Beto Solano y la caminata que marcó un antes y un después en su lucha contra el cáncer
Una caminata que no pudo terminar fue la primera señal. Beto Solano, ingeniero de 40 años, fue diagnosticado con cáncer gástrico en etapa cuatro con metástasis en el hígado en el 2024 y este fin de semana lanzó una campaña para costear un tratamiento que le da una nueva oportunidad de vida.
Todo empezó en Monteverde de Puntarenas. Su esposa lo sorprendió con un fin de semana en un hotel de la zona como regalo de cumpleaños. Esto incluyó una caminata por varios senderos, pero durante el recorrido se sintió cansado y no pudo completarlo, extraño en él que había completado un evento "ironman", pero se sentía como si hubiera corrido una maratón.
El cansancio continuó por varios días. Lo notaba cuando caminaba por varios minutos o subía gradas. Sentía el corazón más acelerado de lo normal. Su suegro es cardiólogo y tras una revisión le recomendó un examen de sangre. Entre procesos médicos le detectaron una úlcera sangrando en el estómago, lo que llevó al diagnóstico más difícil: le detectaron cáncer.
De inmediato nos fuimos a emergencias en el Hospital San Juan de Dios. Me hicieron una transfusión de sangre. Luego me realizaron una gastroscopía, tomaron unas biopsias y nos enteramos muy rápido de que la úlcera era causada por un tumor que tenía en el estómago.
Su esposa lo acompañó a la primera cita con el oncólogo. Le explicaron que, debido a que el cáncer avanzaba muy rápido en su cuerpo, no tenía cura y que el tratamiento se enfocaba en disminuir el dolor para mejorar su calidad de vida. Al principio no sabía cómo reaccionar; luego entendió que el objetivo de la terapia era darle un respiro para sobrellevar esta etapa junto a su familia, ya que, aunque los tumores desaparecieran con el tratamiento, las posibilidades de que volvieran eran muy altas.
Tres semanas después comenzó la quimioterapia en el Hospital San Juan de Dios. Confesó que no le fue bien, ya que tuvo muchos efectos secundarios y los tumores siguieron creciendo. La doctora que lo atendía en la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) cambió el tratamiento por radioterapia en el estómago y, con el paso de los días, los resultados fueron favorables.
También consultó a un médico de un hospital privado para obtener una segunda opinión sobre su tratamiento. El especialista detectó que el tratamiento que llevaba no estaba dando los resultados esperados, por lo que le recomendó cambiarlo por otro que combina radioterapia e inmunoterapia en el hígado.
Ambos especialistas estuvieron de acuerdo con el cambio, pero este tratamiento tiene la particularidad de ser atípico por las posibles afectaciones futuras. La Caja no lo tiene disponible y, para acceder a él, debe someterse a una serie de exámenes y procesos para determinar si se lo aprueban, lo que podría tardar varios meses.
Ante esta situación, Alberto decidió realizarse el tratamiento en un hospital privado para no perder tiempo. Sin embargo, al conocer los altos costos, no podían asumirlos. Su madre conversó con familiares y amigos, y una prima creó el sitio web www.betosolano.com
para recaudar fondos, dar a conocer su historia y recibir donaciones mediante transferencia bancaria o Sinpe Móvil al número 7247-6987, registrado a nombre de Alberto.
Duramos como una semana escogiendo cuáles fotos íbamos a usar en la página y decidimos lanzarla el domingo, porque los domingos en la tarde la gente está viendo redes sociales. Afortunadamente, mucha gente empezó a compartirla y se volvió viral mucho más rápido de lo que esperaba.
Familia y amigos claves en el proceso
El apoyo de su familia ha sido incondicional. Fueron los primeros en ayudar a Alberto y a su esposa con los trámites en el hospital para gestionar las citas; luego lo acompañaron a la quimioterapia y estuvieron cuando flaqueaba por los efectos del tratamiento.
Sus amigos también han sido cruciales en este proceso, como el exfutbolista Bryan Ruiz y su esposa, Carolina Jaikel; principalmente ella, ya que una amistad de años entre ambas familias se fortaleció aún más desde el diagnóstico, y su apoyo contribuyó a que la campaña se volviera viral.
"Ella (Carolina) me escribió diciendo que estaban haciendo un video de la campaña para compartirlo. Dije que cuando ellos lo publicaran, todo el mundo iba a empezar a escribirme, y efectivamente así fue. Eran miles de mensajes; creo que ese ha sido uno de los apoyos que más han contribuido a que esto se haga viral".
Con el dinero que han recibido hasta el momento se cubre la primera sesión, que empezó este lunes y se extenderá hasta el viernes. Este tratamiento se realizará cada tres semanas y, en caso de que la Caja le apruebe el procedimiento, podrá continuarlo a través del sistema de salud pública.
Mucho aprendizaje
Alberto resume en tres momentos su proceso de aprendizaje con el cáncer.
Uno de ellos fue cuando el médico le comunicó la enfermedad, momento en el que su familia y amigos se unieron para luchar junto a él. El segundo fue la Navidad que pasó en el San Juan de Dios: las damas voluntarias organizaron una fiesta para celebrar esa fecha especial, lo cual lo marcó porque sintió un cariño especial en medio de un momento difícil. El último fue el que dio origen a la campaña para recaudar fondos, ya que le permitió soltar muchos sentimientos encontrados a raíz del tratamiento.
Esto que estoy haciendo ahora es algo que probablemente hace un año no hubiera hecho. No solo se aprende a pedir ayuda, sino también a agradecerla y a recibirla. Ahorita, la cantidad de muestras de cariño, de gente que no me conoce y que está haciendo rifas, es abrumadora, y no tengo palabras para expresar mi agradecimiento.




