Aprueban nuevo reglamento para evaluar conducta en escuelas y colegios: Estos son los principales cambios
Nuevo reglamento elimina el arrastre de materias, transforma la evaluación nacional por asignaturas, incorpora la conducta como calificación con peso académico y endurece las normas disciplinarias en los centros educativos

Si tiene solo unos segundos, lea estas líneas:
- El nuevo reglamento educativo elimina el arrastre de materias, cambia la Prueba Nacional Estandarizada a un modelo por asignaturas y convierte la conducta en una calificación formal con peso académico.
- Se endurecen las normas disciplinarias: prohibición total de alcohol, cigarrillos, vapeadores y nuevos tatuajes en menores de edad, además de reglas estrictas sobre presentación personal, accesorios y maquillaje.
- El uso de celulares queda restringido al aula con fines pedagógicos autorizados por el docente, con sanciones académicas y disciplinarias por mal uso, incluida la pérdida de puntos en conducta y suspensiones.
El Consejo Superior de Educación (CSE) aprobó este jueves 12 de febrero el nuevo Reglamento de Evaluación del Aprendizaje y de la Conducta (REAC), según confirmó el ministro de Educación, Leonardo Sánchez.
Los cambios se dividen en tres ejes principales: evaluación de los aprendizajes, macroevaluación y conducta.
Evaluación de los aprendizajes
En este primer eje, el principal cambio es que el Ministerio de Educación Pública (MEP) eliminó la figura del adelantamiento o arrastre de materias.
Tras un diagnóstico institucional, el MEP concluyó que muy pocos estudiantes lograban realmente avanzar en los contenidos, por lo que la medida no cumplía su propósito pedagógico.
Con este cambio, el MEP pretende fortalecer los procesos de aprendizaje y evitar vacíos académicos que afecten el desempeño estudiantil a largo plazo.
Cabe resaltar que esta medida aplica únicamente a los estudiantes que podían optar por esta figura. Aquellos que ya se mantienen bajo el modelo de arrastre de materias podrán continuar haciéndolo.
Macroevaluación
En este eje se contemplan los cambios relacionados con el proceso de evaluación de los estudiantes, es decir, la Prueba Nacional Estandarizada (PNE), tanto en su versión diagnóstica como sumativa.
Uno de los cambios centrales es que la PNE dejará de aplicarse por componentes globales y pasará a evaluarse por asignaturas, lo que permitirá obtener resultados más específicos por materia.
Según el MEP, este modelo brinda mayor precisión en la certificación del aprendizaje de los estudiantes y ofrecerá a los docentes indicadores más claros sobre el desempeño de su población estudiantil.
Además, se modificó la forma de aplicar la ampliación: los estudiantes podrán repetir únicamente las materias no aprobadas y no la prueba completa, como ocurre actualmente.
Asimismo, se abre la posibilidad de que las personas opten por vías alternas, como la educación abierta, presentando únicamente las asignaturas pendientes.
Cabe recordar que, desde el inicio de la aplicación de la prueba en 2023, esta se concebía como una sola evaluación y no por asignaturas: Español, Estudios Sociales, Ciencias y Matemáticas (primaria), y Español, Estudios Sociales, Ciencias, Matemáticas y Educación Cívica (secundaria), lo que generaba una única calificación.
La propuesta también contempla que cada prueba tenga una duración aproximada de tres horas, con el fin de incluir más ítems por evaluación.
"Más tiempo, más cobertura y más ítems nos acercan con mayor detalle y precisión al fortalecimiento de los logros de aprendizaje", señaló Álvaro Artavia, director del Departamento de Gestión y Evaluación de la Calidad (DGEC) del MEP, en entrevista con CR Hoy.
Además, el director de la DGEC indicó que esta decisión "permite mayor cobertura del programa de estudios y mayor precisión en los informes que vamos a dar".
Actualmente, cada asignatura cuenta con 40 preguntas, compuestas por ítems de selección única con tres opciones: una respuesta correcta y dos distractores plausibles.
Como parte de los ítems se presentan dos formatos:
- Interrogativo: se presenta una situación y una pregunta con base en ella. Permite medir tanto la comprensión como la aplicación de conocimientos, habilidades y otras destrezas para seleccionar la respuesta correcta.
- Encabezado incompleto: se presenta una oración incompleta; las opciones completan el encabezado gramaticalmente, con concordancia de género y número.
Conducta
En el apartado de conducta, esta tendrá un peso académico importante en la nota final y contará con una escala de 0 a 100.
Según explicó el ministro de Educación, Leonardo Sánchez, este cambio busca que todos los estudiantes inicien el año con una nota de 100 en conducta y que esta disminuya conforme se registren actuaciones indebidas.
Esto implica no solo una baja en la calificación, sino también medidas como la separación temporal del centro educativo e incluso la pérdida del año escolar.
Para ello, las faltas se clasificarán en categorías que irán desde muy leves hasta gravísimas, definidas por el CSE, con sanciones que alcanzan las faltas graves (hasta 20 puntos) y muy graves (hasta 35 puntos).
"La regulación de la conducta es apenas un componente dentro de un reglamento mucho más amplio", agregó el ministro.
Además, explicó que aquellos estudiantes que no aprueben el año por temas de conducta deberán pasar por un "proceso correctivo de carácter formativo, para que el estudiante corrija su comportamiento y evitemos que esas acciones se repitan".
Prohibiciones claras: alcohol, cigarrillos, vapeo y tatuajes
Uno de los puntos más contundentes del nuevo reglamento es la prohibición absoluta del consumo de bebidas alcohólicas, cigarrillos y vapeadores, tanto dentro como fuera del centro educativo, siempre que sea durante el horario lectivo o mientras el estudiante porte el uniforme institucional.
Estas conductas serán calificadas como faltas graves, sin excepciones, y podrán derivar en sanciones disciplinarias conforme a la normativa vigente.
Según la cartera educativa, la medida responde a un aumento en los reportes de consumo de vapeadores entre estudiantes y a la necesidad de reforzar hábitos saludables desde edades tempranas.
El tema de los tatuajes y marcas corporales quedó claramente delimitado en los nuevos lineamientos. A partir del curso lectivo 2026, no se permitirá que estudiantes menores de edad se realicen tatuajes, ya sean permanentes o temporales, en ninguno de los niveles educativos.
Sin embargo, el MEP aclaró que la normativa no es retroactiva.
"Un estudiante que ya tiene tatuajes no debe quitárselos. La regulación busca evitar que se realicen nuevos tatuajes mientras permanezcan dentro del sistema educativo", explicó el ministro de Educación, Leonardo Sánchez, en entrevista con CR Hoy.
Cuando se detecte un tatuaje reciente, la dirección del centro educativo deberá notificar al Patronato Nacional de la Infancia (PANI). En los casos de tatuajes previos a la entrada en vigencia del reglamento, los padres o encargados legales deberán informar formalmente a la institución.
Las excepciones aplicarán únicamente para mayores de edad en programas de jóvenes y adultos, así como para poblaciones con prácticas histórico-culturales, como comunidades indígenas.
Presentación personal
Otro de los cambios que marcará la dinámica diaria en las aulas tiene que ver con la presentación personal. Durante el horario escolar, no se permitirá el uso de maquillaje, incluida la pintura de uñas, labios, mejillas, ojos, cejas o pestañas, así como el uso de pestañas postizas.
El MEP sí contempla excepciones puntuales para actividades culturales, artísticas o deportivas, festivales estudiantiles, obras de teatro, bailes folclóricos, cursos de estética o casos médicos debidamente documentados, siempre bajo supervisión institucional.
En el caso de las uñas, deberán mantenerse cortas, con un largo máximo de tres milímetros, y se prohíbe el uso de uñas artificiales, salvo en cursos de estética o por razones médicas.
El largo del cabello se mantiene conforme a normativas anteriores, mientras que el vello facial, como barba o bigote, no deberá cubrir el rostro de forma desproporcionada.
Los nuevos lineamientos también establecen una prohibición general del uso de accesorios. No se permitirán pulseras, cadenas, anillos, cintas, adhesivos faciales, abalorios, piercings visibles, expansores ni implantes transdérmicos o microdermales.
La única excepción será el uso de un arete o argolla en el lóbulo de cada oreja. En el caso de los programas de jóvenes y adultos, se permitirá mayor flexibilidad según la edad y el contexto educativo.
Conducta tendrá nota y peso académico
Uno de los ajustes más relevantes es la incorporación de la conducta como una calificación formal, con una escala de 0 a 100 puntos.
Todos los estudiantes iniciarán el curso lectivo con nota perfecta, la cual podrá disminuir conforme se registren conductas indebidas, clasificadas desde muy leves hasta gravísimas.
"No se trata de castigar, sino de aplicar procesos correctivos de carácter formativo para que el estudiante corrija su comportamiento", señaló el ministro.
Las sanciones podrán incluir desde llamados de atención hasta la separación temporal del centro educativo. Según Sánchez, la medida busca devolver autoridad al docente y equilibrar disciplina, bienestar y aprendizaje.
Uso de celulares en las aulas
Otro cambio importante es la regulación del uso de celulares en las aulas. Los estudiantes solo podrán utilizarlos con fines pedagógicos definidos por el MEP y bajo autorización del docente.
"En la mayoría de los países que revisamos, las autoridades educativas restringen totalmente el uso dentro y fuera del aula, en todo el centro educativo. En nuestro caso, comenzaremos por el aula: el celular deberá permanecer apagado y solo podrá utilizarse si el docente considera que lo necesita con un fin pedagógico, de acuerdo con los lineamientos que emitiremos", agregó Sánchez.
Cualquier otra razón por la que un estudiante haga uso de un dispositivo dentro del aula será definida como una falta leve y se hará la correspondiente reducción de puntos en la nota de conducta.
Con respecto al uso en los recreos o el comedor, este reglamento no regula esos espacios, siempre y cuando los docentes determinen que no se estén utilizando para incurrir en faltas como ciberacoso o grabaciones indebidas, entre otras.
"Por ejemplo, si se utiliza para grabar videos con fines de ciberacoso —como registrar una pelea entre estudiantes o grabar algo que afecte la integridad moral o psicológica de una persona—, eso se considera una falta grave o muy grave", mencionó el ministro.
Asimismo, indicó que las sanciones por mal uso del celular pueden implicar la pérdida de entre 30 y 50 puntos en la nota de conducta e incluso la suspensión de hasta 30 días del centro educativo.