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Credibilidad por el piso: País perdió confianza de calificadoras en solo 4 años

Primeros avisos fueron en 2013, pero calificaciones comenzaron a descender en conjunto a partir de 2015

Por Luis Valverde | 21 de May. 2019 | 12:01 am

Las empresas calificadoras han señalado al país como cada vez más riesgoso durante los últimos años.

(CRHoy.com).- La credibilidad que tenía Costa Rica como un país responsable y capaz de cumplir con los pagos de sus deudas, simplemente se desplomó en término de cuatro años.

Si bien, los primeros avisos de una desmejora en las calificaciones de riesgo se asomaron en 2013 con una baja en la calificación por una de las tres principales calificadoras a nivel internacional, el desplome vino a partir de 2015 y 2016 cuando las tres empresas se sumaron en señalar como cada vez más riesgosa la situación del país en materia de endeudamiento.

Desde entonces las perspectivas no han mejorado, ni siquiera con la aprobación del plan fiscal en diciembre pasado.

Un resumen, elaborado por la Contraloría General de la República, muestra la tendencia que han tenido las calificaciones del país desde 2012 al 2018.

Las tres empresas principales encargadas de elaborar esas calificaciones – Fitch Ratings, Moody's y Standard and Poor's- pasaron de tener al país de una situación de cierta estabilidad y confianza a lo que se denomina "grado de especulación con perspectiva negativa".

Esto es relevante ya que mejores calificaciones implican un ambiente de mayor confianza para los inversionistas, lo que implica un mayor interés de ellos en obtener títulos de deuda. La calificación actual más bien dificulta colocar esos títulos pues los inversionistas consideran que existe un mayor riesgo de que el país pague, y si se logran las colocaciones, éstas son por lo general en condiciones más desventajosas e intereses más elevados.

 

 

¿Qué motivó la caída?. Si bien Moddy´s ya venía advirtiendo con sus calificaciones una desmejora a nivel internacional desde 2013, es a partir de 2015 que Fitch empieza a bajar sus números en cuanto a la credibilidad del país, para posteriormente unirse Standard and Poor's en 2016.

Esos años coinciden con algunas decisiones país adoptadas por la anterior administración, como por ejemplo posponer durante dos años la discusión de una reforma fiscal.

El tema, en lugar de ser analizado con prioridad en el primer año de la Administración Solís, más bien se mantuvo congelado, lo cual generó incertidumbre en los mercados internacionales. En paralelo se vinieron presentando desmejoras en las cifras fiscales, impulsadas por decisiones como un aumento histórico en el presupuesto del primer año en la anterior administración sin que se vislumbraran acciones claras para reducir los gastos.

La situación empeoró para 2017 y 2018, cuando la crisis fiscal se hizo más evidente y el propio expresidente salió a la luz pública en una cadena de televisión a hablar de "crisis", llevando al país al grado de especulación.

¿Qué se debe hacer ahora?. Según la Contraloría, la reforma fiscal fue un primer paso, pero ahora es necesario dar el aval a proyectos como el de los eurobonos en la Asamblea Legislativa. Así lo señaló en su resumen económico del 2018:

Se requieren urgentemente medidas complementarias, entre las cuáles está el trámite de aprobación del proyecto de eurobonos, que le permitiría al país acceder al financiamiento en mercado internacional a un menor costo, con los efectos positivos que ello implica en la confianza y el respaldo de los inversionistas en los títulos valores de deuda nacional.

Sin embargo, esta opción no parece del todo viable pues de momento el único consenso que existe en el Congreso es en no aprobar una autorización por $6 mil millones.

En su lugar, se manejan dos opciones, una de Liberación Nacional para una primera aprobación por $1.500 millones y otra de Acción Ciudadana (PAC) por $2.500 millones. Ambas deben ser discutidas en comisión legislativa antes de recibir un dictamen.

El tema ha generado crispación en la mayoría de fracciones, que consideran que un aval puede convertirse en un cheque en blanco para el gobierno.

"Como diputado de la República es mi prioridad que los eurobonos no sean un mecanismo para que el Gobierno despilfarre recursos a manos llenas. De ser así, no daré mi voto afirmativo a los mismos", adelantó públicamente  por adelantado el socialcristiano Rodolfo Peña.

 

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