¿Bomba de tiempo? Baja en ingresos y alza en costos financieros sangran al ICE
Agencia Fitch espera resultados negativos para 2018 y 2019
A pesar de ser una institución que opera en un mercado cautivo como lo es la electricidad, y otro -telecomunicaciones- en donde sigue como operador dominante, los números no parecen ser del todo halagüeños para el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
En 2017 cerró a nivel general con 1,6% menos de ingresos que en 2016, y aunque en el área de Telecomunicaciones las cifras fueron mejores, en el sector Electricidad la situación no fue igual.
Solo este segmento terminó con un 4,5% menos de ingresos -alrededor de ₡36.737 millones– una situación que parece poco lógica en el entendido de que cada año aumenta la demanda energética, no se han producido grandes variaciones tarifarias a favor del consumidor y el ingreso de nuevos actores al mercado a través de la autogeneración aún no representa el suficiente peso para significar un golpe a las finanzas de la entidad.
Al mismo tiempo que la llave de ingresos parece haberse estrechado en el sector, por otro lado la llave de los gastos financieros aparece con una fuga que el año pasado fue imposible achicar.
Varios elementos representan una señal de alerta. Por un lado los gastos administrativos siguen creciendo, lo mismo que los costos financieros.
Esto significa -en el primer caso- que al ICE le resulta cada vez más caro pagar su planilla y todo lo que representa administrar su operación, y en el segundo puede variar desde mayores costos por tasas de interés, hasta por fluctuaciones en el mercado cambiario (pagar por préstamos en dólares cuando la entidad genera sus ingresos en colones), entre otros aspectos.
Estos dos rubros crecieron de manera importante en 2017, lo que representa que al hacer la resta entre ingresos, gastos y costos financieros, el excedente de la Institución el año pasado fue negativo, de un – ₡51.706 millones, cuando en 2016 el resultado había sido positivo: ₡30.377 millones.
¿Dónde surgen los problemas del ICE?
Amparada en las leyes que permitieron la apertura de telecomunicaciones, la entidad se escuda para no ofrecer mayores detalles de lo que acontece a nivel interno.
Este secretismo le ha valido a diputados como Jonathan Prendas a plantear no solo una investigación en la comisión de Control de Ingreso y Gasto Público sobre las cifras de la Institución, sino también un proyecto de ley para obligarlo a ser más transparente.
En el Frente Interno de Trabajadores (FIT) tienen como teoría que una parte importante de la reducción de ingresos en el sector eléctrico tiene que ver con compras a mayor precio que tuvo que hacer el ICE a generadores privados.
Según el secretario general del FIT, Juan de Dios Cordero, el ICE pasó de pagar unos $125 millones en 2014 a cerca de $250 millones para 2017 para atender las compras a generadores privados. Esto a pesar de que el año anterior entró a operar el proyecto hidroeléctrico Reventazón.
"Eso ha implicado que el ICE incluso piense en cerrar proyectos hidroeléctricos porque se están impactando las finanzas… hay algunas plantas que se está valorando dejar en obsolescencia, consideramos que es preocupante a pesar de que el ICE tiene muchos activos y es una empresa que puede apalancar aún más, lo cual no nos gusta porque conlleva un riesgo financiero mayor… debería existir un uso más apropiado de los bienes y que se apegue a una planificación", afirmó Cordero.
El mayor uso de generación privada no explica todo el problema. La entidad deberá todavía aclarar por qué crecieron los costos financieros y cómo enfrentará la situación a futuro, algo de lo cual seguramente se le cuestionará en la comisión legislativa.
Para referirse a la situación del ICE se solicitó una entrevista a la presidenta ejecutiva Irene Cañas, en el marco además de sus primeros 100 días a cargo de la entidad. La misma está pendiente para cuando la funcionaria encuentre un espacio en su apretada agenda, según la última comunicación con su Oficina de Relaciones Públicas.
Preocupación general
La preocupación en torno a las finanzas del ICE es que la entidad se encuentre sentada sobre una bomba de tiempo, ya que varias entidades han venido encontrando pistas nada optimistas.
Por ejemplo, la Contraloría General de la República -en el informe de Evolución Fiscal del primer semestre de 2018- advirtió que la caída en ingresos no es nueva:
En comparación con el primer semestre de 2017 (₡988.710 millones) los ingresos recaudados disminuyeron en un 26% (…) Los recursos provenientes de los ingresos corrientes mantienen una tendencia a la baja desde el año 2014; a pesar de que el monto reportado al 30 de junio de 2018 en comparación con el mismo periodo del año 2017 experimentó un incremento del 0,4%. Estos recursos provienen en su mayoría de ingresos no tributarios (venta de bienes y servicios y derechos administrativos).
Aunado a ello la calificadora de Riesgos Fitch Ratings -en su informe de marzo pasado-, no solo ratifica las cifras auditadas por el ICE sino que pinta un panorama sombrío: para 2018 y 2019 la entidad seguirá teniendo resultados antes de impuestos con símbolo negativo.
Fitch Ratings es especialmente directa en apuntar los riesgos. En primer lugar existe un apalancamiento que se ha debilitado en los últimos años producto del programa de inversiones que maneja, el cual ha sido financiado con deuda.
De hecho la deuda relacionada con proyectos de electricidad representa aproximadamente un 90% de la deuda total de la entidad. Lo restante corresponde al área de telecomunicaciones.
Al tercer trimestre de 2017 la deuda consolidada bruta del ICE fue de ₡2.121 millones y la total ajustada con sus arrendamientos operativos era de ₡3.255 millones. La particularidad es que el 85% está denominada en dólares, lo cual la expone a las fluctuaciones del tipo de cambio.
Fitch también apunta al tema tarifario como un elemento de interferencia:
Grupo ICE está expuesto al riesgo de interferencia regulatoria dada la carencia de transparencia y claridad en los esquemas tarifarios de electricidad. Cada año el grupo presenta al regulador un pliego tarifario de electricidad para su aprobación. En años anteriores la interferencia política y regulatoria ha afectado los ajustes tarifarios.
"A las organizaciones sindicales nos preocupa mucho… es una situación que le hemos manifestado a la Administración. Cuando entró don Carlos Alvarado le solicitamos borrón y cuenta nueva y fue algo que él prometió para el ICE, pero es algo que debe hacerse efectivo… hay gente que se ha quedado ahí y que son parte de las consecuencias de la situación financiera del ICE", apuntó Cordero.
