en este manual, se indica que los servicios de salud dirigidos a la atención materno-infantil deben cumplir con buena iluminación natural, temperatura regulable, comodidad, entre otros.
El administrador de este hospital indicó que han estado realizando cambios para mejorar las situaciones anteriormente descritas, como la priorización de proyectos y coordinaciones para mejorar las temperaturas.
Con respecto al trato, el 90% de usuarias que entrevistó la Auditoría indicaron estar satisfechas, pero el resto comentaron que se dieron tratos toscos.
Una enfermera me dijo "por eso se le mueren los hijos".
Una enfermera me hizo un comentario con sarcasmo "el otro año la veo".
Hablan con sarcasmo cuando van a ingresar otras mamás y dicen "que felicidad, ya viene otra".
También se indicó que hay prevalencia del "chisme", y mucho "jolgorio" entre el personal.
Otros hospitales
En el hospital Dr. Maximiliano Peralta Jiménez, se evidenció que hay mujeres que esperan de pie para ser atendidas por falta de sillas y el 8% de mujeres entrevistadas indicaron que recibieron comentarios ofensivos o palabras groseras en el servicio de maternidad.
Fuimos tratados con sarcasmo por venir a consulta por segunda vez al no escuchar latidos del bebé, nos dijeron ‘ahí está verdad', ‘esas caras no se olvidan'.
Con respecto a la temperatura, el 33% indicaron que la temperatura no es regulada, lo cual se torna en una situación complicada.
Las noches son muy frías y si no se piden cobijas no les dan.
Hace mucho calor y el salón no tiene ni una ventana.
En el caso del Hospital San Juan de Dios, la Auditoría halló que no hay espacios diferenciados para las madres adolescentes y mujeres con pérdida gestacional, pero sí cuentan con apoyo de profesionales en psicología, trabajo social y salud mental.
Con respecto al hospital Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, las principales quejas son sobre falta de información clara, frío, poca privacidad en algunos sectores, pero también hubo comentarios positivos sobre la atención en este centro médico.
El hospital México también fue auditado, y se llamó que hay espacio insuficiente lo que causa que la atención no se realice con privacidad.
En el Tony Facio y Hospital de Guápiles hay quejas sobre la temperatura. Específicamente en Guápiles se dan comentarios groseros y violentos hacia las madres.
En el Monseñor Sanabria las usuarias también se quejaron por el calor que hace, a la fecha ya los aires acondiciones se repararon.
De igual manera, hay quejas con respecto al trato, ya que detallan comentarios como:
La obstetra que me atendió, de pelo corto, me hizo el monitoreo de forma muy grosera, me movió el estómago con brusquedad, además contestaba de mala manera y fue grosera.
Las muchachas que cambian las camas llegan en la mañana haciendo ruido, corriendo cortinas y hablando fuerte entre ellas, y uno dormido se asusta y quieren que uno se levante de una vez.
Al momento de hacerme el tacto, un interno, vestido de verde, alto, gordo y de colochos, se asomó por la cortina, y siento que no tenía por qué hacerlo, me sentí muy mal, yo estaba acompañada de mi mamá, y ella sintió lo mismo.
Estrategia poco clara
Este martes, la Caja Costarricense de Seguro Social presentó la Estrategia Institucional para la Prevención y Atención de la Violencia Obstétrica, con la que buscan que estos hechos violentos se eliminen.
Pese a que declararon la violencia obstétrica como un problema de salud pública, no queda claro como van a lograr que se erradique.
Por ejemplo, hablan de capacitaciones a los funcionarios, pero esto ya se realiza en los hospitales, por lo que no es novedoso y los casos de violencia siguen dándose.