Carros de lujo, dos condominios y vigilantes armados: Así vivía Gordo Julio

Gordo Julio, el líder criminal detenido en Cartago este miércoles, ascendió muy rápido económicamente en los últimos dos años, al punto de adquirir carros de lujo, dos condominios y pagarle a un grupo de hombres armados para que lo custodiaran.
La expansión de sus negocios ilícitos más allá del proyecto habitacional Manuel de Jesús Jiménez, barrio donde vivía y donde tuvo sus primeros puestos de venta de droga, le permitió crecer y acumular dinero hasta cambiar de forma drástica su estilo de vida.
Est e miércoles el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) y la Policía de Control de Drogas (PCD) frenaron ese crecimiento con ocho allanamientos, en los que lograron detener a Julio Gómez Pérez junto a varios miembros de su organización.
La mayoría de los operativos se llevó a cabo en el proyecto Manuel de Jesús Jiménez y el resto en Orotina y Quebradilla de Cartago, lugares donde llevaba una vida de lujos con el dinero que le generaban los búnkeres que dominaba en varias partes de la provincia.
Salió fortalecido de la cárcel
Estar en la cárcel descontando una pena por tráfico de estupefacientes no fue suficiente para Gómez Pérez, quien a sus 30 años ya tenía un rol determinante en varias comunidades del cantón central de Cartago y en El Guarco.
"Como es habitual cuando salen de prisión eso les da una especie de "plus", en el sentido en que generan temor a raíz de esa experiencia criminal", explico Michael Soto, director del OIJ.
Ya tenía dominado su barrio, pero fue por más. Con ello generó mayores ganancias, aunque también rivales y disputas que acabaron con la vida de miembros de su organización en medio de la guerra que libra con Los Maruja.
¿Cómo inició su expansión?

Búnker de Gordo Julio en Proyecto Manuel de Jesús Jiménez, Cartago
Una vez que purgó su pena, Gordo Julio retomó los negocios asociados a su familia y encabezó la "colonización" de otras zonas donde tienen control los hermanos Sánchez, conocidos como Los Maruja.
Antes de empezar a controlar algunos puntos, las investigaciones lo vincularon como parte de la estructura de Los Gery de La Unión. Sin embargo, decidió dar un paso al costado y seguir solo con sus socios en Cartago.
Aun así, no dejó de recibir apoyo de ese temido grupo de Tres Ríos, pues según Soto tenían una alianza para derrocar a Los Maruja, lo cual generó la violenta guerra que hoy se vive en Cartago.
El jefe de la policía judicial recalcó que Gordo Julio tomó mucha fuerza por la violencia con la que actuaba en los diferentes lugares donde pretendía meterse.
Esto le costó un atentado a balazos contra la casa de su madre en el Proyecto, la cual era utilizada como búnker y era administrada por su hermano Jehison González Pérez.
En esa ocasión, varios de los impactos alcanzaron al joven de 23 años, por lo que tuvo que ser atendido de emergencia en el Hospital Max Peralta; sin embargo, logró sobrevivir.
"A partir de este evento se generaron otros casos de homicidio", explicó Soto.
Adquirió condominios

Allanamientos en Cartago para desarticular el grupo ligado a Gordo Julio. CRH
En su época de bonanza, Gordo Julio compró dos propiedades en las que se resguardaba: una en el condominio Nobleza de Coris y otro condominio en Orotina, donde fue detenido junto a su madre y su hermano.
Gordo Julio pasaba sus días en estos dos lugares luego de dejar atrás su vida en el barrio donde creció y desarrolló su experiencia criminal.
"Como suele ser común con este tipo de cabecillas los sujetos no viven en las comunidades donde venden droga o se dan los conflictos, él vivía en un condominio de alto perfil en Coris y ahí le allanamos, al igual que otro condominio en Orotina donde tenía vehículos casi que nuevos de agencia", dijo Soto.
El jefe policial expuso que estos negocios, al ser tan lucrativos, generan dinero de inmediato. Por lo general, estas personas compran primero carros de alto valor para proyectar un estatus elevado ante la sociedad.
De igual forma, buscan salir de la zona de venta y de conflicto por su seguridad y la de su familia. Por eso, suelen elegir condominios que les permitan mayor control del entorno, seguridad las 24 horas y vivir con relativa calma, además de contar con varias amenidades.
Soto indicó que Gordo Julio siempre se hacía acompañar de custodios armados, quienes eran personas de su entera confianza.
Carros de lujo
Tres carros de lujo y de modelo reciente, así como otros seis vehículos de gama más comercial, se inscribieron en menos de dos años en una sociedad en la Gómez Pérez, figura como subgerente.
Según consta en el Registro de la Propiedad, la suma del valor declarado ante el Ministerio de Hacienda por todos los automotores ronda los ₡75 millones. Sin embargo, el precio de contrato de los tres más costosos supera en conjunto los ₡138 millones.
"Gordo Julio" participa desde abril de 2024 como subgerente de la Corporación Bathsheba Sociedad de Responsabilidad Limitada, junto a un primo de apellidos Cubero Pérez, quien funge como gerente. Los vehículos quedaron inscritos en esa sociedad entre agosto de 2024 y diciembre de 2025.
Entre los más llamativos figura un Toyota Fortuner SRV, año 2019, con un valor registral en Hacienda de ₡20 millones, pero con un precio de contrato de ₡38 millones. También aparece un Toyota Land Cruiser Prado TX, año 2020, inscrito en Hacienda con un costo de ₡18 millones; no obstante, en el contrato se reporta con un valor de ₡40 millones.