Celso Gamboa sobre estar en cárcel: “Al dormir e ir al baño hay que tener cuidado”
Celso Gamboa Sánchez, exministro y exmagistrado, en proceso de extradición a EE. UU. por narcotráfico internacional, habló este martes sobre la situación carcelaria que afronta desde junio de 2025, cuando fue capturado y puesto bajo detención provisional.
El extraditable aseguró que debe cuidarse las espaldas y que incluso ha tenido que prepararse para irse a las manos con otros privados de libertad recluidos en el módulo de máxima seguridad de la cárcel conocida como La Reforma. Dijo:
"Estoy en un lugar en condiciones de detestables, lúgubres, he tenido que sobrevivir a la fuerza. He aprendido a pelear, he aprendido a hacer cosas que no hacía desde que estaba en la escuela o en el colegio, hacer cosas graves en La Reforma porque ahí se impone la ley del más fuerte. Hay que hacerlo así. O se hace así, o se hace así.
Eso me tiene cansado también, porque para la hora de dormir hay que tener cuidado, para la hora de ir al baño hay que tener cuidado, para cualquier cosa hay que tener cuidado.
La cantidad de apuñalamientos que hay en máxima seguridad, de intentos de suicidio, de personas que intentan asesinar a otros, es altísimo. El lugar en donde me encuentro en este momento recluido interfiere en la capacidad y el tiempo que tenga yo para entender el expediente".
Gamboa ya se ha quejado de la alimentación, de los horarios de comida, de supuestos malos tratos, ayunos prolongados, presuntas torturas y abusos de autoridad. Incluso, fue mordido por una rata en su celda meses atrás.
Durante la audiencia en la que debía iniciar un tercer juicio en su contra, aprovechó para quejarse de la tramitación de su proceso de extradición.
"Ya los temores que sentí al inicio del proceso de extradición cuando la DEA nos informaba que se reunía con el juez William Serrano Baby y con Carlo Díaz, y que luego yo le yo increpo a Serrano y él nunca me dio audiencia durante todo el proceso de extradición, me la da para decirme que tuvo una reunión con Carlo Díaz para explicarle la diferencia entre una extradición pasiva y una activa.
Carlos y yo éramos compañeros fiscales en Limón desde el 98 o 97. Carlo es más viejo que William de ser empleado judicial y les aseguro que Carlo no estaba buscando una explicación, que la excusa que me dio no era correcta.
Pero también se tuvo reunión con los agentes de la DEA y no me la reconoció. Bueno, entonces yo ya sabía cuál a lo que iba, cuál era el dictado de mi sentencia.
Lo que no puedo imaginar o no he logrado concebir es como nadie ha logrado obligar a los Estados Unidos a que se comprometa a no imponerme cadena perpetua. Eso es una locura. Pero ahí voy, en eso voy.
Y como hubo un contacto ya entre la DEA y la Fiscalía con un juez a mis espaldas y fueron comprobados, yo temo también que haya contactos ya de la Fiscalía o de la DEA para mi ámbito de apelación. Yo confío plenamente en los jueces de apelación de este circuito, pero también confíaba plenamente en Serrano y al final fue una total y absoluta decepción", aseveró.
Gamboa Sánchez habló este martes sobre su proceso de extradición con un tono de resignación y augurando su futuro, pese a que aún se encuentra en trámite la apelación de la resolución que autorizó su remisión a EE. UU., país que lo requiere por distribución de grandes cantidades de cocaína y conspiración para trasegar.
Lo hizo durante una audiencia en la que debía iniciar el tercer juicio que afronta en el último año, un debate por un presunto delito de tráfico de influencias.
Sin embargo, el Ministerio Público presentó un criterio de oportunidad antes del inicio formal del juicio, una herramienta con la que pretende suspender la causa penal y así no obstaculizar una eventual extradición.
La solicitud fue planteada ante el Tribunal Penal de Hacienda y de la Función Pública, que deberá resolver si avala el cambio de estrategia. El fiscal general, Carlo Díaz, confirmó a este medio que la medida cuenta con su respaldo.
La Procuraduría General no se opuso a la petición y se mostró de acuerdo con congelar el expediente penal y civil contra Gamboa, aunque señaló que el proceso debe continuar respecto a Juan Carlos Bolaños.
Este juicio, que debía iniciar este martes por un presunto delito de tráfico de influencias, es la última causa que obstaculiza la extradición, la cual fue aprobada de forma diferida y aún se encuentra en fase de apelación. La Fiscalía ya había utilizado una estrategia similar en otra causa para evitar retrasos.
El proceso se origina en hechos vinculados al caso Cementazo, uno de los mayores escándalos de corrupción del país, que salpicó a Gamboa por su actuación como magistrado y por un polémico viaje a Panamá junto a Bolaños en 2017, revelado por CR Hoy.

