Conavi le pone una lápida a la trocha fronteriza
Proyecto está en proceso de cierre y recursos remanentes serán regresados a la CNE
(CRHoy.com) Como un funeral que se resistía a terminar, la trocha fronteriza se tambaleó por años entre la vida y la muerte. Pero, ahora todo apunta a que su caída a la fosa de los proyectos inconclusos será para siempre.
Lo que surgió como un ambicioso proyecto para construir una especie de canal seco en la frontera norte, en medio del conflicto limítrofe con Nicaragua, terminó como un fracaso empantanado entre barro y polvo.
El Consejo Nacional de Vialidad (Conavi) confirmó a CRHoy.com que el proyecto se encuentra en proceso de cierre en virtud al fenecimiento del decreto de emergencia nacional que sustentó la obra.
La tristemente célebre trocha, cuyo nombre oficial es Ruta 1856, quedó relegada del mapa por un asunto de prioridades de las administraciones Solís Rivera (2014-2018) y Alvarado Quesada (2018-2022).
El proyecto trazaba una carretera de 155 kilómetros a lo extenso de la zona fronteriza como respuesta para resguardar la soberanía nacional, en razón del conflicto limítrofe que se desencadenó en 2010.
En la atropellada obra se invirtieron ₡20 mil millones, dinero que amenaza con escabullirse entre el barro y el olvido fronterizo, con la única certeza de que la trocha se convierta en sinónimo de un proceso penal contra 26 personas acusadas por presunto desvío de fondos destinados para la construcción de la carretera.
En su Plan Nacional de Desarrollo (PND), el gobierno de Solís planteó dejar concluida la carretera en un 40% con una inversión superior a los ₡13 mil millones. No obstante, la falta de presupuesto hizo que la intención fuera desechada.
En ese entonces los planes de conclusión incluían el diseño de 6 secciones, la construcción de las secciones 1 y 2, 15 puentes (estaban 6 colocados), la supervisión de construcción de trabajos y un monto por concepto de reajustes. Al final, nada prosperó.
Ahora, el Conavi confirma que se concluyeron los diseños de 5 secciones, pero por obvias razones ninguno llegó a fase constructiva.
Cuando asumió Solís, existía un saldo superior a los ₡5 mil millones para ser usados en el proyecto. Los recursos provenían de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), al tratarse de un decreto de emergencia nacional.
Consultado al respecto, el Conavi indicó que "se instruyó a la Gerencia de Construcción proceder con la devolución de los recursos asignados mediante convenio con la CNE, así como el cierre de todas las contrataciones activas".
"Sobre el porcentaje global a nivel de la intervención del proyecto, la Gerencia de Construcción no posee la información para confirmar dicho dato. Aunado a lo indicado y a otros factores propios de los procesos de gestión (contrataciones, estudios básicos, diseños, etc), la meta del gobierno pasado (Solís) se volvió inalcanzable. Se realizaron trabajos sobre la ruta en sectores muy puntuales con el fin de dar acceso y mejoras en el tránsito a poblados en esta zona fronteriza", acotó la respuesta dada por la entidad.
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Los Chiles de Alajuela-Río Pocosol
Longitud: 37.5 kilómetros.
Último estado: Diseño aprobado y esperaba cártel de licitación. Se financiaría con recursos del Fondo Vial. El diseño contemplaba una estructura completa de pavimento, pero se proyecta baun tramo de 5 kilómetros de vía, a nivel de sub-base y la construcción del puente sobre el río Medio Queso y otro puente medular en Isla Chica.
Río Pocosol-Río Infiernito
Longitud: 26 km.
Último estado: Se construiría, con el fondo asignado en el Plan de Inversión, parte de la ruta para dar acceso al puente Infiernito y acceso a la quebrada El Cedro. Había una orden de modificación, a la espera de aprobación, para construir el puente sobre esa quebrada.
Río Infiernito-Boca del Río San Carlos
Longitud: 25.6 km.
Último estado: Diseño listo. Conavi lo caracterizaba como el tramo 'más complicado'. A 2016, no se contaba con fondos asignados para la construcción.
Boca Río San Carlos-Remolinito
Longitud: 26 km
Último estado: No había fondos del plan de inversión para la construcción de esta sección. Existían 2 puentes modulares colocados en esta sección: Caño Cureña y Caño Cureñita.
Remolinito-Río Sarapiquí
Longitud: 16 km
ÚItimo estado: No había fondos del plan de inversiones para la construcción de esta sección. Contaba con 2 puentes modulares. Mediante modificación pendiente se construirían 2 puentes más.
Boca Río Sarapiquí-Delta Costa Rica
Longitud: 23 km.
Último estado: No había fondos dentro del plan para construir este tramo. Había trámite en camino para la construcción de un puente sobre el río Marías y mediante una orden de modificación la contratación de la quebrada La Ceiba.
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Titubeos para continuar
Entre apuros fiscales y desaceleración económica, la administración Alvarado Quesada optó por no poner la trocha como prioridad y descartó continuar con la obra.
El 4 de marzo, el ministro Rodolfo Méndez reveló que cuando llegó a la cúpula del Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) pensó en disponer de maquinaria para trabajar, "poco a poco", en algunos tramos de la vía. Pero, en ese ímpetu, topó con una realidad que desconocía y dejó las intenciones de lado.
En junio del año pasado el jerarca consideró que el proyecto no estaba entre los planes más próximos para el ministerio. "Cuando me incorporé al ministerio, les confieso que lo tenía como propósito, yo creía que el ministerio tenía más capacidad, más fuerza, más equipo y más disponibilidad de maquinaría. Pensé en disponer de una maquinaría para que fue trabajando poco a poco. Mi teoría es que esa carretera es absolutamente necesaria. Un camino de penetración es necesario en la Zona Norte. Que tenga la estabilidad, eso sí, de ser utilizado todo el año", aseveró en esa oportunidad.
De igual manera, como parte de su función como encargada de los planes de desarrollo para la Frontera Norte, la vicepresidenta Epsy Campbell anunció a finales de marzo que se encargaría de revisar la posibilidad de continuar con el proyecto en tractos. No obstante, reconoció que no hay presupuesto para pensar en alguna vía pronta para reactivar trabajos.

