Defensas de Celso Gamboa y “Pecho de Rata” presentan recurso de última hora: ¿Frenará la extradición?
Las defensas legales del exmagistrado Celso Manuel Gamboa Sánchez y del exconvicto por narcotráfico Edwin Danney López Vega, alias "Pecho de Rata" o "Diosito", presentaron un último recurso contra la resolución que avaló el acto final de entrega a Estados Unidos, país que los requiere por narcotráfico internacional.
Según supo CR Hoy por medio de una fuente cercana al caso, lo interpuesto fue un recurso de revocatoria con apelación en subsidio.
El Gobierno de Estados Unidos debía cumplir con el requisito de brindar promesas o garantías de que no se impondrá cadena perpetua a ninguno de los dos costarricenses, tal como lo ordenó el Tribunal de Apelación de Sentencia de Goicoechea al ratificar la extradición hacia Texas.
De acuerdo con el recurso, en las cartas de compromiso de ese país se indica que la Fiscalía estadounidense no solicitará cadena perpetua ni una pena superior a 50 años; sin embargo, no existe una garantía expresa de que ese tipo de condena quede completamente descartada.
Es decir, con el panorama actual, incluso si la Fiscalía no pide cadena perpetua, el jurado o el tribunal no tendrían impedimento para imponer una sanción de esa magnitud. Un escenario similar ocurre en Costa Rica, donde un fiscal puede solicitar una pena determinada, pero los jueces tienen la potestad de imponer una mayor.
El argumento central sostiene que la forma en que se presentaron las garantías no asegura que la posibilidad de una cadena perpetua esté totalmente excluida, pese a que este constituye un requisito para la extradición.
Por ello, la defensa pretende que se suspenda la entrega de Gamboa y López Vega y que se ordene a Estados Unidos aclarar este punto.
¿Suspende la extradición?
Ante la consulta de CR Hoy, Andy Jack Sánchez, abogado de López Vega, confirmó que existe una gestión presentada sobre este tema y que el Tribunal Penal de San José otorgó tres días a las partes —defensa de los extraditables, Fiscalía y Procuraduría— para referirse a la petición.
A su criterio, el hecho de que la solicitud esté en trámite debería suspender la entrega de ambos sospechosos a la Administración de Control de Drogas (DEA), que se encargaría de su traslado a territorio estadounidense, el cual podría concretarse en cualquier momento.
"En buen derecho debería suspenderse", señaló.
En las cartas de garantía, la Corte del Distrito Este de Texas se compromete a no imponer cadena perpetua, pena de muerte ni una condena superior al máximo permitido en Costa Rica: 50 años de prisión, en caso de que sean declarados culpables de los delitos que se les imputan: distribución internacional de cocaína y asociación ilícita para el trasiego de droga.
Estos documentos fueron revisados y avalados por un juez del Tribunal Penal de San José, quien dio por concluido el proceso judicial que permitiría la entrega de los primeros extraditables nacionales en la historia de Costa Rica.
La extradición ya se encontraba en su fase final, con coordinaciones logísticas relacionadas con el envío de una aeronave que aterrizaría en el país para formalizar la entrega.
Celso Gamboa ocupó algunos de los cargos más influyentes dentro del aparato estatal costarricense en materia de seguridad y justicia.
A lo largo de su carrera fue fiscal jefe en distintas provincias, viceministro de Seguridad Pública, director de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) y, posteriormente, ministro de Seguridad durante el gobierno de Luis Guillermo Solís.
Tras su paso por el Ejecutivo, regresó al Ministerio Público como subjefe nacional y, en febrero de 2016, fue electo magistrado de la Sala Tercera de la Corte Suprema de Justicia.
Su trayectoria lo posicionó como una figura clave en la lucha contra el crimen organizado, antes de enfrentar procesos penales en Costa Rica y en el extranjero. De acuerdo con el expediente de extradición y señalamientos de la DEA, Gamboa habría aprovechado su posición y sus contactos de alto nivel para facilitar actividades vinculadas al narcotráfico.
En paralelo, el caso involucra a Edwin López Vega, alias "Pecho de Rata", quien fue el primero en ser detenido. El OIJ lo capturó en una propiedad en Cahuita, Limón.
Según la DEA, utilizaba una finca en Sixaola para recibir avionetas cargadas con cocaína, en una zona estratégica cercana a playa Gandoca y al río Sixaola, rutas identificadas para el ingreso de droga y más vulnerables desde el retiro del puesto de Guardacostas en 2023.
Las propiedades, de aproximadamente 95 hectáreas, no estaban a su nombre, sino registradas a través de una sociedad integrada por sus hijos. Testimonios confidenciales señalan que López Vega mantenía una estrecha relación con Gamboa, incluyendo presuntas operaciones de lavado de dinero mediante un equipo de fútbol en Limón.

