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Consejo de la UNED desacredita fiscalización de Contraloría y Procuraduría

Centro de enseñanza rechaza que les apliquen las mismas reglas jurídicas que a otras entidades, aunque para carro discrecional sí equiparó funciones del Rector con las de un ministro

Por Luis Valverde | 2 de Nov. 2018 | 12:02 am

Luis Guillermo Carpio, rector de la UNED y Rodrigo Arias. Ambos miembros del Consejo Universitario. Foto Facebook UNED

"La UNED, en el ejercicio de las competencias derivabas de la autonomía universitaria que tiene, decidió modificar los reglamentos de transportes e incorporar la posibilidad de contar con un vehículo de uso discrecional, ese segundo párrafo del artículo 26 de igual manera está vigente en la actualidad, es legal hasta tanto alguien con competencia no declare que es ilegal o no lo anule. Pero hoy ni la Contraloría General de la República, ni la Procuraduría, General de la República ni la Auditoria, con todo respeto, son los entes para decir que ese artículo es ilegal. Para eso están los Tribunales de Justicia, y la UNED lo aprueba en el ejercicio de su autonomía universitaria, el Consejo Universitario como corresponde"…

Las anteriores palabras fueron manifestaciones exactas de Rodrigo Arias Camacho, uno de los miembros del Consejo Universitario de la Universidad Estatal a Distancia (UNED), realizadas en la sesión de junta directiva del pasado 17 de mayo. Constan en el acta 2662-2018, una de las actas que la universidad no declaró como confidenciales y en donde varios de los miembros del Consejo defendieron a ultranza el uso de un carro discrecional para el rector Luis Guillermo Carpio.

La referencia de Arias estaba dirigida al artículo 26 del Reglamento de Transporte de la UNED, que otorga al Rector la posibilidad de tener un vehículo de uso discrecional.

Desde mayo, el Consejo Universitario discutía sobre la legalidad de este beneficio y se amparaba en la supuesta autonomía universitaria para definir por su cuenta quién podía recibirlo. La Contraloría, en un informe emitido el pasado 23 de octubre determinó finalmente que el beneficio no es legal, pues no está contemplado en la Ley de Tránsito, según informó previamente CRHoy. A raíz de ello ordenó a la Universidad a desinscribir el carro de su uso discrecional y a eliminar el párrafo del artículo 26 del reglamento universitario, que permite al rector optar por ese beneficio.

Tanto Arias como el propio rector Luis Guillermo Carpio, se convirtieron en los principales defensores de otorgar el vehículo discrecional a la Rectoría, a pesar de que la Auditoría Interna y el Departamento Legal advirtieron que esto no era jurídicamente posible.

Arias, además de hablar de los Tribunales y desacreditar a ambos órganos de fiscalización, mencionó que el caso incluso debería elevarse a la Sala Constitucional si la Contraloría fallaba en contra del uso del vehículo discrecional, como finalmente ocurrió:

"… Esperar la resolución de la Contraloría y si es contraria a los intereses de la Universidad vamos a la Sala Constitucional, es un asunto pequeñito que si se pierde, digámoslo en esos términos, que se pierda si sabemos defenderlo bien. Lo que perdemos es tener un vehículo de uso discrecional o no y lo pierden todas las universidades, pero si se gana mucho, porque viene a reafirmar la capacidad normativa que tiene la Universidad para emitir sus propios reglamentos (…) esto es un ejemplo claro, bonito para defender la autonomía universitaria hasta los últimos extremos"…

Arias agregó en ese instante que si eventualmente la Contraloría les decía que no "ahí si tendremos que defenderlo hasta las últimas instancias".

Carolina Amerling,  otra de las miembros del Consejo, respaldó a Arias, al señalar: "Nosotros tenemos que salvaguardar la autonomía universitaria, como bien lo ha indicado don Rodrigo".

Las autoridades de la UNED apelaron en sus sesiones del consejo a la autonomía universitaria. Varios refutaron que existan normas que los equiparan con otras entidades del Estado, esto a pesar de que este fue el argumento utilizado para acceder al beneficio de uso de carro discrecional. Por ejemplo, en la nota al Registro Nacional donde se inscribió la placa del vehículo, se indicó que la labor de rector era comparable a la de ministros o gerentes de entidades autónomas y por eso era necesario el beneficio.

Pese a ello el propio Rector reclamó por este tipo de comparaciones, según consta en el acta 2662-2018:

Quisiera que como consejales, como rector en este caso, diéramos la pelea por la autonomía universitaria hasta lo último (..) uno se queda perplejo de cómo hemos cedido sin pelear y creo que esto es una obligación por la existencia de la propia universidad sin decir que vamos a faltar al marco jurídico nacional, pero de verdad que ahí la diferencia entre la autonomía del Instituto del Café, de las municipalidades, con la de las universidades son total y absolutamente diferentes.

Otra de las integrantes del Consejo, Guiselle Bolaños, se expresó de manera similar:

"Yo no acepto que me comparen ni con municipalidades, ni con DINADECO, ni con instituciones que no son universitarias porque las universidades son diferentes en su autonomía y en su génesis y en su reglamentación".

Otras universidades

Una de las principales preocupaciones del actual Rector – quien se acogerá a su jubilación a partir de diciembre– tiene que ver con la forma en qué esta resolución de la Contraloría afectará lo que ocurra en otras universidades.

Según consta en las actas del 17 de mayo y en la 2656-2018 del 19 de abril pasado, el Rector instó a sus compañeros del Consejo Universitario a involucrar a las otras tres universidades estatales en la "defensa de la autonomía".

Como parte del proceso de presión, también se habló de instar al Consejo Nacional de Rectores (CONARE) a promover un cambio en la legislación, de modo que se permita el uso de vehículos discrecionales.

Carpio afirmó que la decisión que finalmente se tome afectará a quien venga, pero rechazó que su uso se trate de un privilegio:

"Si me preguntan que si el vehículo discrecional es un privilegio, voy a decir que no. El vehículo discrecional, por las funciones propias del rector, que tiene que estar en los horarios y desplazamientos que debe hacer, es conveniente que no sea placa oficial".

"Recuerdo una vez cuando se estaba negociando el préstamo del Banco Mundial que nos emboscaron en el Ministerio de Hacienda un grupo de personas y en ese momento me salvé porque venía con el vehículo de la UNED sin placas oficiales, no corrió igual suerte un vicerrector que andaba con placas oficiales donde lo insultaron y golpearon el vehículo, y una serie de cosas que sucedieron nada agradables. Esa es la parte que más me preocupa", afirmó el 19 de abril.

Según el funcionario, el vehículo dejó de manejarlo desde noviembre pasado y siempre lo utilizó de manera racional. "A las 5:00 p.m., lo guardaba cuando llegaba a mi casa y lo sacaba el lunes, y el día que salíamos a vacaciones, venía y lo dejaba en el parqueo de la UNED y le indicaba al guarda que hiciera un acta del kilometraje", afirmó ante sus compañeros.

Estas manifestaciones constan en algunas de las actas que no han sido catalogadas confidenciales.

CRHoy procuró copia de los documentos 2665-2018 y 2675-2018 de 24 de mayo y 12 de julio respectivamente, pero no se obtuvo respuesta de su oficina de Comunicación.

La Contraloría, que sí posee ambos documentos, confirmó a este medio que ambos fueron catalogados como confidenciales por solicitud de la Universidad y aunque CRHoy solicitó a la Oficina de Comunicación que enviaran la resolución con base en la cual se efectuó el procedimiento jurídico que dio como resultado la declaratoria de confidencialidad, al cierre de este artículo no habían respondido, como tampoco las gestiones para que las autoridades universitarias se refirieran al tema del vehículo.

La UNED ha estado envuelta en varias polémicas jurídicas. La última de ellas por pagar cesantías a sus funcionarios con topes de hasta 20 años, pese a que existe una resolución de la Sala Constitucional que establece que no pueden sobrepasar los 20 años.

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