Con cuentos buscarán poner un alto al bullying
Costa Rica ocupa el segundo lugar en Latinoamérica en bullying escolar

Aplicación tica reta a niños a dar soluciones contra el bullying.
A través de cuentos infantiles cuya temática se basa en valorar las cualidades y diferencias de los demás, una aplicación buscará empoderar a los niños para que digan no al bullying.
Se trata de una serie de cuentos disponibles en la aplicación costarricense "Carretica cuentera", que pretende combatir el acoso escolar en las escuelas.
El objetivo es que los niños puedan interactuar con los personajes y sus historias y así proponer soluciones conta la violencia en las aulas.
"En cada uno de los cuentos, los niños podrán grabar en la app sus propios finales. Es un trabajo que invita a la construcción conjunta de soluciones mediante la participación activa de los niños", dijo Alberto Barrantes, gestor de Carretica cuentera.
El bullying es una problemática social que sufren millones de estudiantes alrededor del mundo, la cual repercute en su bienestar, desarrollo y el ejercicio de sus derechos y responsabilidades. Costa Rica no está exenta.
Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) Costa Rica ocupa el segundo lugar en Latinoamérica en bullying escolar, con casi un 11% de niños que aseguraron sufrirlo.
La aplicación es gratuita y está disponible para descargarse en celulares y tabletas con sistemas operativos de Android y iOS.
Realidades del bullying
•El bullying no lo hace un centro educativo, lo hace alguien dentro de la institución.
•El 60% de los acosadores delinquen antes de los 24 años.
•Los efectos del bullying podrían mantenerse por más de 40 años.
•Más del 60% de los estudiantes son víctimas de bullying en Costa Rica y el acoso puede llegar a las universidades.
•El 22% admite que fueron acosados en redes. Facebook es la red más utilizada en un 39,4%
•21 casos de suicidio de menores en el país durante la última década fueron por causa del bullying.
•El salón de clases, los corredores, los baños, el gimnasio y el trayecto de regreso a casa son lugares donde más se desarrollan estos actos violentos.