La Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) analiza cambios en su modelo de licitaciones para permitir el reajuste de precios por parte de las empresas durante la ejecución de proyectos.
Entre las principales alternativas está dividir los procesos en dos etapas: diseño y construcción, por separado. Además, valoran abrir los concursos a más empresas, con el objetivo de reducir riesgos y aumentar la participación.
Estos cambios surgen tras la falta de ofertas en la licitación del Hospital de Limón, una obra valorada en cerca de $200 millones.
El gerente de infraestructura de la institución, Jorge Granados, explicó que una de las opciones más relevantes consiste en separar la elaboración de planos de la construcción.
Bajo este esquema, primero se licitaría el diseño y luego únicamente la construcción. Esto permitiría aplicar reajustes de precios en la fase constructiva, algo que hoy no es posible en contratos integrales.
El reajuste de precios es un mecanismo que permitiría que los montos ofertados por las empresas no se mantengan fijos durante toda la ejecución del proyecto, sino que puedan modificarse conforme avanza la obra.
Esto implica que, ante variaciones en costos como materiales, combustibles, tipo de cambio o transporte, las compañías podrían ajustar los precios originalmente pactados.
¿Qué dicen las empresas?
Granados detalló que la CCSS consultó directamente a las empresas para entender por qué no participaron en la licitación del centro hospitalario limonense.
Según indicó, aunque algunas mencionaron factores como inseguridad, condiciones de la ruta 32 o carga de proyectos, todas coincidieron en un punto clave: el riesgo de asumir una obra sin posibilidad de reajustar precios.
La principal limitante radica en la modalidad de contratación utilizada. En los contratos de diseño y construcción, conocidos como "llave en mano", el reglamento de la Ley de Contratación Pública no permite ajustes en los precios durante la ejecución.
Esto obliga a las empresas a asumir completamente el riesgo de variaciones en costos a lo largo del proyecto.
Granados explicó que la incertidumbre sobre el comportamiento futuro del tipo de cambio y de insumos clave, como combustibles o fletes, fue determinante en la decisión de no participar.
"Si los combustibles suben y tienen que hacer importaciones que vienen por barco y los fletes ahora se duplican de precio ¿quién va a pagar a esa diferencia?", ejemplificó.
En otros proyectos, algunas empresas optan por elevar sus precios para cubrir posibles variaciones. Sin embargo, en obras de gran magnitud como el Hospital de Limón, el riesgo es mucho mayor.
Una estimación incorrecta podría implicar pérdidas significativas.
"Si me equivoco en mi expectativa como empresa, quiebro. O sea, fijo quiebro", advirtió Granados al describir la percepción del sector.
El funcionario también relativizó otros factores señalados por algunas compañías, como la ruta 32 o la inseguridad. Indicó que la CCSS ha logrado recibir ofertas en proyectos ubicados en zonas similares, como el área de salud de Talamanca. A su criterio, el verdadero obstáculo es la imposibilidad de ajustar precios en contratos de alto costo y complejidad.
Riesgos
No obstante, las alternativas que analiza la institución también implican riesgos.
Dividir el proceso en diseño y construcción alargaría los plazos, al requerir dos licitaciones en lugar de una. Además, podría generar conflictos entre empresas, especialmente si la constructora cuestiona la calidad de los planos elaborados por otra firma.
"¿Qué pasa si la empresa constructora después dice que los planos que hizo otra empresa están malos y que entonces va a costar más caro por eso?", planteó.
Granados señaló que la CCSS evalúa hasta qué punto puede asumir estos riesgos sin comprometer la ejecución de los proyectos ni el uso eficiente de los recursos públicos. El análisis busca encontrar un equilibrio entre atraer empresas y mantener el control técnico y financiero de las obras.
El gerente aseguró que la institución trabaja contra el tiempo para definir el nuevo modelo. Estimó que en un plazo no mayor a dos meses la CCSS tendrá resuelta la estrategia y el proyecto del Hospital de Limón en proceso de licitación.
"Es algo que se tiene que resolver muy pronto porque hay una necesidad de desarrollar el proyecto", concluyó.
Otra alternativa
Otra alternativa en análisis es en la licitación del hospital de Limón abandonar el esquema de precalificación utilizado en proyectos de alta complejidad y optar por una licitación mayor convencional.
Esto abriría la participación a más empresas, incluidas aquellas que no estaban previamente habilitadas, con la expectativa de generar mayor competencia.