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Cada universitario le cuesta ¢4,5 millones por año al Estado

Pese a ello, matricula y entrega de diplomas no crece a un ritmo ni siquiera parecido

Por Luis Valverde | 25 de Oct. 2018 | 12:01 am

Cada estudiante universitario le "cuesta" al Estado alrededor de ₡4,5 millones al año. La cifra surge de dividir el monto que el Estado destina como parte del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES) respecto a la matrícula que mantienen las cuatro universidades que reciben estos recursos.

Aunque el análisis excluye cálculos sobre el retorno que el país puede recibir en materia de investigación, sirve como un primer parámetro para determinar la eficiencia de cada casa de enseñanza en el manejo de sus recursos y cómo las universidades han tenido que destinar cada vez más para atender sus gastos, mientras aspectos como la matrícula y la cantidad de diplomas otorgados no lo han hecho al mismo ritmo.

Así, mientras en 2010 la relación dinero del FEES invertido / matrícula daba un gasto anual promedio de ₡2,7 millones, para el cierre de 2017 la cifra había aumentado un 64%.

Segregados por universidad, son la de Costa Rica (UCR) y Nacional (UNA) las que manejan mayores costos.

En las cuatro, sin embargo, la tendencia ha sido creciente, con aumentos que van del 75% al 93%.

 

Un estudio elaborado por la Academia de Centroamérica el año anterior transformó las cifras de matrícula, FEES y diplomas obtenidos en índices para obtener una mejor idea de cuánto ha crecido cada rubro.

Tomó como base 2010 y demostró que en seis años el FEES había crecido 90 puntos a nivel nominal, mientras la matrícula solo 15 puntos y los diplomas otorgados solo 9 puntos.

Esto significa que a pesar de que el Estado invierte cada año más recursos en las casas de enseñanza superior, éstas no reciben a más estudiantes en la misma proporción y mucho menos logran graduar o titularlos al mismo ritmo.

Este mayor gasto en el FEES cada año está explicado especialmente en un mayor nivel de pagos administrativos que han tenido que hacer las universidades, especialmente para atender el crecimiento de los pluses.

Desde el 2010 en adelante la partida con mayor peso en las universidades es la de las remuneraciones.

Uno de los principales cuestionamientos son los elevados ingresos de sus jerarcas. Por ejemplo, CRHoy reveló la semana anterior que solo el rector, cinco vicerrectores y 20 jerarcas de la UNA se reparten ₡1.278 millones al año en salarios, recursos que en su mayoría obedecen a pluses como anualidades, dedicación exclusiva, entre otros.

 

El financiamiento de las universidades públicas por parte del Estado es un tema que ha generado polémica en las últimas semanas, debido al uso que se le da a los recursos y a las prioridades que manejan.

La Universidad Nacional, por ejemplo, impulsó la construcción de una Plaza de la Diversidad en $14 millones mientras otras áreas y sedes reclaman mejoras de urgencia; la UCR acaba de anunciar una obra para construir una millonaria acera con acabados de lujo, y la UNED atraviesa cuestionamientos por permtir el pago de cesantías de hasta 20 años aún y cuando hay jurisprudencia que lo prohíbe.

Debido a ello, los diputados aprobaron recortar en ₡10 mil millones el crecimiento del FEES para el próximo año, a la vez que reclaman cambios en materia presupuestaria.

"Las universidades necesitan replantear sus necesidades y el presupuesto nacional ocupa (sic) urgentemente una depuración para que aquí llegue lo que verdaderamente se ocupa (sic) y no lo que a mano alzada se les ocurre", dijo el legislador Jonathan Prendas.

"Lo del FEES y la baja es un problema para nosotros, significa un recorte de unos ₡840 millones y estamos trabajando en sedes, mejorándolas, y necesitamos recursos para equiparlas. Representa mucho porque es un presupuesto limitado", aseguró por su parte el rector de la UNED, Luis Guillermo Carpio.

También hay sectores que cuestionan los recortes a las universidades. En el Congreso están representados por el Partido Acción Ciudadana.

Laura Guido, diputada del PAC, señaló ante el plenario que los actuales recortes podríanrepresentar una señal para que en el futuro fuerzas políticas intenten reprimir el libre pensamiento de las universidades a través de este tipo de recortes.

"La Constitución establece ese límite… no se debe recortar ni disminuir el presupuesto de las universidades públicas", señaló.

 

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