Caso Shipment: ingeniero y empresario lideraban red de trasiego de armas y usaban su profesión para disimular ganancias
La Fiscalía Adjunta Especializada en Delincuencia Organizada (FAEDO) solicitará medidas cautelares contra dos sujetos de apellido Beckfort Salazar y Suárez Méndez, sospechosos de liderar una red dedicada a la alteración y venta de armamento a organizaciones criminales, desmantelada este jueves mediante la Operación Shipment.
Ese despacho del Ministerio Público informó que ya se les tomó la declaración indagatoria y que el expediente fue remitido al Juzgado Penal para formalizar la solicitud. Un tercer hombre, también de apellido Beckfort, quien fue detenido durante los allanamientos, quedó en libertad, dado que no era objetivo de captura.
El primero de los Beckfort, figura como el aparente líder de la estructura dedicada a la comercialización ilegal de armas de fuego.
De acuerdo con las autoridades, los sospechosos mantenían un perfil empresarial, ya que contaban con dos sociedades mercantiles denominadas Multillaves y Polifibras. Estas serían utilizadas para ocultar el negocio ilícito.
Además, Suárez Méndez es ingeniero civil, profesión que, según las autoridades, habría sido utilizada para disimular las ganancias ilícitas que obtenían. Así lo explicó el director del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Michael Soto.
"Les da un perfil de alta relevancia y que los podía hacerse pasar discretamente ante algún incremento económico porque podrían argumentarlo dentro de la labor empresarial o dentro de su perfil profesional", detalló el jefe policial.
Incluso, los sospechosos mantenían una residencia en una torre de apartamentos de alta plusvalía ubicada en Paseo Colón, uno de los sitios que utilizaban para almacenar el arsenal que fue allanada.
Según las autoridades, este tipo de inmuebles ofrece mayor seguridad y discreción, lo que facilita ocultar armamento sin levantar sospechas entre los vecinos.
"Ya hemos visto con mucha regularidad que las estructuras criminales o los sujetos de perfil buscan apartamentos o condominios para utilizarlos como vivienda o como almacenaje de algún tipo de elementos para para el grupo, en este caso particular de armas porque salen de este lugar, porque son lugares relativamente discretos, de gente de clase media alta y que le sirven como una muy buena mampara", explicó Soto.
De ese inmueble salieron, al parecer, 10 fusiles y ₡2,5 millones, los cuales fueron trasladados por un menor de edad en un autobús con destino a Limón, el pasado 20 de noviembre.
La red de trasiego de armas desarticulada este jueves por el OIJ no solo comercializaba armas de corto alcance, como pistolas y revólveres, sino también armamento de grueso calibre, incluidos fusiles de guerra y rifles utilizados por francotiradores.
Entre las armas decomisadas figura un rifle calibre .308 Winchester, con capacidad de alcance de hasta un kilómetro, comúnmente utilizado para cacería.
También se localizó un rifle de precisión tipo francotirador, diseñado para largas distancias y operaciones tácticas, así como dos fusiles tipo FAL, de largo alcance y calibre 7.62, utilizados en combates de guerra y caza mayor.
Durante los allanamientos efectuados este jueves, las autoridades también encontraron un rifle calibre .22 LR, un fusil de asalto tipo AK-47 y una pistola calibre 9 mm.
Todo este material fue hallado en uno de los cinco puntos allanados: una vivienda ubicada en Granadilla de Curridabat, acondicionada como una especie de madriguera con bodegas ocultas. De forma preliminar, se contabilizaron aproximadamente 100 paquetes de droga, los cuales deberán ser analizados para confirmar si se trata de cocaína.
De acuerdo con la investigación, el grupo se dedicaba a fabricar o modificar armas de fuego para luego distribuirlas a organizaciones criminales, presuntamente a precios elevados.
Uno de los negocios más lucrativos para la estructura habría sido la conversión de pistolas calibre 9 mm en armas automáticas, el tipo de armamento más utilizado para cometer homicidios en Costa Rica.
Para ello, bastaba con una pieza conocida como switch, un pequeño componente metálico de aproximadamente 1,5 a 2 centímetros, que al ensamblarse modifica el mecanismo del arma y permite realizar hasta 30 disparos continuos al accionar el gatillo en cuestión de segundos.
Especialistas en armas del OIJ analizaron el material decomisado y lo encontrado en las viviendas allanadas, ya que no se descarta que el grupo también se dedicara a la fabricación de fusiles mediante impresiones 3D o al ensamblaje de piezas importadas de forma individual, camufladas como herramientas de cerrajería o repuestos para motocicleta.
Las investigaciones apuntan a que al menos cuatro personas integrarían esta estructura criminal, la cual mantenía vínculos con bandas delictivas de alto perfil y abastecía de fusiles a organizaciones como el Cártel del Caribe Sur, considerado el primer grupo criminal de ese nivel en Costa Rica.
La pesquisa se originó el 20 de noviembre del año anterior, cuando el menor de edad fue detenido en un autobús de la empresa Caribeños. Ese mismo día, el OIJ ejecutó un operativo en barrio Atlántida, donde decomisó un arsenal de 32 armas, entre pistolas y rifles AR-15 y AK-47, en una bodega vinculada a la banda de sicarios liderada por Tony Alexander Peña Russell, alias La T.
Peña Russell fungía como el brazo armado del Cártel del Caribe Sur, dirigido por los hermanos Luis Manuel Picado Grijalba, alias Shock, y Jordie Kevin Picado Grijalba, alias Noni, ambos en proceso de extradición a Estados Unidos.
La coincidencia temporal entre ambos decomisos reforzó la hipótesis de una relación de proveeduría entre la red investigada y dicha organización criminal.
Otros hechos fortalecieron esta línea investigativa, como la incautación de 100 paquetes de marihuana con destino a Limón, un enfrentamiento armado con la Fuerza Pública en la ruta 32 y un operativo ejecutado en enero, que derivó en una persecución policial, intercambio de disparos y decomiso de droga en la zona atlántica.
Según el OIJ, las estructuras criminales asentadas en Limón controlan el tráfico de marihuana en el país y, tras recientes decomisos, habrían buscado reabastecerse de armamento. La investigación permitió establecer que el grupo utilizaba negocios legales y conocimientos en cerrajería para modificar armas y comercializarlas de forma ilícita.
Tras labores de vigilancia y seguimiento, el OIJ realizó cinco allanamientos este jueves. De manera preliminar, se decomisaron armas de fuego, droga empacada —aparentemente de origen colombiano— y maquinaria utilizada para alterar armamento, siendo la vivienda en Granadilla el principal centro de operaciones de la organización.







