A metros de las balas: tres funcionarios relatan cómo vivieron el ataque a sede del OIJ

Al menos tres funcionarios estuvieron a punto de ser alcanzados por las balas el 16 de abril, cuando una sede del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en Los Yoses, Montes de Oca, fue atacada a tiros durante la madrugada.

El expediente judicial del caso, en poder de CR Hoy, recopila los testimonios de dos miembros de la policía judicial y una guarda de seguridad del edificio, quienes se encontraban en la Torre Z a las 2:36 a. m. cuando ocurrió el atentado. Sus identidades se resguardan por motivos de seguridad.

Uno de ellos era un investigador que elaboraba bitácoras en el sexto piso, en un cubículo ubicado a unos 10 metros de los ventanales del costado norte, justo detrás de la oficina de la jefatura. Escuchó primero cuatro detonaciones y, tras una pausa, entre ocho y nueve más de forma consecutiva.

Las luces estaban encendidas, por lo que era evidente que había personal en el lugar; el hecho ocurrió tan rápido que no pudo determinar de dónde provenían los proyectiles.

Tras el ataque, se percató de que uno de los disparos impactó en la oficina de la jefatura y reventó una tubería de agua —lo supo por el sonido—. Declaró que, de haber estado cerca de los ventanales, posiblemente habría resultado herido.

La segunda testigo es una analista criminal que había ingresado a laborar a la 1:30 a. m. y trabajaba en el cuarto piso. Al escuchar las detonaciones y los impactos contra la estructura, se lanzó al suelo.

Tras un periodo de silencio, bajó a la planta baja, donde la guarda de seguridad le confirmó que los disparos habían sido dirigidos contra la sede. Solo los módulos de su estación de trabajo la separaban de los ventanales que daban a la vía pública; de haber ido un disparo en su dirección, posiblemente habría resultado impactada.

También estaba de turno una guarda de la empresa encargada de custodiar el edificio, apostada en el puesto de seguridad de la planta baja. Manifestó que sintió su vida en grave peligro: los disparos se realizaron a escasos metros y su puesto está muy expuesto.

Al revisar las cámaras, observó que en el momento de las detonaciones pasó un vehículo negro a alta velocidad frente al edificio, aunque la baja resolución impidió determinar sus características.

Un asistente administrativo que también se encontraba en el lugar escuchó entre cinco y seis detonaciones, se resguardó en el suelo y permaneció allí al menos un minuto sin poder observar lo que ocurría.

Daños al edificio

La Sección de Inspecciones Oculares y Recolección de Indicios (SIORI) del OIJ inspeccionó la escena e identificó 13 casquillos y una bala. En el interior de la torre hallaron una aparente esquirla de bala incrustada en el marco interno de una ventana entre los pisos 3 y 4, dos orificios de proyectil en el ventanal del sexto piso y otra esquirla sobre el suelo de la oficina de la jefatura, adyacente al ventanal impactado.

Fuera del edificio recolectaron seis casquillos con la leyenda "Blazer 9 mm", cinco casquillos calibre 9 mm, dos con la leyenda «SIG», un casquillo dañado de inscripción parcialmente ilegible y una bala sobre la acera. Desde el exterior se contabilizaron ocho impactos en la fachada, además de un orificio por el que un proyectil ingresó e impactó una tubería de agua y otro en un ventanal.

El 9 de junio, el OIJ detuvo a dos jóvenes —Abarca, de 24 años, y Amador, de 18— como sospechosos de tentativa de homicidio por participar en el ataque, durante allanamientos en San Francisco de Dos Ríos y La Unión de Cartago. Las autoridades establecieron que el tiroteo fue una represalia por el decomiso de un arma de fuego a uno de los sospechosos un mes antes.

Poco después, un juez los liberó con medidas cautelares distintas a la prisión preventiva, al considerar que los hechos correspondían al delito de accionamiento de arma de fuego y no a tentativa de homicidio. Durante las detenciones se incautaron armas —incluido un fusil AR-15— y una gran cantidad de municiones que los sujetos presuntamente comercializaban por redes sociales.

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