Costa Rica muestra rezago en educación técnica en Salud
En nuestro país, solamente un 0.54% de los costarricenses cuentan con un título técnico en áreas de la salud, lo que representa un rezago más en términos de educación parauniversitaria.
Por ejemplo, se ha visto que por cada 22 matrículas para carreras universitarias, se da solo una para una carrera con diplomado, las cuales además de ser corta, cuentan con cupos para laborar en diversas instancias de salud.
"Es importante aumentar educación terciaria, pero aumentarla desde el punto de vista parauniversitario, ofreciendo diplomados con calidad", comentó Oscar Quesada del Instituto de Ciencias de la Salud (Incisa).
Quesada agregó que uno de los problemas que se presentan tiene que ver también con la informalidad bajo la que operan algunos institutos, los cuales dicen preparar profesionales técnicos pero, sin ninguna regulación.
Como parte de los esfuerzos por erradicar esta informalidad, el Consejo Superior de Educación ha logrado regular los diplomados, los cuales ahora tienen que cumplir con un mínimo de 60 créditos universitarios y con extensiones de hasta 3 años para sacar la carrera.
"A nivel de Costa Rica, el Cinde estimó que para el periodo 2011-2016, habría un incremento de 28% de los requerimientos de empleo y que, en la parte de la industria médica, se requieren profesionales técnicos y licenciados, en varias áreas. Por ejemplo, la tasa ahorita de desempleo en microbiología es cero", comentó Quesada.
El Estado de la Educación también pone en evidencia la necesidad de abordar más el área de salud en la educación parauniversitaria. Un estudio realizado en el 2014, determinó que un 15,3% de los diplomados que se imparten en el país son en una especialidad médica.
Este lunes se analizarán los desafíos que tienen el país en esta materia, en el V Foro Nacional que organiza la Universidad de Ciencias Médicas (Ucimed).
Y es que el rezago no es solamente en esferas relacionadas a la salud. Costa Rica cuenta con la tasa más alta de educación parauniversitaria a nivel centroamericano con una cobertura del 26%. Sin embargo, el atraso queda expuesto al compararse dicho porcentaje con países desarrollados. En casos como Argentina y Chile, la cobertura es de 68% y 52%.
