Así le dice su cuerpo que está estresado por el COVID-19
ANTE ALGUNOS CAMBIOS ES MEJOR QUE TOME MEDIDAS CUANTO ANTES
(CRHoy.com). -El 6 de marzo se detectó el primer caso de COVID-19 en Costa Rica. Desde entonces muchos costarricenses tomaron medidas inéditas, entre ellas iniciar una cuarentena. Otros, como los empleados del sector salud trabajan y estudian por periodos más largos y algunos deben hacerle frente a la emergencia mundial sin mayores cambios en su rutina, lo que les deja más expuestos.
En cualquiera de los casos y por distintos motivos, todos podrían estar sufriendo los efectos de un aumento en los niveles de estrés, más si se toma en cuenta que la emergencia en el país inició hace un mes.
Desde los escolares, universitarios, hasta los adultos mayores pueden ser víctimas de los bruscos cambios que se producen en el mundo y por esto, a continuación le presentamos una guía que podría ayudarle a mejorar esta experiencia y reducir las consecuencias negativas. La información fue extraída de una entrevista con Ingrid Naranjo, psicóloga y vocera del Colegio de Profesionales en Psicología de Costa Rica e información de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

El cambio y la incertidumbre son los principales culpables.
Por un lado, cualquier modificación en el día a día puede generar miedo o requiera de atención para buscarle soluciones. Esto puede subir los niveles de estrés. Situaciones como dejar de visitar a los papás, a los hijos, no poder salir en el carro a cualquier hora o cancelar importantes eventos a última hora podrían ser el motivo de malestar.
Mientras que la incertidumbre puede afectarle de distintas formas. Algunos se preocupan por lo que pueda pasar con su salud o la de sus familiares. Otros porque eran la fuente de ingresos del hogar y perdieron el trabajo y, ahora con mayor regularidad, por el exceso de información y, por ende, ignorancia del verdadero impacto que la emergencia tiene sobre cada uno de nosotros.
Otras situaciones son más específicas, como el caso de una mujer que vive con un agresor y que, en condiciones regulares, esa persona deja la casa por algunas horas. Sin embargo, bajo las medidas actuales de confinamiento aumenta la cantidad de horas en las que está expuesta a la violencia.
Lo cierto es que pocos estaban preparados para esta pandemia o tenían experiencia en situaciones parecidas. Los cambios han sido sobre la marcha. En palabras de la psicóloga Naranjo "hay adultos mayores que incluso pueden no recordar haber pasado" una situación como la actual.

Hay una serie de señales que le podrían decir que el estrés está llegando a niveles alarmantes.
Las alergias es una de las más comunes. Cuando estas ocurren y son de tipo respiratorio pueden causar un estrés todavía mayor, que podrían confundirse con síntomas de COVID-19, "sin saber que estas son solo mal manejo del estrés", dijo Naranjo.
También podrían aparecer o aumentar los dolores de cabeza y las agruras estomacales.
El exceso de estrés también se puede reportar como tensión en algunas zonas musculares, como la espalda y los hombros.

Naranjo explicó que muchos de los cambios que le deberían poner en alerta se dan en el humor.
Usted podría sentirse más irritado y sus ganas de llorar podrían llegar con más constancia. En estos episodios no se tiene una razón clara por la que se está llorando, o por el contrario, pueden ser muchas.
Esto se vuelve peligroso para la convivencia y es importante que se trate en grupo, especialmente para quienes están haciendo cuarentena en sus hogares. Esto toma especial importancia si se toma en cuenta que también podríamos "reflejar" lo que los demás sienten, por lo que para todo el grupo es beneficioso el buen estado mental de cada uno de los individuos.

Alguna de las siguientes recomendaciones podrían servirle:
- Tenga la información estrictamente necesaria sobre la COVID-19.
- Establezca una franja del día en la que se informará sobre el tema y esta se rompe solo información que lo merezca.
- Busque fuentes oficiales para informarse.
- Establezca una rutina dentro de la nueva rutina y que incluya las responsabilidades de todas las personas con quienes hace cuarentena.
- Establezca espacios para conversar en grupo sobre cómo se sienten y qué cambios se pueden hacer para mejorar la convivencia.
- Agende espacios grupales de recreación, en los que se evite del todo hablar de la COVID-19.
- No abusar de las drogas como una forma de lidiar con la emergencia
- Dedíquese tiempo a usted mismo y trate de retomar proyectos o iniciar otros de tipo personal.
