CCSS practica por primera vez una ablación por microondas: Le explicamos en qué consiste el proceso
Muestra tasas de éxito cercanas al 100 %

Doña Liliana, paciente del Hospital Dr. Rafael Ángel Calderón Guardia, fue diagnosticada hace unos años con un nódulo tiroideo. Su única opción en aquel momento era una cirugía que podía afectar su función tiroidea, requería anestesia general, hospitalización y dejaba una cicatriz visible en el cuello.
Pero su realidad cambió: se convirtió en la primera paciente de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) en ser tratada mediante el procedimiento de ablación por microondas, una técnica ambulatoria, sin cicatriz y con recuperación inmediata.
Los nódulos tiroideos son bultos sólidos o llenos de líquido que se forman dentro de la tiroides, una glándula ubicada en la base del cuello, encima del esternón.
Luis Guillermo Elizondo, especialista del Servicio de Endocrinología y quien llevó a cabo el procedimiento, explicó que se trata de una técnica mínimamente invasiva. Estos son los pasos:
- Se inserta una antena de microondas, guiada por ecografía, directamente en el nódulo tiroideo.
- La antena emite energía electromagnética que hace oscilar las moléculas de agua del tejido, generando calor (entre 60 °C y 100 °C).
- Se destruyen las células del nódulo.
A diferencia de la cirugía, mediante la ablación no se requiere extirpar tejido tiroideo sano, lo que permite preservar la función tiroidea. Además, no deja cicatrices visibles y permite una recuperación inmediata.
Los beneficios para el paciente incluyen:
- Procedimiento ambulatorio.
- Anestesia local.
- Duración aproximada de 60 minutos.
- Sin cicatrices visibles.
- Reincorporación inmediata a las actividades normales.
- Preservación de la función tiroidea.
- Reducción gradual del tamaño del nódulo entre un 80 % y un 95 %.
- Menor tasa de complicaciones.
Maricel Quirós, jefa del Servicio de Endocrinología, detalló que los candidatos a este procedimiento son quienes presentan nódulos tiroideos benignos de entre 1 y 10 cm, confirmados por al menos dos punciones; nódulos predominantemente sólidos (más del 80 %) con características benignas; personas con síntomas compresivos; pacientes con alto riesgo quirúrgico o que rechazan la cirugía, y pacientes con adenoma tóxico previamente tratado con antitiroideos.
Según el doctor Elizondo, los estudios clínicos muestran tasas de éxito cercanas al 100 % en la resolución de síntomas. Se logra una reducción del volumen del nódulo de entre un 40 % y un 60 % en tres meses, y de entre un 60 % y un 90 % en un año.
Tania Jiménez, directora general del centro hospitalario, manifestó que este avance les permitirá ofrecer a los pacientes soluciones más seguras, menos agresivas, con menor tiempo de recuperación y mejor calidad de vida.