Arranque del Gobierno de Alvarado fue el más austero en contrataciones
Actual administración abrió 901 puestos de empleo en segundo semestre del 2018, la mayoría de carácter temporal
(CRHoy.com).- De los últimos cuatro gobiernos, el de Carlos Alvarado fue el que abrió menos plazas nuevas durante su primer año de gestión, según datos de la Secretaría Técnica de la Autoridad Presupuestaria (STAP), del Ministerio de Hacienda.
Al analizar la información, CRHoy.com constató que durante sus primeros 12 meses en Zapote Alvarado creó 6.310 plazas menos que Óscar Arias Sánchez (2006-2010); 560 menos que Laura Chinchilla Miranda (2010-2011) y 2.079 menos que Luis Guillermo Solís Rivera (2014-2018) durante ese mismo periodo.
En marzo pasado, a solicitud de un informe de cumplimiento de directrices presidenciales, el Ministerio de Hacienda informó al Consejo de Gobierno de que 901 nuevas plazas se abrieron entre junio y diciembre del 2018.
De ese total, 789 fueron por servicios temporales y 112 fijas. La mayoría de esos puestos temporales se destinó para el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), mientras que 107 plazas fijas se asignaron al Cuerpo de Bomberos para dotar de personal a su academia.
Arias mantiene récord en apertura de nuevas plazas
Trece años atrás, durante el primer año de su segunda administración, Óscar Arias disparó la apertura de plazas en el Gobierno Central. Durante esos primeros 12 meses su gobierno abrió 7.211 puestos según la STAP.
El aumento en la planilla que se gestó al arranque del gobierno de Arias fue tal que hasta ahora ninguno de sus sucesores en la silla presidencial lo ha igualado.
De hecho, ni sumando la cantidad de plazas abiertas en los tres gobiernos posteriores durante el mismo periodo (5.342) se llega al número de puestos que abultaron la planilla estatal durante la penúltima administración del Partido Liberación Nacional (PLN).
En ese primer año del gobierno de Arias 2006-2010, solo el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), incrementó su planilla en 1.598 plazas y el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), en 1.052 plazas.
Pero la institución donde ese Gobierno contrató más personal durante su primer año fue el Ministerio de Educación Pública (MEP), donde se abrieron 3.000 plazas nuevas, todas fijas.
La STAP aclaró que en el caso del ICE 602 plazas correspondieron a la reubicación de personal que ya era pagado por la entidad pero por la subpartida de jornales, 907 plazas fueron con cargo a la subpartida de cargos fijos para la atención de actividades estratégicas y 79 plazas fueron nuevas plazas fijas.
La sucesora de Arias, Laura Chinchilla, creó 1.461 plazas durante sus primeros 12 meses de administración. La mayoría de esos cupos, 800, según la STAP, los abrió su gobierno en el Ministerio de Seguridad Pública. Hacienda pudo abrir también otras 100 nuevas plazas, para la Dirección General de Tributación Directa (DGT), para la lucha contra el fraude, el incumplimiento y la evasión fiscal.
Por último, el antecesor de Carlos Alvarado, Luis Guillermo Solís, abrió el doble de plazas que Laura Chinchilla, al inicio de su mandato. Su administración autorizó la creación de 2.980 puestos al cabo de su primer año.
En su mayoría, 2.255 de esas plazas, fueron para el MEP, todas con cargos fijos a la planilla del Estado. Otras 130 plazas fijas fueron para el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), para dotar de personal a sus áreas regionales.
Hacienda reporta ahorro
De acuerdo con los datos de la STAP, durante el primer año de los últimos cuatro gobiernos se crearon 12.553 plazas.
Carlos Alvarado ordenó al inicio de su mandato que el Gobierno solo utilice un 25% de las plazas vacantes para contener el gasto en la planilla debido a la crítica situación fiscal.
La planilla del Estado, sobre todo el pago de beneficios salariales son una de las principales cargas que hay sobre el presupuesto de la República. Al final del 2018 el déficit fiscal fue de un 6% del producto interno bruto (PIB).
Hacienda informó al Consejo de Gobierno de que las instituciones del Gobierno Central reportaron que tenían sin llenar 670 plazas, de las cuales se congelaron 591.
Al no contratar en esos puestos por mandato presidencial, la cartera notificó que el Estado se ahorró ¢7.617 millones en el 2018 y proyectó que en el 2019 ese monto sería de ¢7.484 millones.
En el 2018 la planilla absoluta del Gobierno Central era de 215.321 empleados, según el Ministerio de Planificación (Mideplan).
