Banda liderada por “Mufasa” aprovechaba calles estrechas y “campanas” para operar

23 de Abr. 2026 | 2:09 am

La banda liderada por José Rodolfo Garbanzo Rodríguez, alias "Mufasa" utilizaba calles estrechas y vigilantes para operar en zonas de Pavas con uso de violencia armada.

De acuerdo con el expediente judicial, el grupo criminal se aprovechaba de las vías angostas y alamedas cercanas a los puntos de control, ya que estas dificultan el uso de métodos de vigilancia convencionales como cámaras o agentes encubiertos.

El centro de operación del grupo estaba en Finca San Juan, además de los sectores de Laureles, Bribri, Rincón Grande y Metrópolis, donde se ubicaban los búnkeres para la venta de droga y los centros de control logístico.

Además, desplegaban "campanas" o informantes que alertaban sobre la presencia policial.

Esa misma vigilancia impedía que los lugareños pudieran denunciar o brindar testimonios sobre los delitos o la violencia que estaban viviendo.

La organización delictiva también mantenía la fachada de préstamos "gota a gota" para blanquear dinero, según información de autoridades judiciales.

 

Violento asesinato

El líder de la narcobanda fue asesinado el 15 de agosto de 2025 en el bar Howard's de Santa Ana.

La balacera dejó a otras dos personas fallecidas, incluida una víctima colateral y dos más fueron trasladadas en condición grave a un hospital.

Según reportes judiciales y policiales, varios sujetos llegaron al sitio y abrieron fuego directamente contra él.

Garbanzo falleció en el lugar producto de múltiples impactos de bala. El hecho ocurrió en una zona concurrida, lo que generó alarma entre clientes y comercios cercanos. Las autoridades manejan como principal hipótesis un ajuste de cuentas vinculado a disputas entre organizaciones dedicadas al narcomenudeo.

Los gatilleros llegaron en una motocicleta, uno de ellos descendió, ingresó al local, se acercó a la mesa donde estaban cinco personas, sacó un arma de fuego y disparó en reiteradas ocasiones. Luego regresó con su compañero y ambos huyeron del lugar.

Perfil de "Mufasa"

El hombre era el líder y jefe directo del expendio de drogas. Estaba casado con una mujer apellidada Mora Soto, quien fungía como socia operativa.

Vivía en Caldera de Esparza, lo cual se consideraría una estrategia para alejarse de los puntos de conflicto y así reducir riesgos.

Entre sus antecedentes penales destacan homicidio simple, infracción a la Ley de Armas, robo agravado y portación de arma prohibida. También se le vincula con la banda del narcotraficante Luis Ángel Martínez Fajardo, alias "Pollo".

 

Era investigado por la coordinación del homicidio de Erwing Alejandro Guido Toruño, alias "Gringo", en 2017, presuntamente por disputas territoriales.

Entre sus pertenencias destacaban un Mercedes-Benz, el cual estaría blindado, así como puestos gerenciales en sociedades anónimas.

Utilizaba este carro como medida preventiva en medio de la disputa territorial por el control del narcomenudeo en sectores como Finca San Juan.

Para intentar evadir a sus enemigos, Garbanzo Rodríguez diseñó un esquema de protección que incluía el uso al menos dos casas de seguridad.

Miembros relevantes

Los otros cómplices eran Sanabria Zepeda, alias "Leo" o "Checho", el subjefe y encargado operativo en Pavas. Gestionaba los puntos de venta.

También se desempeñaba como prestamista para el blanqueo de capitales. Entre sus bienes destacan múltiples armas de fuego inscritas y una vivienda de tres plantas en Finca San Juan.

Otro de los integrantes era un hombre apellidado Sanabria Salas, alias "Chuta", primo de "Checho" y encargado de seguridad y escolta de "Mufasa". Vivía en Barva de Heredia y era propietario de un carro utilizado para transportar al cabecilla.

También figuraba Campos Chacón, alias "Cucho", quien ejercía como colaborador cercano de "Checho" y "Chuta". Se desempeñaba como prestamista en Pavas, su zona de residencia, y poseía una cantidad considerable de armas de fuego inscritas a su nombre.

Capacidad bélica

La organización mantenía el control territorial mediante el uso de fuerza letal y armamento de alto calibre, como pistolas 9 mm y rifles AK-47 y AR-15. Según el expediente, estas armas eran empleadas para amedrentar a la población en las alamedas, así como para contener incursiones de bandas rivales o de la policía.

Además, el clan está relacionado con el homicidio de un hombre identificado como Ricardo Beita Reyes, presuntamente motivado por disputas territoriales, así como con una tentativa de asesinato contra una persona apellidada Sanabria Zepeda.

La banda también figura en denuncias por venta de droga, operaciones en búnkeres, amenazas y el uso de armas de fuego contra familiares de Beita Reyes.

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